Las tres jornadas de subasta de su venta 246 terminaron con la colocación de 16.359 vacunos, el 97% de lo que entró a pista, y con valores en suba en las diferentes categorías que, por ejemplo en el caso de las terneras, fue del 20% con respecto a la venta de marzo.

El remate tuvo lugar en el hotel Cottage en Carrasco, fue financiado por el Banco República y contó con alta presencia de público en el local, en negocios que, a lo largo de los tres días, se desarrollaron más rápido de lo que marcaba la agenda prevista.

“La forma de sintetizar lo que está aconteciendo en el negocio ganadero es que tenemos un mercado voraz”, señaló Walter Hugo Abelenda, principal del escritorio del mismo nombre y rematador de Indarte y Cía.

“Pasa con la industria comprando lo gordo o lo que aún está algo faltón, y pasa en las ventas por pantalla en general y en Plaza en particular”, dijo en Agronegocios Sarandí al cabo de la segunda jornada, cuyo resultando calificó como “impresionante, vendiéndose del 99% de la oferta. Quedó solo un lote de vacas de invernada sin comprar”, agregó.

Distinguió lo acontecido con la categoría de terneras, “que lograron un máximo de U$S 3,70 y promedio de U$S 3,20, con una suba de más del 20% con respecto al remate anterior. Hay una gran demanda para recriar en corrales para embarcar quizás para China o Turquía. Y como había excepcionales lotes Hereford y Angus de volumen, mucha gente las compró para seguirlas en la cría”.

Analizó que este año, “por razones de clima, la zafra de venta comenzó más temprano y la gente ha querido aprovechar los valores. Todos los días tuvimos que frenar la venta porque íbamos media o tres cuartos de hora adelantados con respecto a la agenda, tal el ritmo de operaciones que se logró”.

A su vez Alejandro Zambrano, también hablando en Agronegocios Sarandí, en esta ocasión al cabo del remate, señaló que “se logró otra vez una gran venta, con alto nivel de colocación, precios récords en algunas categorías y una dinámica de venta pocas veces alcanzada”.

Destacó lo acontecido con los vientres preñados, con una oferta no menor, cuyo promedio superó los mil dólares. “Eso está marcando la realidad del mercado, en una categorías que tal vez venía postergada y que tomó fuerza ahora, incluso obteniendo una mejora en comparación con la vaca de invernada, que venía siendo la estrella hasta ahora”.

Refiriéndose a las terneras, dijo que “superaron largamente al promedio de los machos. Hay una demanda muy firme por todo lo que es vientre, porque la oferta está más restringida debido a que los productores están reteniendo. Por eso todo lo que se ofrece se paga muy bien”, estableció.

A su criterio, todavía sigue siendo favorable al gordo la relación con la reposición, “por más que ésta ha mejorado. Hay factores que pesan ahora, como la guerra, pero la foto es esta, estos son los precios de este momento”.

Por último, recordó que a fin de mes Plaza Rural volverá a rematar, con Plaza Braford, y llamativamente ya se han certificado más de 1.500 cabezas.

“Es tiempo de achicar cargas para pasar el invierno sin problemas, donde se vende más ganado preñado y más vacas falladas. Y más terneros, claro. Estamos previendo que será un remate importante, tal vez de tres días o más”, adelantó.