El Ec. Álvaro Pereira Ramela, gerente de Acceso a Mercados del INAC, analizó que en caso de concretarse el ingreso de Uruguay al Acuerdo Transpacífico el mercado nipón podría sumarse a Estados Unidos, China y la Unión Europea como uno de los destinos más importantes, mientras que Canadá tiene potencial para ocupar el quinto lugar del ranking.
Más del 80% de la carne bovina que produce Uruguay se exporta, y el 80% de las exportaciones se destinan a Estados Unidos, China y la Unión Europea. Las posibilidades de la firma del acuerdo de la Unión Europea y el Mercosur, así como el ingreso de Uruguay al Acuerdo Transpacífico (CPTPP) podrían generar cambios en el escenario de mercados de la carne uruguaya.
Este tema fue analizado por Álvaro Pereira Ramela, gerente de Acceso a Mercados del Instituto Nacional de Carnes (INAC), en entrevista con Agronegocios Sarandí. El economista analizó que si hay un cambio arancelario, por ejemplo entre la Unión Europea y el Mercosur, “vamos a ver un crecimiento en el volumen (de exportaciones de carne) a la Unión Europea”. Y si Uruguay ingresa al CPTPP “creo que fácilmente Japón puede pasar a ser uno de los cuatro países con mayor cantidad de carne uruguaya”. Y agregó que Canadá “también podría entrar en un quinto puesto”.
“Creo que fácilmente Japón puede pasar a ser uno de los cuatro países con mayor cantidad de carne uruguaya”
Señaló que actualmente Estados Unidos, China y la Unión Europea encabezan el ranking, y después hay un “salto bastante importante” hasta el cuarto lugar, que suele ser ocupado por Israel o Brasil, dependiendo del año.
Japón representa entre 4% y 2%, pero “si estuviéramos en el Transpacífico imagino que Japón se puede agregar a esta silla de tres patas”, transformándose en el cuarto destino de relevancia. Señaló, en ese caso, la importancia de ese mercado para las menudencias y la lengua.
Relación de Uruguay con Canadá
Otro mercado con alto potencial es Canadá, con el que Uruguay tiene una relación “espectacular, histórica” y “también muchísimo respeto”, destacó Pereira. Quien además señaló que “muchas veces los importadores son los de la costa este, de Estados Unidos y Canadá, entonces también hay una familiaridad ahí”.
Describió que en ese mercado Uruguay tenía una cuota de 12.000 toneladas que utilizaba (la de terceros países), y cuando se agotaba “se acababa el amor y pasábamos al 26% de arancel; ahí se extinguía el comercio”.
“Estamos en un contexto donde es razonable pensar que Uruguay va a tener decenas de mercados abiertos y va a tener una operación activa en un puñado de mercados”
Pero en los últimos años “es cada vez menos lo que podemos usar de esa cuota, porque competimos con Argentina y con Brasil”, indicó. Entonces, si Uruguay ingresa al CPTPP y tiene “arancel 0% con Canadá, irrestricto, pueden alcanzarse volúmenes expresivos”, sostuvo.
“Ahora bien, lo cierto también es que nosotros, con estos niveles de producción, si pensamos en el mercado que hacemos más volumen, que es China, somos 6% o 7% del mercado; si pensamos en Estados Unidos, somos 3%, 4% del mercado; y si pensamos en Europa somos 10% del mercado”, señaló.
El economista analizó que “estamos en un contexto donde es razonable pensar que Uruguay va a tener decenas de mercados abiertos y va a tener una operación activa en un puñado de mercados” donde tenga “una buena condición arancelaria y que estén con la demanda bien tonificada”.
Acuerdo Transpacífico
El gerente de Acceso a Mercados de INAC fue uno de los primeros impulsores de la solicitud de ingreso de Uruguay al CPTPP. Consideró que “lo interesante de Transpacífico es que las concesiones del otro lado ya están conocidas”. Valoró que eso “por un lado es transparente, y por otro conveniente, porque son rebajas interesantes”, que ya se otorgaron entre los países miembros. “No son negociaciones bilaterales, sino que es principalmente una negociación de todos a la vez”, remarcó.
Por otro lado, describió que algo que hace a la complejidad del acuerdo y a la duración del proceso de incorporación es que no se trata de un acuerdo que solamente incorpore rebajas arancelarias, sino que también exige adecuaciones o estandarizaciones normativas entre todos los países.
“Durante este año y medio o dos años, Uruguay tendrá que demostrar que está en el estándar del acuerdo”
“A nosotros los aranceles quizás es el tema que más nos ocupe y nos interese, pero lo cierto es que tenemos que demostrar que respetamos la propiedad intelectual, que respetamos derechos laborales, porque los países desarrollados no quieren firmar un tratado de libre y comercio con un país donde no se respeten los derechos laborales y haya una competencia desleal. Que tengamos una observación de los temas de sostenibilidad y medio ambiente. En fin, uno tiene que cumplir”, explicó.
Por eso, “durante este año y medio o dos años, Uruguay tendrá que demostrar que está en el estándar del acuerdo”, enfatizó.
Unión Europea-Mercosur
La Unión Europea “es un mercado súper apetecible, súper interesante” para la carne uruguaya, destacó el gerente de Acceso a Mercados del INAC. Además, valoró que “realmente la relación que uno ve empresa a empresa en la Unión Europea es muy importante”.
