Un muy breve comunicado, pero firmado por un conjunto nada despreciable de entidades, manifestó esta semana la preocupación de la cadena agrícola argentina ante el inusitado registro de casos de roturas de silobosas y otros ataques a la propiedad privada en el sector, en un marco de inseguridad creciente. El siguiente es el reporte de bichosdecampo.com.ar sobre el tema.

“Las entidades abajo firmantes, integrantes de la Cadena Agroindustrial de todo el país, expresan nuevamente su preocupación y repudio ante los actos de destrucción de granos en silobolsas y los ataques a la propiedad privada”, dice un comunicado de apenas cuatro párrafos, que no menciona ningún hecho específico, pero que se conoció a horas de que en Villa María, en Córdoba, aparecieran rotos cinco silos de maíz que iba a ser destinado a la alimentación de las vacas de un establecimiento lechero.

“Estos episodios han aumentado en los últimos meses, tanto en frecuencia como en peligrosidad, por lo cual creemos necesario que esta situación debe tener una respuesta rápida de las autoridades para brindar seguridad y proteger la propiedad privada”, pidieron tres docenas de organizaciones vinculadas con la actividad productiva.

“Estos episodios han aumentado en los últimos meses, tanto en frecuencia como en peligrosidad, por lo cual creemos necesario que esta situación debe tener una respuesta rápida de las autoridades»

No lo dicen las entidades, pero en el sector las principales sospechas de esta escalada recaen sobre militantes o adherentes del partido gobernante.

Esta creencia de los productores de adjudicar motivaciones políticas a quienes llevan a cabo estos hechos anónimos ha crecido mucho en las últimas dos semanas, luego de que el gobierno anunciara y luego revisara un proyecto para la expropiación de Vicentin.

Según la cadena agropecuaria, en este contexto “es importante comprender el alcance del daño producido, ya que estos ataques no solo van dirigidos a los productores sino a la sociedad entera, especialmente en este particular contexto, donde la labor del agro resulta fundamental en la producción de alimentos”.

“es importante comprender el alcance del daño producido, ya que estos ataques no solo van dirigidos a los productores sino a la sociedad entera»

“Esta situación resulta inadmisible, en tanto destruye y atenta contra el trabajo y el esfuerzo de la comunidad agroalimentaria nacional”, afirma el comunicado, en el que la cadena reitera su preocupación “ante estos hechos de violencia”.

Las firmas que acompañan este reclamo son apabullantes. Suscriben as cuatro entidades gremiales de la Mesa de Enlace (Coninagro, CRA, Federación Agraria y la Sociedad Rural), las entidades de cadena de cultivo (maíz, soja, trigo, girasol), la Asociación de Semilleros, las Bolsas de Cereales y Comercio (Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Entre Ríos, Chaco, Santa Fe y Rosario); la Cámara Algodonera, la de Biocombustibles, la del Feedlot, la de Alimentos Balanceados, la de Productores Avícolas, la de Maíz Pisingallo, la del maní, la de arroceros, la de legumbres, la de Puertos Privados.

También lo hacen las fábricas de agroquímicos de Casafe, el Centro de corredores y agentes de bolsa, los frigoríficos exportadores del Consorcio ABC, la industria molinera, los acopiadores de cereales, la cámara olivícola, la Mesa Nacional de Carnes, el mercado de futuros Matba-Rofex, los grandes agroexportadores nucleados en Ciara-CEC, y los productores de Frutas de Argentina (Cítricos, Peras y Manzanas, Arándanos y Cerezas).

No falta casi nadie.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here