Exigen al Poder Ejecutivo que adopte medidas para asegurar la operativa de la terminal de cargas, como forma de proteger la competitividad, la reputación y la inserción internacional de Uruguay.
La Cámara de la Industria Frigorífica del Uruguay (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (ADIFU) expresaron su preocupación ante las reiteradas interrupciones en la operativa del Puerto de Montevideo y sus impactos sobre el comercio exterior, la competitividad y la reputación de Uruguay como proveedor confiable de alimentos.
Sin ingresar en los aspectos particulares de la negociación colectiva en curso, estas gremiales empresariales advirtieron que la continuidad y previsibilidad de la operativa portuaria no debe analizarse como un problema aislado. “El puerto es una infraestructura estratégica para Uruguay y una condición indispensable para sostener su inserción internacional, especialmente para los exportadores que trabajan con productos perecederos, tiempos logísticos estrictos para asegurar las dos terceras partes de vida útil del producto y compromisos comerciales con clientes en el exterior”, expresaron ambas instituciones en un comunicado conjunto.
Agregaron que en el caso de la carne los impactos de una interrupción no se limitan a las horas o días de paralización visible en el puerto. “La industria frigorífica trabaja con productos de vida útil determinada, planificación de faena, procesos de frío, coordinación logística y ventanas comerciales que deben cumplirse en tiempo y forma. Este punto es especialmente sensible en mercados de alto valor, donde existen fechas estrictas de ingreso, cupos, condiciones arancelarias y compromisos comerciales que requieren una coordinación precisa. Cuando se altera esa cadena, el perjuicio no es solo para la empresa: afecta a toda una cadena productiva que empieza mucho antes del puerto (inversión, empleo, ganadería, industria y finalmente exportación)”, detallaron.
“Uruguay ha construido durante décadas una imagen internacional basada en la seriedad, la calidad, la trazabilidad y la confiabilidad de su producción. Esa reputación es un activo país cuyo cuidado debe ser una prioridad para todas las partes de la cadena”
La comunicación agrega que la reiteración de estas situaciones genera además un daño reputacional de largo plazo. “Uruguay ha construido durante décadas una imagen internacional basada en la seriedad, la calidad, la trazabilidad y la confiabilidad de su producción. Esa reputación es un activo país cuyo cuidado debe ser una prioridad para todas las partes de la cadena”, advirtieron.
CIF y Adifu acompañan la preocupación manifestada por las demás cámaras empresariales y comparten la necesidad de que el Poder Ejecutivo adopte medidas que aseguren el normal funcionamiento del puerto y eviten que conflictos puntuales comprometan la actividad exportadora.
“Uruguay discute hoy una agenda de competitividad, busca ampliar mercados, concretar acuerdos comerciales y generar más oportunidades para su producción. Pero ninguna estrategia de inserción internacional será suficiente si la principal puerta de salida del país no ofrece condiciones estables, previsibles y confiables”, señalaron.
“La industria frigorífica es un sector estratégico para Uruguay, por su contribución a las exportaciones, al empleo, a la actividad en el interior del país y al agregado de valor nacional. Para sostener ese aporte, necesita reglas claras, infraestructura confiable y condiciones logísticas acordes a las exigencias de los mercados internacionales”
Por eso, CIF y Adifu consideran “imprescindible” avanzar en mecanismos que permitan: asegurar la continuidad operativa del puerto, especialmente para productos perecederos; proteger las ventanas críticas de carga asociadas a mercados, cuotas y compromisos comerciales; garantizar el ingreso, permanencia y embarque de mercadería perecedera cuando existe disponibilidad de buque; establecer mecanismos claros de previsibilidad, preaviso, coordinación e interlocución ante situaciones de conflicto; y preservar la reputación de Uruguay como proveedor confiable y socio comercial serio.
“La industria frigorífica es un sector estratégico para Uruguay, por su contribución a las exportaciones, al empleo, a la actividad en el interior del país y al agregado de valor nacional. Para sostener ese aporte, necesita reglas claras, infraestructura confiable y condiciones logísticas acordes a las exigencias de los mercados internacionales”, agregaron.
Y el comunicado finaliza: “Reafirmamos nuestro compromiso con el diálogo y la negociación, y con la búsqueda de soluciones institucionales. Pero también advertimos que la competitividad del país requiere decisiones concretas para que la operativa portuaria no vuelva a ser un factor de incertidumbre para la producción, el empleo y el comercio exterior uruguayo”.








