Los precios al consumidor se mantienen en máximos históricos y las grandes industrias acumulan pérdidas millonarias.
El informe sobre ganado a corral publicado este viernes por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) revela que el inventario total en los feedlots al 1° de mayo fue 2% superior al del año anterior, con 11,584 millones de cabezas, mientras que los ingresos de animales en abril crecieron 6% interanual, impulsadas en parte por la sequía. Las comercializaciones a frigoríficos, en cambio, cayeron 10% respecto a 2025.
El informe mensual Cattle on Feed es una de las referencias más influyentes para el mercado global de la carne vacuna. Los números confirman también que los precios al consumidor se mantienen en máximos históricos, y las grandes plantas acumulan pérdidas millonarias sin encontrar alivio.
Los números del informe de este viernes
El USDA reportó que 1,702 millones de cabezas ingresaron a los feedlots estadounidenses en abril, que equivalen a un aumento del 6% respecto al año anterior.
El resultado superó las expectativas del mercado, que anticipaba un incremento de entre 1% y 4%. Las expectativas de colocaciones más altas también reflejaron el ritmo acelerado de ventas de novillos de reposición en abril: las comercializaciones de animales de más de 270 kilos durante las cinco semanas que terminaron el 1° de mayo fueron significativamente superiores al año anterior, lo que habitualmente señala una alta tasa de colocación.

Sin embargo, el dato más relevante desde el punto de vista de la oferta futura es la salida. El ajustado suministro de animales listos para faena redujo las comercializaciones 10% respecto al año pasado, a 1,642 millones de cabezas.
El total de ganado en corrales al 1° de mayo fue 2% superior al de un año atrás, con 11,584 millones de cabezas, el primer aumento interanual desde noviembre de 2024, una señal que bajo otras circunstancias sería bajista para los precios, pero que en el contexto actual tiene una lectura más matizada.

Por estados, el informe muestra realidades divergentes. Iowa reportó 680.000 cabezas en sus corrales, sin cambios respecto al 1° de mayo de 2025. Kansas contabilizó 2,37 millones de cabezas, 3% más que un año atrás, con ingresos al alza y embarques a frigorífico 10% inferiores. Nebraska, el segundo estado en importancia, mostró 2,64 millones de cabezas confinadas, 4% más, pero fue uno de los pocos en registrar una caída en los embarques: 2%. Texas, el mayor estado ganadero, sumó 2,58 millones de cabezas en sus corrales, sin variación anual, con embarques a frigorífico que se incrementaron 8%.

La sequía empuja al corral lo que la naturaleza debería retener
El alza en las colocaciones merece una lectura cuidadosa: no es una señal de abundancia, sino de estrés. Se supone que la reconstrucción del stock ganadero debería limitar el número de animales que ingresan a los feedlots, pero las peores condiciones de sequía en abril, combinado con los altos precios de los novillos de reposición, probablemente empujó a más productores a vender sus ganados a los corrales antes de tiempo.
El monitor de sequía más reciente indica que el 76% del territorio ganadero de Estados Unidos está bajo condiciones secas o de sequía declarada. En las llanuras centrales y del sur la situación es especialmente crítica en Oklahoma, Texas y Nebraska, lo que compromete directamente los esfuerzos de reconstrucción del stock.
Muchos animales salieron temprano de los campos en abril, y ese movimiento anticipado queda reflejado en el informe oficial.

Frigoríficos atrapados entre precios récord y márgenes negativos
El informe del USDA llega en un momento de profunda tensión para la industria frigorífica estadounidense. A mediados de abril la faena de novillos había caído 8,2% interanual y la de vaquillonas 11,5%, lo que resultó en una caída del 9,6% del total de la faena. La lucha de la industria con los márgenes negativos crea un telón de fondo desfavorable para los volúmenes de faena en las próximas semanas.
La desaceleración en las comercializaciones impactó significativamente en los frigoríficos, que se han visto obligados a subir los precios para asegurarse suficiente ganado y mantener la producción.
Es la paradoja central del mercado ganadero estadounidense en 2026: los productores tienen el poder de negociación, los precios del ganado están en máximos históricos, y aun así la industria pierde dinero.
Tyson Foods proyecta que su división de carne vacuna registrará una pérdida operativa de entre U$S 250 millones y U$S 500 millones en el ejercicio fiscal 2026.
La compañía cerró definitivamente su planta de Lexington, Nebraska, el 20 de enero, eliminando más de 3.200 puestos de trabajo y cerca de 5.000 cabezas de capacidad diaria de faena.
JBS, la mayor empresa de carne del mundo, también reportó pérdidas en sus operaciones norteamericanas de carne vacuna.

El menor stock en 75 años
Para entender por qué el mercado funciona como funciona hay que mirar la película a largo plazo. Al 1° de enero de 2026 el stock total de ganado en Estados Unidos era de 86,2 millones de cabezas, con 27,6 millones de vacas de cría, 1% menos que el año anterior. Se trata del menor stock desde 1951.
La producción de terneros de 2025 se estimó en 32,9 millones de cabezas, 1,6% menos que el año previo.
El economista Derrell Peel, de la Universidad Estatal de Oklahoma, referente del sector, resumió la situación: “La historia continúa. Realmente no cambia el patrón en el que hemos estado durante los últimos tres años”.
Los analistas proyectan que 2026 marcará el piso cíclico del número de cabezas, pero que la recuperación no se normalizará antes de 2028 o 2029.

Bichera: la variable sanitaria que sigue pesando
Uno de los factores que explica la escasez de reposición es la interrupción de las importaciones de ganado desde México, suspendidas en mayo de 2025 por el brote de la bichera (gusano barrenador).
México exportaba históricamente más de 1 millón de cabezas anuales para los corrales de engorde de Estados Unidos, especialmente para los del sur de Texas y las llanuras del sur.

Precios al consumidor: récords mes a mes, demanda que no cede
Pese a todo, el consumidor estadounidense sigue comprando carne. El índice de demanda minorista de carne vacuna del Centro de Información del Mercado Ganadero (LMIC, por su sigla en inglés) en el primer trimestre de 2026 fue el más alto de la serie desde el año 2000, con el precio minorista promedio de carne vacuna fresca a un récord de U$S 21,04 por kilogramo en el trimestre.
En abril los precios subieron aún más: la carne vacuna fresca promedió un récord de U$S 21,24 por kilo, 13% por encima de abril de 2025. La carne picada llegó a U$S 15,56 por kilo, los asados a U$S 20,73 y los bifes a U$S 28,68 por kilo, todos máximos históricos.
El USDA proyecta que los precios de carne vacuna subirán 10,1% en 2026. Los expertos advierten que no habrá alivio en el corto plazo: los precios altos podrían extenderse al menos hasta 2028.

Lo que dice el informe de hoy para el mercado mundial
El informe Cattle on Feed de mayo tiene implicancias que trascienden las fronteras de Estados Unidos. La menor disponibilidad de carne vacuna norteamericana en 2026, combinada con una demanda interna robusta, reduce el volumen disponible para exportación.
Esa retracción es una oportunidad y también una advertencia para los exportadores sudamericanos.
Uruguay, Brasil y Argentina compiten por espacios en los mercados que Estados Unidos deja libres, pero lo hacen en un contexto de restricciones propias —cuotas en China, aranceles, tipos de cambio—, que condicionan su capacidad de aprovechar el momento.







