El experto en cambio climático especificó que “las tres cuartas partes de las emisiones de Uruguay vienen del agro”, pero que el país no contribuye al cambio climático, porque sus emisiones no aumentan y representan apenas 0,04% de las emisiones globales. 

El Ing. Agr. Walter Oyhantçabal,  experto en Cambio Climático y Ciencias Ambientales, realizó un profundo análisis del avance del cambio climático, sobre cómo viene actuando Uruguay respecto al tema y el alcance del Acuerdo de París. Señaló que el país no está contribuyendo al calentamiento global y especificó que “las tres cuartas partes de las emisiones de Uruguay vienen del agro”. Además, consideró que la ganadería “debería mirar su huella ambiental más que solamente su huella de carbono”.

El experto comenzó explicando que “la agricultura es una actividad a cielo abierto, es decir si alguien fabrica botellas de plástico, software o ladrillos el clima no lo afecta de la misma manera que si es un agricultor, ganadero. Entonces eso hace muy especial a la agricultura”.

“Que estamos en un proceso de calentamiento no se puede negar, la ciencia ya no lo discute”. 

Especificó que “el cambio climático es un fenómeno en el cual los parámetros que caracterizan el clima cambian en un período de tiempo prolongado (30 o más años) y esto es objetivo. Que estamos en un proceso de calentamiento no se puede negar, la ciencia ya no lo discute”. 

Por otra parte, señaló que “si miramos las emisiones globales de los gases de efecto invernadero, que son del orden del 75%, provienen de la quema de combustibles fósiles y los combustibles fósiles han sido la fuente de energía sobre la cual ha funcionado la humanidad en las últimas décadas en particular. Como se sabe, hay poderosos intereses por detrás de no cambiar de fuentes convencionales fósiles a fuentes renovables, que están disponibles”.

Uruguay hizo las cosas muy bien

Consultado sobre cómo está haciendo las cosas Uruguay y el uso de energía renovable, Oyhantçabal dijo que “las hizo muy bien y hoy tenemos una matriz eléctrica muy limpia, siendo que en el mundo gran parte de las emisiones se deben al uso de carbón para producir electricidad. Uruguay limpió su matriz energética y eso lo hizo con una combinación de fuentes: en base a energía solar, pero por sobre todo energía eólica, manteniendo la energía hidráulica, usando biomasa”.

“Si bien en el mundo el 75% de las emisiones vienen del combustible fósil, en Uruguay ocurre todo lo contrario”

Valoró que “hoy hay un pool de fuentes de energía que nos permite prender el respaldo térmico solo cuando falla otra cosa, pero hemos dado un gran paso a nivel mundial (…) Si bien en el mundo el 75% de las emisiones vienen del combustible fósil, en Uruguay ocurre todo lo contrario. Las emisiones fósiles son muy pequeñas, porque somos un país con poca población e industria, pero tenemos una cantidad grande de rumiantes –vacunos, ovinos– que emiten metano, óxido nitroso, que son gases que tienen mucho poder de calentamiento. Cuando se suman resulta que las tres cuartas partes de las emisiones de Uruguay vienen del agro”. 

Uruguay no contribuye al calentamiento global

Oyhantçabal especificó que “las emisiones de metano tienen una vida de 10 a 12 años (…) Hoy se puede decir que si un país está con emisiones estables, emite todos los años lo mismo, que es nuestro caso, no está contribuyendo a un calentamiento global. Lo que produce calentamiento global es el incremento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Uruguay no está contribuyendo al incremento en metano, en óxido nitroso, ni en CO2”.  

Consultado sobre si el proyecto Ganadería y Clima está demostrando de qué forma se podría avanzar, el experto dijo que “sí”. Dicho proyecto tiene una duración de tres años, y Oyhantçabal planteó que “ojalá continúe”. Valoró que “ya está mostrando que aún con tres años consecutivos de La Niña se logró aumentar la producción, mejorar los ingresos de los productores con propuestas de manejos de las pasturas que no implican más costos. Se redujo un 18% las emisiones por kilo de carne producida, o sea se bajó el componente principal de la huella de carbono de la carne”. 

Indicó que “de esta manera estamos demostrando que es posible para la ganadería uruguaya mejorar su performance en término de emisiones por kilo de carne, pero también se redujeron las emisiones en términos absolutos un 7% en el conjunto de los 60 predios de monitoreo. Eso fue porque en muchos casos hay exceso de carga, entonces se ajustó la carga y al tener menos animales para poder tener más altura de pasto tenés menos emisiones”. 

