No hay ganado preparado. ¿Son los que se llevó la exportación en pie? Los números y la evolución reciente del sistema parecen mostrar una realidad bastante más compleja, según analizó en el siguiente artículo el Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro.

Hemos escuchado distintos análisis en los últimos días y semanas sobre la disponibilidad de animales a faena y las posibles causas de esta situación.

Muchas veces vuelve a aparecer la exportación en pie como explicación central, asociándola a una menor disponibilidad de ganado para la industria. Sin embargo, los números y la evolución reciente del sistema parecen mostrar una realidad bastante más compleja.

No parece un problema de stock. De hecho, el rodeo vacuno del último ejercicio mostró un aumento cercano a 130 mil cabezas.

El problema parece estar más en el enlentecimiento de los procesos de engorde por menor disponibilidad de forraje, especialmente después de una seca muy fuerte en el sur del país

En un sistema pastoril como el uruguayo, cuando falta pasto los animales no desaparecen necesariamente. Lo que ocurre es que demoran más en transformarse en kilos

La recría pierde velocidad, los novillos tardan más en terminarse y la salida a planta se retrasa. Ahí aparece una caída de faena aunque los animales sigan estando en los campos.

La ganadería uruguaya cambió muchísimo en los últimos 25 años.

Cambió la genética, avanzó la siembra directa en praderas y verdeos, se integró mucho más con la agricultura y apareció con fuerza el corral de engorde.

Pero la base forrajera total no tuvo un crecimiento equivalente. Seguimos moviéndonos en torno a unos 2 millones de hectáreas de praderas y verdeos, con variaciones según agricultura y clima

Es como en cualquier predio.

Si no aumentamos el área de mejoramientos, es difícil pensar en aumentar de forma sostenida la disponibilidad de ganado a faena.

Además, hoy muchos mejoramientos intensivos probablemente estén siendo utilizados de otra manera.

Los cambios en las relaciones de precios hacen que áreas antes destinadas casi exclusivamente a recría o terminación pasen a sostener la cría, o convivan con distintas categorías según el momento del año y las necesidades del sistema.

El crecimiento del corral también ayuda a entender parte de esta transformación

El corral crece porque Uruguay produce más maíz y porque permite acelerar procesos y estabilizar terminaciones. Pero el corazón del sistema sigue siendo la producción de forraje.

Incluso da la sensación de que la ganadería uruguaya actual, siendo probablemente una de las más eficientes de su historia, también se volvió mucho más sensible a los eventos climáticos.

Hay más intensificación, más inversión y más dependencia de sostener altos niveles de producción de pasto para mantener la velocidad del sistema.

Por eso, una seca importante hoy no necesariamente destruye stock, pero sí puede enlentecer fuertemente toda la cadena productiva durante varios ejercicios.

Y quizás ahí también valga una reflexión adicional.

La exportación en pie puede generar tensiones puntuales sobre algunas categorías, pero difícilmente explique por sí sola los problemas estructurales de oferta de ganado de un país que mantiene su stock

E insistimos, la principal limitante sigue siendo la capacidad de producir más kilos de alimento.

En definitiva, da la sensación de que el gran desafío no pasa tanto por limitar mercados, sino por aumentar la producción total de forraje de calidad y seguir mejorando la eficiencia biológica del sistema.

Ahí probablemente esté el verdadero salto productivo que todavía tiene por delante la ganadería uruguaya.

El Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro es delegado de la Comisión Nacional de Fomento Rural en la Junta Directiva de INAC y asesor de establecimientos ganaderos.