La producción mundial de carne escaló hasta 387 millones de toneladas en 2025, un 2,5% más que en 2024, según el informe Meat Market Review de la FAO.

La expansión, según el reporte de la entidad, respondió a tres factores convergentes: tasas de sacrificio elevadas, costos de pienso más bajos y una demanda del consumidor firme en todas las regiones.

MAYOR PRODUCCIÓN

La carne de ave lideró el crecimiento con un avance del 3,7%, hasta 156 millones de toneladas, el mayor incremento desde 2019, gracias a su competitividad en precio, su corto ciclo biológico y su alta eficiencia en la conversión de pienso.

La producción de carne de cerdo subió un 2,7%, hasta 129 millones de toneladas, espoleada por la liquidación de rebaños en China, donde las autoridades introdujeron medidas para frenar la sobre expansión del sector porcino.

Por el contrario, la producción de vacuno apenas creció un 0,7%, con ganancias en Brasil y Australia compensadas por la reducción del stock en Estados Unidos.

La carne ovina retrocedió un 0,8%, afectada por los recortes de rebaño en Oceanía.

PRECIOS EN SUBE Y BAJA

En el frente de cotizaciones, el Índice de Precios de la Carne de la FAO promedió 123,3 puntos en 2025, un 5,2% por encima de 2024, marcando un máximo histórico en septiembre.

El vacuno fue el principal impulsor, con cotizaciones que subieron cerca de un 12% a escala global, mientras que el ovino se disparó más de un 26% ante la escasez de oferta australiana y neozelandesa.

En sentido contrario, la carne de cerdo cayó un 2,4% —presionada por el exceso de oferta europeo y los aranceles antidumping chinos— y la carne de aves cedió un 1,4%.

COMERCIO MUNDIAL

El comercio mundial de carne aumentó un 3,4%, hasta 43,4 millones de toneladas.

El vacuno registró la mayor expansión relativa (+7%), con Estados Unidos como principal importador ante sus mínimos históricos de inventarios ganaderos. Brasil, Australia e India cubrieron gran parte de esa demanda.

El comercio de aves avanzó un 2%, impulsado especialmente por la demanda africana, mientras que China ganó cuota exportadora por segundo año consecutivo.

El comercio porcino creció un 2,3% y México desbancó a China como mayor importador mundial.

PERSPECTIVAS CON RIESGOS

De cara a 2026, las perspectivas apuntan a una moderación.

En ese sentido, el informe refiere a que la reconstrucción de rebaños en los principales países exportadores restringirá la oferta de vacuno y ovino; las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo podrían elevar costes logísticos y energéticos.

Y también habrá que tomar en cuenta  la incertidumbre en políticas comerciales, junto con la persistencia de enfermedades animales como la influenza aviar de alta patogenicidad y la peste porcina africana, porque todos introducen riesgos adicionales en todos los segmentos del mercado.