Alcance del Acuerdo de París

Consultado sobre el alcance del Acuerdo de París y las responsabilidades de Uruguay, el experto explicó que en el Acuerdo de París los países aceptaron presentar cada cinco años una contribución individual, que cada país decide. “Cada cinco años se revisa, actualiza y no puede retroceder ningún país en ambición. El talón de Aquiles de esta propuesta es que cuando sumas a todos los países del mundo podés encontrar que no estás en camino de cumplir con los objetivos de temperatura del Acuerdo de París”, que consiste en que la temperatura “se ubique bien por debajo de los dos grados respecto de la era preindustrial”. 

Oyhantçabal sostuvo que la responsabilidad de los países “es muy diferente”. Indicó que “las emisiones del Uruguay son 0,04% de las emisiones mundiales”, por lo tanto, “aún si las bajáramos a la mitad el planeta ni se enterará”. 

“Lo que produce calentamiento global es el incremento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Uruguay no está contribuyendo al incremento en metano, en óxido nitroso, ni en CO2”.  

Sin embargo, admitió que “contribuyendo tan poco recibimos un impacto muchísimo más que proporcional a nuestra responsabilidad del fenómeno”. Por lo tanto, “tenemos derecho a exigir que se nos ayude a adaptarnos y que se nos compense por las pérdidas y los daños. Eso es clave”. 

Agregó que “también tenemos que decir que nuestras emisiones son básicamente biogénicas, no son fósiles. No es carbono nuevo que estamos sacando para tirarlo a la atmósfera, es carbono que está en el ciclo de carbono, eso lo hace diferente”.

Quiénes son los que más emiten

Sobre los mayores responsables, dijo que “es verdad que hoy China emite más que Estados Unidos, pero el grosor de la frazada que nos está envolviendo es principalmente una creación de Estados Unidos y la Unión Europea; esos son los principales responsables. Si bien hoy China emite más, todavía no tiene la responsabilidad histórica y esperemos que no la tenga”.

“Las emisiones del Uruguay son 0,04% de las emisiones mundiales, aún si las bajáramos a la mitad el planeta ni se enterará”

Oyhantçabal informó que este año la reunión de la COP (Cumbre Mundial del Clima) será en Emiratos Árabes Unidos. “Fíjense que estamos hablando de la problemática del petróleo y la vamos a discutir en el corazón de los países petroleros. ¿Podemos esperar que haya decisiones para abandonar las energías fósiles por ejemplo a 2030? La veo difícil. La presidencia ha realizado algunas declaraciones interesantes en el sentido de apostar a erradicar el carbón, que es una gran fuente de emisión”, comentó.

Gran preocupación

Con relación a cómo analizar el avance del cambio climático, el experto dijo que “hay que visualizarlo con gran preocupación, porque si el cambio climático fuera lineal sería otra cosa. Pero cada vez hay más cambios por unidad de tiempo. Incluso los cambios que están ocurriendo superan las predicciones que se hicieron hace pocos años para peor”. 

“La ciencia está un poco sorprendida. Por ejemplo este fenómeno de calentamiento de los océanos es bastante sorprendente, hay varias espadas de Damocles. El derretimiento del permafrost, que puede liberar enormes cantidades de metano y eso puede ser un gran acelerador del cambio climático. La transformación gradual de la Amazonia en una gran sábana, por lo tanto liberación de cantidades enormes de anhídrido carbónico. Lo que puede pasar con la corriente del Golfo que lleva calor a Europa; con el derretimiento de Groenlandia esa corriente se debilita y podría llegar en algún momento a interrumpirse, cosa que ya sucedió el año pasado”, describió.

Carne de corral versus carne de pasto

Oyhantçaba señaló que en el campo de batalla de las emisiones, “la carne de corral le gana a la carne de pasto. Porque la carne de corral es producida con alimentos de alta digestibilidad y a mayor digestibilidad menor emisión de metano”. 

Sin embargo, planteó que “hay que pensar que en el mundo hay 3.400 millones de hectáreas de pastizales naturales, de los cuales poseemos la crema”, con una biodiversidad “muy rica”. 

“La carne de corral le gana a la carne de pasto, porque es producida con alimentos de alta digestibilidad y a mayor digestibilidad menor emisión de metano”

Y enfatizó que para que esa biodiversidad y resiliencia del sistema se mantengan tiene que haber pastoreo, algo que “está claramente demostrado”.

“Quiero decir que el campo natural, como le llamamos, produce muchos servicios ecosistémicos relevantes; no hay que mirarlo solo desde el punto de vista del carbono. Hay que mirar los servicios ecosistémicos en términos de calidad de agua, resiliencia y biodiversidad. Frente a una sequía un campo natural se recupera muy rápido y una pastura implantada muchas veces se pierde. Creo que la ganadería en Uruguay debiera mirar su huella ambiental más que solamente su huella de carbono”, dijo finalmente.