Por José Manuel Mesa Cacheiro
En ganadería solemos mirar el resultado: kilos al destete, porcentaje de preñez, carga, precio del ternero.
Pero el sistema arranca mucho antes. Lo hace en la fotosíntesis.
En Lavalleja, sobre campo natural, eso se traduce en una producción del orden de 4 a 5 toneladas de materia seca por hectárea al año. Esa es la energía base del sistema.
Después entra la vaca. Y la vaca no hace magia: transforma pasto en leche, y leche en kilos de ternero.
A partir de ahí, todo lo que vemos al final -el peso del ternero, la producción por vaca-, es consecuencia de cómo funcionó esa cadena.
Y hay una frase que, en el fondo, ordena todo el sistema:
«Hay quien hacer coincidir los máximos aportes del campo natural con los máximos requerimientos de la vaca de cría»
Cuando eso no ocurre, el sistema pierde eficiencia.El campo natural concentra su producción en primavera. Ahí la fotosíntesis empuja.
La vaca, en cambio, tiene su momento más exigente en el inicio de la lactancia y durante el servicio.
Si esos dos picos no están alineados, aparece el desajuste.
No porque falte pasto en el año. Sino porque no está disponible, o no se utiliza, en el momento crítico.
Y eso termina en resultados concretos:
Terneros de 130–140 kgs., cuando el mismo sistema podría producir 170–180 kgs. La diferencia no es menor. Son 40 kgs. por ternero.
A valores de 4 USD/kg., son 160 dólares por cabeza. En un rodeo de 100 vacas, son 16.000 dólares que el sistema no genera.
No es un problema del ternero. No es un problema de precio. Es un problema de sincronización
Porque la energía estuvo. El campo la produjo. Pero no se transformó en producto. Ahí es donde el manejo pasa a ser determinante.
No como algo muy sofisticado o difícil de realizar, sino como algo básico:
-que la vaca llegue en condición al parto.
-que el entore esté alineado con la curva de crecimiento del pasto.
-que la vaca de cría tenga prioridad en los momentos críticos.
-que la carga no comprometa ese equilibrio.
Cuando eso se ordena, el sistema responde. Porque en el fondo, la cría es algo muy sencillo y a la vez complejo: «transformar picos de fotosíntesis en kilos de ternero»
Y el resultado termina siendo claro: no se define por el precio del ternero. Lo define qué tan bien el sistema convierte luz solar en pasto y pasto en kilos.
El Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro es delegado de la Comisión Nacional de Fomento Rural en la Junta Directiva de INAC y también asesor privado de productores.








