La vicecanciller describió detalles de las negociaciones de Uruguay, destacó el trabajo realizado, pero también admitió que el contexto fue muy favorable para que el bloque le abra la puerta.

La vicecanciller Valeria Csukasi relató los pormenores de las negociaciones de Uruguay con los países que integran el Acuerdo Amplio y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).

En entrevista con Agronegocios Sarandí, la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores admitió que “el contexto ayudó muchísimo” para que se le abra la puerta a Uruguay para empezar las negociaciones y tener la posibilidad de ser socio del bloque.

Analizó que el cierre del acuerdo entre Argentina y Estados Unidos “ayudó”, porque “de alguna manera mostró que estábamos dentro del propio Mercosur, todos negociando un poquito”.

“Creo que el contexto internacional en general, la incertidumbre, la falta de garantías para comerciar, también ayudó e hizo que muchos países que por ahí no estaban interesados en incorporar un mercado pequeño, que no va a comprar gran cosa y que encima puede competir con parte de sus productos, lo vieran como un buen aliado para tener sentado en la mesa si lo que se empieza a visualizar es al CPTPP no solamente como un acuerdo comercial, sino como una plataforma para impulsar la nueva reforma del sistema multilateral de comercio”, razonó la jerarca.

“Creo que el contexto internacional en general, la incertidumbre, la falta de garantías para comerciar, también ayudó e hizo que muchos países que por ahí no estaban interesados en incorporar un mercado pequeño (…) se volviera un buen aliado para tener sentado en la mesa”

Destacó que Uruguay estaba compitiendo con “enormes mercados, como Indonesia, Filipinas, con actores ultrarelevantes en términos de inversiones, como Emiratos Árabes Unidos, que tiene dinero, tiene petróleo, no tiene ninguna sensibilidad, compra todo”.

“Eran esos los candidatos que picaban en cabeza y nosotros veníamos ahí, medio mezclados en el borbollón, y con alguna oposición. Entonces, fue conversando mucho, sobre el pragmatismo con el que Uruguay iba a encarar esta etapa, explicando que íbamos a estar atentos a eventuales sensibilidades que pudieran tener algunos países en productos concretos. Y explicando, además, esa visión que terminó siendo la visión compartida por gran parte del CPTPP, de que entendíamos que nuestra pertenencia a ese club de hoy 12 países y en breve, posiblemente con el ingreso de Costa Rica 13, apuntaba también a ser un faro de libre comercio en épocas en que el libre comercio es cuestionado”, detalló.

¿Por qué se veía lejana la posibilidad el 1° de marzo?

La jerarca del Ministerio de Relaciones Exteriores explicó por qué se veía muy lejana la posibilidad de que Uruguay ingrese al CPTPP cuando asumió la actual administración.

“En la coyuntura en la que asumimos el gobierno, nos llevamos la sorpresa de que algunos países con los que empezamos a conversar, incluso antes del 1° de marzo, los días previos a la transmisión de mando, nos decían: miren, van a tener que trabajar mucho”, comentó.

Agregó que varios países tenían dudas sobre Uruguay, otros no le veían mayor interés y otros que consideraban que no era el momento para seguir expandiéndose, que era preferible trabajar, por ejemplo, en las cuestiones internas, como la creación de una secretaría, establecer mecanismos más claros de trabajo, sobre todo los países más chicos del CPTPP, que “están empezando a sentir mucho la carga de lo que significa un proceso de adhesión”.

Recordó que durante estos años tuvieron los procesos de negociaciones con el Reino Unido y con Costa Rica, que requirieron mucho trabajo de los equipos técnicos.

“En la coyuntura en la que asumimos el gobierno, nos llevamos la sorpresa de que algunos países con los que empezamos a conversar, incluso antes del 1° de marzo, los días previos a la transmisión de mando, nos decían: miren, van a tener que trabajar mucho”

También señaló la “fuerte puja de los países del sudeste asiático por incorporar países de Asia, considerando que Costa Rica, latinoamericano, había sido el último en admitirse como próximo país miembro”. Por lo tanto, “había muchos elementos que nos hacían prever que iba a ser cuesta arriba”, sostuvo.