“Uno ve empresas familiares uruguayas, ve empresas familiares europeas, ve relaciones súper largas, ve un respeto. Es realmente un lugar donde lo humano se ha construido muy bien”, describió.
Por lo tanto, consideró que “lo que haya para Uruguay va a ser aprovechado al máximo”, porque “hay una confianza muy importante”, tanto a nivel privado como a nivel oficial. “Realmente es un lugar donde hay un nivel de conocimiento, entendimiento, aprovechamiento muy importante”, enfatizó.
La cuota prevista para el Mercosur en el marco del acuerdo con la Unión Europea es de 99.000 toneladas de carne, con 7,5% de arancel. El producto actualmente paga 26,5% de aranceles.
“Hoy en día la situación de los países de la región con Europa es: hay acceso para carne congelada dentro de cuotas que tienen un volumen, digámosle moderado; y después en carne enfriada, donde cada país tiene su cuota Hilton, algunos países están más cómodos que otros. Uruguay digamos que tiene bastante más volumen del que entra por Hilton, que es una cuota que ya le ha ido quedando pequeña. Y después en 481 lo que hay es un volumen decreciente”, describió.
“Los exportadores uruguayos están muy interesados y deseosos de la renta de las cuotas nuevas, pero también de poder tener otra lógica de trabajo, de estabilizar la relación con Europa”
Analizó que “la cuota nueva lo que le puede dar Uruguay es volumen, pero además abastecimiento estable”. Explicó que “hoy en día usar la 481, con sus ventanas trimestrales, cuando entra toda la carne en enero en abril, en julio, en octubre, genera una discontinuidad”.
Agregó que lo primero que genera es “incertidumbre”, porque “uno embarca y no sabe qué arancel va a pagar, porque es primero llegado, primero servido”. “Y después lo que genera son problemas en la cadena de suministro, porque llega toda la carne junta, se atora, después hay problemas de vida útil, porque cuando uno está en marzo la carne entró en enero, es carne fresca, perdió bastantes días. Podríamos estar de otra manera, mucho mejor, mucho más confortables y tener una mejor relación”, planteó.
“Son cosas que en el Excel quizás no se vean, pero para los que están operando es importante tener un abastecimiento estable, mucho más ordenado. En ese sentido también hay un valor para ordenar y estabilizar el comercio. Los exportadores uruguayos están muy interesados y deseosos de la renta de las cuotas nuevas, pero también de poder tener otra lógica de trabajo, de estabilizar la relación con Europa”, sostuvo el economista.
Reparto de la cuota entre los países del Mercosur
Consultado sobre el criterio que debería primar para la distribución de la cuota de 99.000 toneladas entre los países del Mercosur, Pereira respondió que “los cuatro países tienen que tender o aspirar a una repartición que los cuatro consideren justa”. Aunque admitió que “quizás sea un ejercicio frustrante, porque si uno piensa que el Mercosur exporta 4 millones de toneladas y hay 99.000 para repartir, hay que ponerlo en la debida proporción”.
“Hay que mirarlo de una manera más amplia. Hay que también tener claro que la carne que va por la cuota de repente son cortes de alto valor, cortes del trasero, y uno puede colocar el delantero en otro mercado. Puede ir a Israel, puede ir a China. Otros cortes magros pueden ir a Estados Unidos”, indicó.
Estados Unidos
A propósito del mercado de Estados Unidos, Pereira analizó que “si miramos los últimos cinco años, la producción cayó en 500.000 toneladas”. A modo de referencia, recordó que ese es el volumen que produce Uruguay en un año.
Señaló que Estados Unidos pasó de importar el 10% de la carne que consume a cerca del 20%. “El sistema cambió de forma muy importante. Donde hayamos puesto el termómetro este año, siempre vimos un valor alto, sea en las góndolas, sea en el mercado de haciendas, sea en la Aduana, todos los meses veíamos una cifra récord”, señaló.
“Ahora parece que se está estabilizando o hay alguna corrección, pero en una mirada larga hacia atrás, estamos en un nivel bien alto. Lo que estamos viendo en Estados Unidos es que la demanda ha ido validando niveles de precio que no veíamos antes, y Uruguay está en una situación en la que no estaba hace muchísimos años, que es tener cuatro veces más exportación por fuera de cuota que por adentro”, describió.
“Antes éramos el único país del Mercosur (en Estados Unidos), marcábamos 3% del mercado, y hoy en día el Mercosur marca el 25% del mercado”
A propósito, dijo que históricamente Uruguay exportaba las 20.000 toneladas de cuota, y por fuera de cuota vendía 10.000 o 20.000 toneladas, pero “ahora estamos en 20.000 toneladas de cuota y 80.000, 90.000, 100.000 toneladas por afuera”.
“En este contexto lo que está haciendo el mercado es reconocer esos precios más altos. Estamos viendo muchísimo más comercio de los países que tienen cero arancel, que son Canadá, México, Nueva Zelanda y Australia, pero también han crecido los otros exportadores. Vemos que Brasil, Argentina y Paraguay entran pagando 26% de arancel”, indicó.
Recordó que “antes éramos el único país del Mercosur, marcábamos 3% del mercado, y hoy en día el Mercosur marca el 25% del mercado”.
Y señaló que, si bien la producción ganadera de Estados Unidos se está empezando a recuperar, es un proceso lento y “parece que tenemos por delante algunos años más de estos niveles de producción”.
Vea la entrevista completa:






