El mercado cerró este miércoles 20 con pérdidas moderadas en soja, maíz y colza, mientras el trigo diciembre sostuvo niveles cercanos a los de ayer.

La narrativa de la semana sigue dominada por el mismo conjunto de fuerzas que viene operando desde el Informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés), del 12 de mayo.

Por otra parte, están las expectativas de compras que China aún no ha confirmado oficialmente, una siembra en Estados Unidos que avanza más rápido de lo esperado, y un conflicto con Irán que mantiene al estrecho de Ormuz cerrado y al petróleo firme por encima de los U$S 110.

El mercado busca un nuevo equilibrio, sin catalizadores frescos que muevan la aguja en ninguna dirección.

China sigue en silencio: el mercado pierde paciencia

El principal factor de presión bajista sobre el complejo granario esta semana es la ausencia de confirmación oficial de Beijing sobre los compromisos de compra agrícola anunciados por la Casa Blanca el domingo 17.

La administración Trump anunció que China acordó comprar al menos U$S 17.000 millones en productos agrícolas de Estados Unidos hasta 2028, en adición a los 25 millones de toneladas de soja ya comprometidos, pero China no ha comentado públicamente esos reportes.

En los mercados de futuros el silencio chino se traduce en escepticismo creciente. El rally del lunes —que llevó a la soja a subir U$S 12,86 por tonelada y al maíz U$S 8,42 — se fue diluyendo en las tres jornadas siguientes.

Este miércoles la soja julio acumula una baja de U$S 4,70 por tonelada respecto al máximo de la semana del lunes, y el maíz resigna otros U$S 3,70 por tonelada. El mercado no abandona la posición alcista de fondo, pero tampoco está dispuesto a sostenerla sin datos concretos.

El analista Jack Scoville, de Price Futures Group, lo resume con precisión: “Hay posibilidades de que las compras chinas sean interrumpidas debido a la guerra con Irán y las nuevas reglas de importación impuestas por China. Además, las grandes cosechas sudamericanas siguen pesando sobre los precios”.

Soja: presión desde múltiples ángulos

La soja julio cedió U$S 3,75 por tonelada para cerrar en U$S 440,63 por tonelada. El contrato se aleja de los máximos de la semana, pero mantiene el soporte de los U$S 440 por tonelada, zona técnica relevante.

Las presiones bajistas provienen de varios frentes simultáneos. Por el lado de la oferta, Brasil finalizó su cosecha récord de 180 millones de toneladas de soja, y la competencia sudamericana en los mercados mundiales sigue siendo intensa.

Las inspecciones de exportación de soja en Estados Unidos en la semana al 14 de mayo cayeron a 483.881 toneladas métricas, una baja respecto a las 663.401 toneladas de la semana anterior, y muy por debajo del ritmo del año pasado: en el acumulado del año las exportaciones suman 34,5 millones de toneladas, contra 44,2 millones en el mismo período del ciclo anterior, un déficit del 22%.

Por el lado de la demanda doméstica existe la pregunta abierta sobre si los procesadores reducirán sus metas de molienda ante la expectativa de mayor demanda exportadora china.

Si China efectivamente compra los 25 millones de toneladas de soja comprometidos, el volumen disponible para el crush interno se reduciría, lo que equilibraría el cuadro. Pero mientras ese escenario no se concrete el mercado opera con la incertidumbre como variable dominante.

Hay, además, un dato de fondo que el mercado procesa lentamente: la posibilidad de que los agricultores estadounidenses expandan el área sembrada de soja este año, si el clima no mejora para la siembra de maíz en el cinturón maicero. Ese escenario aumentaría la oferta proyectada para 2026/27 y presionaría los precios hacia abajo.

Maíz: la siembra acelerada pesa más que China

El maíz julio bajó U$S 3,70 por tonelada para cerrar en U$S 183,30 por tonelada. El retroceso refleja la realidad de una siembra que avanza a ritmo acelerado y que desdibuja la prima de riesgo climático que había sostenido al contrato durante las semanas anteriores.

La siembra de maíz está muy activa en todo el Medio Oeste y ya superó el 50% de completado, por encima del promedio histórico. El clima luce más seco esta semana, sin ser completamente árido, y las temperaturas en el cinturón maicero son variables. La combinación de una siembra avanzada y condiciones climáticas que no generan alarma inmediata es bajista para el maíz en el corto plazo.

Las inspecciones de exportación de maíz en la semana al 14 de mayo sumaron 1,38 millones de toneladas métricas, por debajo de los 1,70 millones de la semana anterior, y de los 1,76 millones del mismo período del año pasado.

Sin embargo, el acumulado del año muestra que las exportaciones de maíz de Estados Unidos corren 28,5% por encima del ritmo del año anterior, con 58,6 millones de toneladas exportadas. Es un soporte estructural de demanda que el mercado no ignora, aunque en la jornada de hoy el factor siembra pesó más.

El USDA proyecta una cosecha de maíz 2026/27 de 406,4 millones de toneladas para Estados Unidos, con stocks finales que caerán al 12,1% del uso, el nivel más bajo de los últimos años. Ese cuadro de oferta ajustada es alcista en el mediano plazo, pero en el muy corto plazo los fundamentos climáticos favorables para la siembra dominan la narrativa.

Trigo: el más firme del complejo, con razones propias

El trigo diciembre cedió apenas U$S 2,20 por tonelada para cerrar en U$S 254,49 por tonelada, la baja más moderada del complejo granario. El contrato sigue siendo el más respaldado por sus propios fundamentos, independientemente de lo que ocurra con China o con la siembra de maíz.

Las razones son claras. Las condiciones del cultivo de trigo de invierno en Estados Unidos están en su peor nivel en más de 35 años: solo el 28% está en condiciones buenas a excelentes, con zonas críticas en Texas, Oklahoma y Kansas bajo sequía severa.

La producción de trigo de invierno 2026/27 se proyecta en 28,5 millones de toneladas, una caída del 25% respecto al ciclo anterior y el nivel más bajo desde 1965.

A nivel global el clima tampoco ayuda. Se registraron temperaturas frías y heladas en Rusia, y se pronostican heladas en partes de Europa esta semana. Las condiciones son demasiado secas en gran parte de las Grandes Llanuras de Estados Unidos, aunque húmedas en el Medio Oeste y en Europa occidental, lo que favorece la calidad allí donde el cultivo avanza bien.

Las inspecciones de exportación de trigo en la semana al 14 de mayo sumaron apenas 223.972 toneladas, una caída brusca respecto a las 511.703 de la semana anterior, aunque el acumulado del año sigue por encima del ritmo del ciclo pasado: 23,1 millones de toneladas, contra 20,8 millones.

El mercado del trigo también especula con la posibilidad de que las compras chinas anunciadas incluyan trigo molinero, uno de los productos mencionados durante las conversaciones de alto nivel en Beijing. Si esa hipótesis se confirma, el trigo podría ser el principal beneficiario del acuerdo en términos de impulso adicional de precio.

Colza Matif: pausa tras cinco jornadas de suba

La colza febrero 2027 cedió 1,50 euro por tonelada para cerrar en 530 euros por tonelada, en lo que parece una pausa técnica tras cinco jornadas consecutivas de suba que llevaron al contrato de 520,50 a 531,25 euros por tonelada.

El contrato sigue en zona de máximos del mes y mantiene un sesgo alcista sostenido por el crudo firme y la demanda estructural de biocombustibles en Europa.

El rechazo de la Unión Europea a un cargamento de harina de soja argentina por la detección de un rasgo de organismo genéticamente modificado (OGM) no aprobado —anunciado la semana pasada— sigue siendo un factor de soporte puntual para el complejo proteico europeo, aunque su impacto directo sobre la colza es más indirecto vía sustitución de aceites.

El petróleo firme encima de U$S 110, Ormuz sigue cerrado

El petróleo Brent se mantiene cerca de U$S 111 por barril, sostenido por la incertidumbre sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.

Según Axios, Irán presentó una propuesta de paz actualizada, pero la Casa Blanca la considera insuficiente para cerrar un acuerdo.

La agencia Tasnim, de Irán, señaló que Teherán sigue considerando que las condiciones de Estados Unidos son excesivamente exigentes, a pesar de las revisiones en el último borrador.

La Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla e inglés) advirtió el lunes que los inventarios mundiales de petróleo están cayendo a un ritmo acelerado, añadiendo presión alcista estructural sobre el crudo. El programa nuclear de Teherán y el doble bloqueo de la vía fluvial clave siguen siendo obstáculos importantes, que impiden un avance de las negociaciones.

El crudo en zona de U$S 111 es un soporte para el complejo de biocombustibles —aceite de soja, colza, aceite de palma—, pero no alcanza hoy para compensar las presiones bajistas propias de soja y maíz. La correlación entre el crudo y los granos existe, pero no es lineal ni inmediata.

Inspecciones de exportación USDA – Semana al 14 de mayo de 2026

El maíz acumula un ritmo exportador 28,5% superior al año pasado, señal clara de demanda sostenida. El sorgo muestra una suba del 123% interanual en el acumulado, impulsado en parte por compras chinas. La soja, en cambio, sigue muy por debajo del ritmo del año pasado (–22%), reflejo de la competencia brasileña y de la incertidumbre sobre los nuevos compromisos chinos.

Balance de la semana y perspectivas

La semana comenzó con euforia por el anuncio chino y se está cerrando en modo de digestión y duda. El trigo es el contrato que mejor resiste, amparado en fundamentos propios que no dependen de Beijing. La soja y el maíz necesitan que China hable.

Qué mirar el resto de la semana:

  • Confirmación china del compromiso de U$S 17.000 millones: es el catalizador más importante pendiente.
  • Clima en Estados Unidos: las lluvias previstas para el fin de semana en el cinturón maicero podrían afectar el ritmo de siembra de maíz y ser parcialmente favorables para el trigo de invierno en zonas de sequía.
  • Heladas en Europa y Rusia: si se confirman las temperaturas bajo cero en zonas productoras, el trigo podría retomar el movimiento alcista.
  • Estrecho de Ormuz: cualquier avance en las negociaciones Estados Unidos–Irán seguirá siendo el factor macro dominante para el crudo y, por extensión, para los biocombustibles.