El ministro de Ganadería planteó registrar el Imidocarb en la caravana, confirmó la baja de precios del Fluralaner y destacó la rehabilitación de frigorífico Rosario para exportar a China.

El Dr. Alfredo Fratti, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, culminó el pasado miércoles una larga jornada recorriendo establecimientos en Artigas, junto a técnicos del ministerio, en una campaña de trabajo territorial predio a predio, orientada a los productores con mayores problemas de garrapata, especialmente aquellos ubicados sobre el río Cuareim, donde se concentra la mayor densidad de “puntos rojos” del departamento con más casos del país.

Las noticias de los últimos días, vinculadas con el mercado chino, tuvieron un sabor agridulce. Por un lado, China suspendió a Frigorífico Tacuarembó por un nuevo hallazgo de residuos veterinarios, pero al mismo tiempo rehabilitó a frigorífico Rosario para la exportación.

Fratti durante su recorrida por Artigas

“Llegamos con una mala noticia con la del Tacuarembó y nos venimos con una buena noticia de que habilitaron el frigorífico de Rosario. Fue una alegría, porque hubo una cantidad de gente que siguió trabajando, aunque no tenía empleo para mantener el frigorífico y al final el esfuerzo le dio fruto”, señaló el jerarca en entrevista con Agronegocios Sarandí.

La habilitación de Rosario, según el ministro, es también un reconocimiento institucional. “Lo que han conseguido —suspender un frigorífico y habilitar otro sin hacer ninguna inspección— es porque al correr de los años se han ganado el respeto de las autoridades sanitarias chinas”, valoró el secretario de Estado.

El trabajo en Artigas

El ministerio tiene previsto visitar unos 140 productores en Artigas, con foco en quienes presentan las situaciones más comprometidas. El diagnóstico que maneja Fratti es que la mayor concentración de problemas se da en la zona del río Cuareim, aunque hay establecimientos libres de garrapata en el mismo departamento, como los hay en todo el país.

Lo que encontró en el campo le reforzó el diagnóstico de fondo. “Llegamos, subí al estribo y miraba y no se veía garrapata. Pero los técnicos se bajaron, revisaron la tabla del pescuezo, revisaron la verija y encontraron garrapatas”, describió.

“Estamos insistiendo en que este mes, aunque no hubiera garrapatas visibles, si se está en zona donde existe el parásito, hay que tratar. Para evitar esta primera generación y para evitar la que viene en noviembre”

La escena ilustra la principal dificultad operativa del plan: en animales de pelo largo, la garrapata no es visible a simple vista. “Por eso, estamos insistiendo en que este mes, aunque no hubiera garrapatas visibles, si se está en zona donde existe el parásito, hay que tratar. Para evitar esta primera generación y para evitar la que viene en noviembre”, sostuvo el titular del MGAP.

Después de Artigas, el plan es extender la recorrida a Rivera y Cerro Largo, los otros dos departamentos con frontera terrestre con Brasil y mayor incidencia del parásito.

Por qué la garrapata avanza: cinco causas sin culpable único

Fratti fue cuidadoso en no señalar un único culpable del avance del parásito y construyó un diagnóstico multicausal. El primero es la movilidad del ganado: “Hace 20 o 30 años no la teníamos, el tema de las pantallas, que los ganados van de un lado al otro, todo eso ayuda”, dijo.

El segundo es el cambio climático: “El calentamiento es más grande. Hay quienes dicen que en algunas zonas estamos entrando en un clima subtropical, eso es un extra para la garrapata”.

El tercero es la menor cantidad de ovejas en los rodeos, que históricamente actuaban como control biológico del parásito al comer las larvas del pasto.

“Aprendimos que hay que trabajar con algo de pasto. Eso está muy bien desde el punto de vista productivo, pero cuando tenés un colchón de pasto más alto favorece a la garrapata”

El cuarto es el manejo más productivo de los pastizales: “Generalmente todos aprendimos que hay que trabajar con algo de pasto. Eso está muy bien desde el punto de vista productivo, pero también hay que reconocer que cuando tenés un colchón de pasto más alto favorece a la garrapata”.

Y el quinto es la biología del propio parásito: “Es un parásito que tiene mucha capacidad de adaptación y eso lo traslada a su progenie”.

Sobre los tratamientos y la resistencia, Fratti señaló que de los aproximadamente 1.500 establecimientos registrados en Dicose que tienen ganado en la zona, apenas hay 150 análisis de resistencia realizados. “Si no existe análisis de resistencia, ¿cómo sabés?”, dijo.

La práctica habitual —probar un producto, si no funciona pedir otro en la veterinaria— es parte del problema: contribuyó a generar resistencia cruzada sin diagnóstico. “Eso nos ha traído hasta acá, aparte de otras causas”, afirmó.

Imidocarb en la caravana

Uno de los momentos más comentados de la entrevista fue la explicación de Fratti sobre una idea que lanzó públicamente y que generó fuerte rechazo del sector. El ministro había planteado la posibilidad de registrar el uso del Imidocarb —el principio activo para tratar la tristeza parasitaria, con 213 días de tiempo de espera— en la caravana electrónica del animal, de forma que quedara trazada la restricción automática para faena.

