El volumen colocado se ubica en torno al 50% de la cosecha, nivel similar al de la zafra anterior, aunque con un mercado más demandante; México se mantiene como el principal destino.
En los últimos 30 días el arroz cáscara registró una valorización cercana al 15%, una señal que permite pensar que el precio provisorio de referencia podría convertirse en el definitivo, con una tendencia al alza, sostuvo el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Ing. Agr. Guillermo O´Brien, en entrevista con Agronegocios Sarandí.
El dirigente señaló que el volumen colocado se ubica en torno al 50% de la cosecha, un nivel similar al de la zafra anterior, aunque con un mercado más demandante.
México se mantiene como principal destino, con una participación creciente tanto en arroz elaborado como en arroz cáscara para su industria molinera local.
El eventual impacto del fenómeno de El Niño sobre Asia, región que concentra el 95% de la producción mundial de arroz, podría convertirse en un factor determinante para el mercado internacional.
La confirmación de una baja del 30% en la siembra de Estados Unidos —cuya producción abastece tradicionalmente a Centroamérica y México— reactivó la demanda desde esa región en las últimas semanas.
También se sumó Panamá, donde una licitación ganada por una trader internacional podría abrir una nueva vía de negocios para los países del Mercosur, luego de un antecedente en el que ese país había comprometido una cuota a Uruguay que finalmente no se concretó.
O’Brien también señaló el impacto potencial de un eventual fenómeno de El Niño sobre Asia, región que concentra el 95% de la producción mundial de arroz y donde la magnitud de la sequía asociada al fenómeno climático podría convertirse en un factor determinante para el mercado internacional.
El desafío de reacomodar el negocio
El dirigente planteó un desafío estructural para la industria uruguaya: el retroceso de los mercados asiáticos de arroz elaborado —tradicionalmente abastecidos con negocios de gran volumen hacia países como Irak e Irán, hoy capturados en buena medida por Tailandia— dejó a un sistema industrial diseñado para exportar arroz elaborado frente a una demanda internacional que crece, en cambio, por el arroz cáscara.
“Tenemos que, de alguna manera, readecuarlo para un nuevo equilibrio entre lo que es elaborado y cáscara”, planteó O’Brien, en referencia a la necesidad de bajar los costos industriales para adaptarse a esta nueva composición de la demanda.