Señaló que en los primeros meses “nos dedicamos a hablar mucho con los equipos técnicos de todos los países del CPTPP para poder entender en esas discusiones técnicas cuáles eran los cuestionamientos que nos hacían”. Y una vez que se identificaron esos cuestionamientos, “dijimos ahora llega el momento de subirse a un avión e ir a hablar cara a cara cuando sea posible” con las autoridades de cada país que tuvieran la responsabilidad directa por el proceso de negociación del CPTPP”, señaló.

Los defensores del multilateralismo

Csukasi volvió a subrayar la importancia del contexto político internacional, que favoreció la aceptación de Uruguay, en una etapa que “coincidió con el Liberation Day y con el anuncio de (Donald) Trump de los aranceles, y con un mundo que en lo comercial cambió”.

Señaló que hay países que están dentro del CPTPP que son los que históricamente defienden desde la Organización Mundial de Comercio (OMC) al sistema multilateral en general. Y, por lo tanto, “recibían con brazos abiertos a Uruguay, aquel país chiquito, que siempre ha compartido esa visión, y que por ahí en la última década, por algún motivo, se concentró más en cerrar con la Unión Europea o en alguna cosa, y no se dedicó tanto a estar en esos grupos chicos”, relató.

“Las gestiones que hicimos fueron tremendas (…) Pero si no hubiera sucedido en el contexto en el que sucedió, capaz que no tenía el resultado que tuvo”

La vicecanciller recordó que el CPTPP “nació de una discusión entre tres países chicos: Chile, Nueva Zelanda y Singapur”. Comentó que “ese grupo era el grupo de pertenencia de Uruguay cuando yo empecé mi carrera allá en la OMC, y de alguna forma nos fuimos alejando y nos fuimos olvidando de ese espacio”.

“Sentí en mis primeras conversaciones, sobre todo con Australia, con Nueva Zelanda, una conversación espectacular con el canciller de Singapur, que de alguna manera es como que nos volvían a recibir en el seno de ese grupo. Yo creo que eso también ayudó”, analizó.

Y agregó: “Las gestiones que hicimos fueron tremendas, el desgaste personal, familiar de los equipos, el laburo de las embajadas en todos esos países, es increíble, es destacable, no se filtraba nada, no se decía nada. Lo bueno y lo malo lo manteníamos en absoluta reserva. Pero si no hubiera sucedido en el contexto en el que sucedió, capaz que no tenía el resultado que tuvo”.

La jerarca reconoció que “podés hacer todo el esfuerzo del mundo y pegarte contra una pared, y en otro momento, porque las cosas se dan de una manera, podés tener los resultados que buscabas”.

Nueva etapa de negociaciones

La vicecanciller estimó que resta un año y medio o dos años de negociación para que Uruguay pueda ingresar como miembro del CPTPP. “Hay una parte que es general, que implica disciplinas, que son las que tiene el capítulo por capítulo, decir cumplo, no cumplo, y donde no cumplo voy a tener que explicar cómo voy a hacer para cumplir, que es un trabajo tedioso, minucioso, extremadamente técnico”, detalló.

Explicó que, a diferencia de lo que sucede en otras negociaciones, “tiene que suceder para que a nos permitan incluso empezar a hablar de ofertas de bienes o de servicios, o de compras públicas o de inversiones”.

“Ahora empieza una etapa con mucha calma, muy técnica, de negociación, que va a llevar su tiempo. Hay que armarse de paciencia y trabajarla muy profesionalmente de nuevo, como lo ha hecho siempre Uruguay”

Señaló que se trata de una negociación “completamente distinta a los ritmos y a las formas a las que estamos acostumbradas en Uruguay”. Por lo tanto, “estamos hablando de un año y medio o dos de negociación, para después determinar si lo que pusimos sobre la mesa es aceptable para todos, y ahí va a depender mucho de lo que nos den y lo que demos”, puntualizó.

Comentó que “hay grandes expectativas sobre lo que puede ganar Uruguay, y no es necesariamente cierto que lo que ya está hoy en el acuerdo es lo que va a tener Uruguay con su incorporación, porque después del ejercicio con el Reino Unido y con Costa Rica las cosas se han ido modificando un poquito”.

“Ahora empieza una etapa con mucha calma, muy técnica, de negociación, que va a llevar su tiempo. Hay que armarse de paciencia y trabajarla muy profesionalmente de nuevo, como lo ha hecho siempre Uruguay, con más o menos los mismos equipos que venimos negociando hace 20 años”, afirmó.

