La subasta quincenal de Global Dairy Trade (GDT) registró este martes una suba del 0,6% en su índice de precios. El promedio se ubicó en U$S 4.198 por tonelada. La manteca y la mozzarella tuvieron los mayores avances; el cheddar y la grasa anhidra retrocedieron.

El mercado internacional de lácteos no termina de definir su rumbo. La licitación del Evento 404 de Global Dairy Trade (GDT), realizada esta madrugada en Nueva Zelanda, arrojó una suba de 0,6% en el índice general de precios respecto al evento anterior, con un promedio ponderado de U$S 4.198 por tonelada.

El resultado es positivo, pero moderado, y confirma que el mercado transita una fase de reequilibrio lento, condicionado por una oferta global que sigue siendo muy alta.

Participaron 154 compradores de todo el mundo y se adjudicaron 12.972 toneladas de productos en 15 rondas de licitación, que se extendieron por dos horas y 26 minutos.

Qué subió y qué bajó

El comportamiento por producto fue dispar. La manteca lideró los avances con una suba de 2,5%, quedando en U$S 5.674 por tonelada, mientras que la mozzarella subió 2,9% hasta U$S 4.127 por tonelada.

La leche en polvo entera —el producto de mayor relevancia para las exportaciones de Uruguay y Nueva Zelanda— avanzó 1,2%, ubicándose en U$S 3.772 por tonelada. La leche en polvo descremada subió apenas 0,2%, a U$S 3.552 por tonelada.

En el debe fue la grasa láctea anhidra, que bajó 1,6%, a U$S 6.344 por tonelada, y el cheddar retrocedió 1,3%, hasta U$S 4.560 por tonelada. La lactosa acompañó la tendencia positiva, con un alza de 0,5%.

El gran problema: la oferta no para

Más allá de los números del día, el elemento que domina el mercado internacional es la sobreoferta estructural. El año 2025 cerró con el mayor aumento de producción mundial de leche en cinco años, y ese excedente sigue presionando los precios en 2026.

Los siete grandes exportadores —Nueva Zelanda, Australia, la Unión Europea, Estados Unidos, Uruguay, Argentina y Brasil— registraron un crecimiento conjunto del 2% en su producción durante el segundo semestre de 2025.

Los analistas de Rabobank proyectan que la oferta global seguirá levemente por encima de la demanda, al menos hasta mediados de este año.

La situación de Fonterra, el gigante cooperativo neozelandés y principal proveedor de la plataforma GDT, ilustra bien el escenario. La cooperativa ha recortado en dos oportunidades su proyección de precio al productor desde noviembre: arrancó la temporada apuntando a  10,00 dólares neozelandeses (NZD) por kilo de sólidos de leche y hoy la previsión de su CEO, Miles Hurrell, se ubica en NZD 9,00 por kilo, con un rango de NZD 8,50 a 9,50.

La causa: «flujos de leche sólidos, tanto en Nueva Zelanda como a nivel global, especialmente desde Estados Unidos y Europa», según explicó el ejecutivo.

China compra menos, y eso pesa

Del lado de la demanda, el dato más relevante para entender el mercado actual es el cambio de rol de China. El gigante asiático, que durante años fue el principal motor de las importaciones mundiales de lácteos, hoy tiene un excedente de producción interna y compra menos en el exterior.

Sus programas de autoabastecimiento redujeron eficazmente la dependencia de los suministros de Nueva Zelanda y Europa. Rabobank no espera que China vuelva a ser un comprador dinámico antes de 2027.

Ese vacío en la demanda es difícil de llenar. Otros mercados como el Sudeste Asiático, Medio Oriente y África siguen activos, pero no alcanzan a compensar la retracción china.

En Estados Unidos, en cambio, la demanda interna de quesos y grasas se mantiene sólida, lo que da sostén a esas categorías. Pero la fortaleza del dólar limita la competitividad exportadora de los productos de leche en polvo americanos en los mercados internacionales.

Una tendencia que muestra recuperación, aunque frágil

Si se mira el gráfico de los últimos seis meses en GDT, la tendencia es elocuente. Tras siete caídas consecutivas entre agosto y diciembre de 2025 —con bajas que llegaron al 5%— el mercado protagonizó una fuerte recuperación en enero 2026 (+6,3%), impulsada no tanto por un auge de la demanda, sino por una reducción de la oferta de leche en polvo disponible. Luego vino una nueva corrección en marzo y abril, y ahora una estabilización en mayo.

Para el banco ANZ el mercado protagonizó «un giro dramático» desde comienzos de año y el precio final de la temporada neozelandesa 2025/26 podría incluso superar las previsiones más optimistas.

Sin embargo, el mismo banco advirtió que la expansión de la producción en todas las regiones exportadoras crea un balance «más bajista» para la temporada 2026/27, con un precio de referencia proyectado de NZD 8,70/kgMS.

¿Qué significa para Uruguay?

Para la lechería uruguaya, que exporta una parte importante de su producción en forma de leche en polvo entera y descremada, los precios actuales de GDT son una referencia directa.

La leche en polvo entera en U$S 3.772 por tonelada y la descremada en U$S 3.552 por tonelada son valores que permiten sostener la actividad, aunque están lejos de los picos registrados en 2022 y principios de 2025.

El escenario que se proyecta para lo que resta del año apunta a una estabilización gradual, con una posible mejora en el segundo semestre si la producción en Europa y Oceanía comienza a ajustarse por la presión de costos.

Mientras tanto, el mercado seguirá monitoreando de cerca cualquier señal de recuperación de la demanda china, que sería el catalizador más potente para un repunte sostenido de los precios.

El próximo evento de GDT está previsto para el 2 de junio.