La Comisión Europea ha adoptado la Estrategia Ganadera, el primer marco de este tipo destinado a garantizar la fortaleza y la resiliencia del sector ganadero comunitario.

La iniciativa, a la que se puede acceder en forma íntegra al pie de esta nota, establece medidas para que los ganaderos afronten los retos económicos, medioambientales y de mercado, con el objetivo de proteger la seguridad alimentaria europea y sostener a las comunidades rurales.

La estrategia se articula en torno a cinco prioridades.

  1. La primera busca un sector preparado ante las crisis: la Comisión reforzará las herramientas de gestión de riesgos, explorará un nuevo régimen de seguros y reaseguros, y apoyará a los Estados miembros en la prevención y detección precoz de enfermedades animales. También prioriza la inversión en resiliencia climática y en la reducción de la dependencia de importaciones.
  2. En segundo lugar, se plantea reforzar la competitividad del sector dentro y fuera de la UE. Para ello, Bruselas estudiará el acceso a financiación que facilite la transición a sistemas sin jaulas y respalde la circularidad y la bioeconomía. Además, trabajará por unos ingresos justos para los agricultores y por armonizar las normas de producción, en especial en bienestar animal, conforme a las obligaciones de la Organización Mundial del Comercio.
  3. La tercera prioridad aborda la sostenibilidad con un enfoque adaptado a la diversidad regional del sector. La Comisión propone revisiones específicas del bienestar animal para gallinas ponedoras, pollos de engorde y cerdos, basadas en evidencia científica y con periodos de transición y apoyo financiero. Asimismo, desarrollará métodos armonizados para calcular las emisiones ganaderas y fomentará la gestión sostenible de nutrientes y recursos.
  4. En cuarto lugar, la estrategia busca adaptar el sector a todas las explotaciones y regiones. Bruselas trabajará con los Estados miembros en un plan para recuperar la producción ganadera sostenible en zonas vulnerables, apoyado por un Observatorio de la Tierra. También impulsará una hoja de ruta para mataderos móviles o de baja capacidad, con el fin de reducir el transporte de animales y fortalecer las economías locales.
  5. La quinta prioridad se centra en la excelencia productiva. La Comisión reforzará el etiquetado de origen de la UE y desarrollará un sistema europeo de excelencia que valorice las normas más estrictas y la sostenibilidad. Esta línea se completará con indicaciones geográficas, la campaña Buy European y el impulso a la producción ecológica.

La Estrategia Ganadera incorpora, además, un Plan de Acción sobre Proteínas orientado a reducir la dependencia estratégica de importaciones

En este sentido, en 2025 solo el 25 % de las proteínas procedentes de semillas oleaginosas y proteaginosas se produjo en la UE, una cuota que Bruselas pretende elevar al 35 % de aquí a 2035 mediante el apoyo a la producción europea y la mejora de su competitividad.

El documento advierte de un proceso de descapitalización en determinadas regiones: Francia  ha perdido el 16% de su censo bovino en la última década, y Alemania ha reducido su cabaña porcina un 22% en el mismo periodo.

Bruselas señala como causas la volatilidad de los costes de piensos y energía, y la débil capacidad negociadora de los ganaderos frente a la industria y la distribución.

En el plano comercial, la UE exportó en 2025 productos de origen animal por valor de 53.000 millones de euros, frente a importaciones por 16.000 millones, con el lácteo como capítulo más destacado (20.700 millones de euros, superávit de 18.000 millones)

Entre las medidas anunciadas figura un futuro instrumento financiero de gestión de riesgos dentro del marco financiero plurianual post-2027, orientado a cubrir seguros climáticos y sanitarios, además de un refuerzo de la vigilancia y prevención de enfermedades animales, con mayor recurso a la vacunación preventiva.

Según cifras de Fi-Compass citadas en el documento, la brecha de financiación del sector ganadero europeo supera los 18.000 millones de euros para modernizar infraestructuras y sistemas de gestión de estiércol.

En bienestar animal, la Comisión prevé presentar -antes de que finalice 2026- una revisión normativa para gallinas y pollos, orientada a eliminar las jaulas y acabar con el sacrificio sistemático de pollitos macho mediante sexado in ovo.

Una propuesta equivalente para porcino, centrada en la transición de jaulas de gestación a sistemas de corrales, llegará en el segundo trimestre de 2027.

El documento recoge una valoración del Parlamento Europeo, según la cual «el aumento previsto del consumo mundial de proteína animal representa una oportunidad para que la UE se posicione como líder mundial en una agricultura respetuosa con el clima y los animales»

El texto también aborda la despoblación rural: el Centro Común de Investigación (JRC) estima que un 11% de la superficie agrícola de la UE podría quedar abandonada de aquí a 2030, casi una cuarta parte de ello (1,38 millones de hectáreas) en zonas de montaña.

En el ámbito ambiental, la Comisión destaca que la ganadería europea generó una media de 1.400 millones de toneladas de estiércol al año entre 2016 y 2019, subproducto que Bruselas quiere revalorizar como fertilizante y fuente de biometano en un enfoque de economía circular.

Acceda al documento completo de la Unión Europea haciendo click en el siguiente enlace:

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