Firma del acuerdo Mercosur-UE

Sobre la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) Csukasi dijo: “soy optimista”. Explicó que “desde el momento que tenés dos presidentes, porque está Lula (da Silva) y estuvo Von Der Leyen por la Unión Europea, anunciando en conjunto, públicamente, que el 20 de diciembre nos vamos a juntar para firmar este acuerdo, creo que la señal está ahí”.

Analizó que esa también “es la forma en la que la UE está pasando el mensaje a su interna”, para dejar claro que la negociación “no se abre más, no se discute más, esto es lo que hay, que es lo que hasta ahora no sucedía”.

Recordó que hasta ahora la UE “siempre daba la sensación de que se podía negociar alguna cosita nueva, y toquetear alguna partecita”. Por esto, consideró que esa “fue la señal de decir: hasta acá llegamos, se firma ahora y punto”.

Aunque admitió que “todavía pueden suceder cosas”, porque “lamentablemente lo hemos visto”, pero sostuvo que “es claro que nunca estuvimos tan cerca”.

Buscar acuerdos para los lácteos

Los lácteos no están incluidos en el acuerdo entre el Mercosur y la UE, pero Csukasi enfatizó en que esa negociación “no es el principio y el fin de la estrategia de inserción de Uruguay”.

Planteó que “van a venir después otros acuerdos que van a generar oportunidades para el sector lácteo”. Dijo que conversa de forma permanente con el Instituto Nacional de la Leche (Inale) y con algunas empresas del rubro para que identifiquen los mercados que les interesa.

“van a venir después otros acuerdos que van a generar oportunidades para el sector lácteo”

“Nos han dicho Centroamérica, que es una región que empezamos a trabajar lentamente y a la que vamos a apuntar mucho a principio de año. Y sobre todo me hablaron mucho de Indonesia, y por eso gran parte del trabajo que hicimos en estos últimos meses tuvo que ver con la habilitación del mercado de lácteos” en ese país, describió.

Entonces, “capaz que ni siquiera hay que esperar por grandes acuerdos comerciales, sino que a través incluso de una habilitación sanitaria puede venir una oportunidad comercial que compense el temor que pueda tener el sector de eventuales impactos del acuerdo con la Unión Europea”.

Otras negociaciones del Mercosur

Por otra parte, la vicecanciller se refirió a acuerdos que tiene en cartera el Mercosur, como por ejemplo con Canadá, Emiratos Árabes e Indonesia, que están en espera.

También señaló que “hay posibilidades de mejorar el acceso con India”.

Hay que producir más

“Lo que no nos puede pasar (…) es que no tengamos productos para colocar”, advirtió Csukasi.

“Hay un debate sobre qué hacemos primero: ¿abrimos los mercados o duplicamos la producción de carne? Yo creo que ese debate ya está superado. Y es hora de que reconozcamos que no podemos seguir abriendo mercados si no tenemos luego productos para colocar”, planteó.

Comentó que “cuesta mucho cuando uno llega a un país a pedir algo, apertura de un producto, por ejemplo, y nos dicen: ¡Pero si ustedes tienen abierto para exportarnos tal cosa y no nos han vendido ni 1 kilo en 10 años!”.

“la seriedad que caracteriza a Uruguay, a su producción, hay que cuidarla mucho, y también hay que pensarla en términos de proveedor responsable”

Señaló que en el mundo hay muchos países que tienen una preocupación importante por la seguridad alimentaria de su población, que se vio afectada y agravada por la pandemia del Covid. “De la misma forma que apostamos a la diversificación de mercados, ellos apuestan a la diversificación de proveedores”, indicó.

Csukasi planteó que “la seriedad que caracteriza a Uruguay, a su producción, hay que cuidarla mucho, y también hay que pensarla en términos de proveedor responsable, no solo de los mercados que ya tenemos, sino de los mercados a lo que estamos apuntando; incluso a algunos que pueden ser chiquitos y comercialmente no los más atractivos”.

Y concluyó: “Es verdad que al Estado lo que le toca es generar la oportunidad, abrir el mercado, y después es el sector privado el que determina hacia dónde va. Pero creo que si estamos haciendo tantos esfuerzos por cambiar la dimensión de colocación de productos potenciales para el Uruguay, también es hora de empezar a conversar sobre cómo vamos a poder llevar esos productos”.

Vea la entrevista completa: