El presidente de la Asociación Rural del Uruguay afirmó que se necesitan medidas políticas para mantener a la gente en el campo, porque de lo contrario no habrá futuro para el país.

El aspecto social de la producción rural fue abordado como uno de los principales temas de preocupación del nuevo presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ing. Agr. Gabriel Capurro Álvarez.

En entrevista con Agronegocios Sarandí dijo que mientras en todos los países del mundo se preocupan por mantener a los productores en el campo, en Uruguay en los últimos 16 años se vendieron 8 millones de hectáreas, más del 50% de la superficie productiva del país.

“No conozco ningún caso igual en el mundo, con esta velocidad en el cambio de manos en las explotaciones agropecuarias”, afirmó.

Y agregó que casi 4 millones de hectáreas fueron vendidas por productores de menos de 1.000 hectáreas. “Cuando uno hace las cuentas ve que a medida que baja la escala los gastos fijos ahogan al productor… Muchos se ven obligados a salir de la producción, y el país pierde experiencia de trabajo, productores que quieren la tierra y que quieren trabajarla, pero que económicamente no pueden hacerlo y en determinado momento abandonan”, señaló.

Recordó que cuando comenzó a trabajar en el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), los productores agropecuarios eran más de 80.000 y actualmente quedan menos de 40.000.

“Creo que sin gente en el campo no hay futuro para el Uruguay. Un país agroexportador, con el 80% de sus exportaciones que provienen del sector agropecuario, precisa gente para producir. En Uruguay hay baja población y solo 6% vive en el campo. Estamos perdiendo a razón de 1.000 productores por año. Hay que pensar un poco, porque una vez que se pierde el tejido social no hay un desarrollo equilibrado en el territorio de los países. Hay que pensar en algunas medidas políticas para mantener a la gente en el campo”, afirmó.