“Lo lancé como idea para discutir y hubo un escándalo. Todos los dirigentes de las gremiales diciendo: ¡que horrible! Que cómo…”. Fratti aclaró que nunca dijo que fuera a implementarse como medida obligatoria, sino que era un punto de discusión.

El ministro Alfredo Fratti en su recorrida por Tomás Gomensoro y Baltasar Brum, en Artigas (Foto: MGAP)

“Lo que sí se implementó y salió por resolución es que cuando se hace un despacho de tropa con baño preventivo, el veterinario tiene que especificar cuál fue el medicamento que usó, y hasta que no se cumpla el tiempo de espera que marca eso, ese animal no puede ir a faena”, dijo.

El ministro reconoció que el registro en la caravana presenta dificultades prácticas: requiere que alguien externo suba la información al sistema, dado que en muchas situaciones el dueño del establecimiento no está presente cuando se hace el tratamiento y muchos productores no tienen la familiaridad con los sistemas digitales para hacerlo.

“Lo que quiero es que haya alguien externo que suba eso, porque creo que va a ser muy difícil que se respeten los tiempos de espera de 213 días sin algún tipo de control”, planteó.

El Fluralaner bajó de precio y ya hay test con resultado en 48 horas

En la agenda de novedades concretas para los productores, Fratti destacó dos avances. El primero es la disponibilidad de tests rápidos de resistencia: “Una empresa importó un test que en 48 horas te puede decir si tenés o no resistencia, para cuatro o cinco moléculas”, resaltó. Y en Artigas el ministerio ofrece hacer esa prueba gratuitamente.

El segundo es la baja de precio del Fluralaner, la última molécula disponible en plaza contra la garrapata. “Hablamos con los dos laboratorios que están en plaza vendiendo este producto y los dos tuvieron eco de la situación, y adecuaron los precios, quedando muy cerca de los precios de frontera”, valoró Fratti.

La medida apunta a eliminar el incentivo de los productores de buscar productos en países limítrofes, donde en algunos casos el mismo principio activo viene con concentraciones diferentes a las del producto local, generando problemas de dosificación.

Suspensión de 90 días: herramienta preventiva, no castigo

Fratti también explicó la lógica detrás de la suspensión preventiva de 90 días que el ministerio aplica a los establecimientos cuyos animales aparecen con residuos. “No estamos interesados en cobrar multas. Eso corre por vía administrativa y aparece un año y medio o dos después. Lo que necesitamos es la suspensión preventiva para garantizar que desde el mismo lugar que fue un animal con problemas no salga enseguida otro hasta que no corrija los problemas”, explicó el ministro.

La medida tiene dimensión internacional. “Eso es lo que nos ha permitido seguir navegando. Cuando sancionan un frigorífico y habilitan otro, es porque tienen confianza en lo que les estamos diciendo, y además cumplimos lo que decimos”, aseveró el jerarca.

“Cuando toda la industria frigorífica te dice que si no está habilitada para China no puede trabajar, quiere decir que hay una cantidad de subproductos que no están valorizados en otros mercados. Si perdemos China, volvemos a la mitad de los valores que tenemos hoy, por lo menos”

El argumento de fondo que el ministro repitió varias veces a lo largo de la entrevista es que China no es un mercado más, no solo por el volumen, sino por la valorización de subproductos. “Cuando toda la industria frigorífica te dice que si no está habilitada para China no puede trabajar, quiere decir que hay una cantidad de subproductos que no están valorizados en otros mercados. Si perdemos China, volvemos a la mitad de los valores que tenemos hoy, por lo menos”, estimó Fratti.

Y anticipó que las exigencias seguirán subiendo. “Uruguay está en el top y cada vez te van a exigir más. En Europa, por ejemplo, los antibióticos son con receta. Si hablás de eso acá, un escándalo. Pero nos estamos acercando a eso”.

Campo Unido y el teléfono que siempre atiende

Fratti salió al cruce de las declaraciones del presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber, quien había señalado que Campo Unido no había sido convocado por el ministerio para tratar los temas sanitarios.

“Con Campo Unido nos venimos reuniendo desde enero por el déficit hídrico. Si no plantearon el tema de sanidad, no es porque no nos hayamos reunido. Hace dos o tres días se reunieron con el subsecretario para hablar del El Niño, con la directora general presente”, dijo Fratti.

Reunión de Fratti y autoridades del BROU con Campo Unido en enero de 2026

Y agregó: “Eso vale para Faber, vale para Normey y vale para Perdomo. Todos levantan el teléfono y me llaman. Yo soy de los que no apagan el teléfono ni de noche. Y además atiendo”.

El ministro distinguió entre dos tipos de diálogo: el político y gremial, que sí corresponde a las instancias de Campo Unido, y el técnico-sanitario, que no depende de esas convocatorias.

“Las cuestiones que son absolutamente técnicas, o la discusión de lo que nos exigen los mercados, no son discusiones gremiales. Yo, como ministro, no dirijo esta campaña sanitaria. El diseño y las acciones son recomendaciones de los técnicos que están trabajando”, concluyó.

Escuche la entrevista completa: