La revista británica The Economist actualizó a julio de 2026 su tradicional índice Big Mac y muestra que el peso uruguayo está sobrevaluado en 77,4% frente al dólar.

La revista británica The Economist actualizó a julio de 2026 su tradicional índice Big Mac, el indicador informal que compara el precio de la hamburguesa más famosa del mundo en distintos países para estimar si una moneda está sobre o subvaluada frente al dólar.

En esta edición, que además celebra los 40 años del indicador, Uruguay volvió a ocupar el primer lugar del ranking mundial en la versión ajustada por PBI per cápita, con una sobrevaluación del peso uruguayo del 77,4% frente al dólar, la más alta de todas las economías relevadas.

Cómo funciona el índice

El Big Mac Index, creado en 1986, se basa en la teoría de la paridad del poder adquisitivo: en el largo plazo, los tipos de cambio deberían igualar el precio de una canasta idéntica de bienes y servicios —en este caso, una hamburguesa— entre distintos países. Existen dos versiones del cálculo: la “cruda”, que compara directamente el precio en dólares al tipo de cambio de mercado, y la ajustada por PBI per cápita, que corrige esa comparación considerando que los países más pobres deberían, en teoría, tener precios más bajos.

Uruguay lidera el ranking ajustado, muy por encima de Suiza

En la versión ajustada por ingreso, Uruguay quedó primero con una sobrevaluación del 77,4%, seguido por Colombia (63,6%) y, entre los países europeos, Suiza (48,5%). El resultado confirma una tendencia que Uruguay viene mostrando en ediciones recientes del índice: en la medición de enero de 2026, la sobrevaluación ajustada del peso uruguayo había sido incluso mayor, del 83,9%.

En la comparación sin ajustar —que mide directamente el precio en dólares—, un Big Mac en Uruguay costaba en enero $ 339, equivalentes a unos US$ 8,76 al tipo de cambio de ese momento, frente a US$ 6,12 en Estados Unidos.

Esa brecha ubicaba al peso uruguayo con una sobrevaluación “cruda” del 43,1%, la segunda más alta del mundo después del franco suizo. Según ese cálculo, el tipo de cambio “implícito” que igualaría los precios entre ambos países rondaría los $ 55,39 por dólar, muy por encima de las cotizaciones vigentes en el mercado.

Un fenómeno de larga data: de US$ 1 a más de US$ 8 desde 2004

El caso uruguayo también se destaca por su evolución histórica dentro de la serie del índice. Desde el primer registro disponible, en 2004, cuando un Big Mac costaba el equivalente a apenas US$ 1 en Uruguay, el precio en dólares trepó a más de US$ 8, un incremento cercano al 775%, el mayor salto relativo de toda la base de datos del índice a nivel mundial, por delante de Polonia y Australia.

El contraste con Argentina

La comparación regional resulta particularmente llamativa este año. Mientras Uruguay lidera el ranking de sobrevaluación, Argentina —que había encabezado la tabla en ediciones anteriores— mostró una fuerte corrección: en la versión sin ajustar, el país pasó a tener un Big Mac más barato que en Estados Unidos (US$ 5,91 frente a US$ 6,22, un 5% menos), mientras que en la versión ajustada por ingreso descendió al puesto 14 entre las monedas más sobrevaluadas del mundo, luego de haber liderado ese mismo ranking en enero de 2025.

El trasfondo cambiario en Uruguay

El resultado del índice se da en medio de un debate doméstico sobre atraso cambiario y competitividad exportadora. El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, había señalado que la baja del dólar responde a un fenómeno global, aunque advirtió que este tipo de desalineamientos cambiarios puede tener consecuencias reales sobre la actividad económica, la inversión, el crecimiento y el empleo.

En ese marco, el gobierno negocia compras de dólares a futuro para cubrir obligaciones en moneda extranjera y coordina acciones financieras con empresas públicas. Las expectativas del mercado relevadas por la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central no anticipan, por ahora, un salto abrupto de la cotización: la mediana se ubica en torno a los $ 40 para el cierre de 2026, muy por debajo del nivel que, según el índice Big Mac, equilibraría los precios entre ambos países.

Cabe recordar que, aunque el Big Mac Index es ampliamente citado por economistas como una aproximación razonable a la paridad de poder adquisitivo, se trata de un indicador informal, con limitaciones metodológicas: factores como los costos laborales, los impuestos, los alquileres y el posicionamiento de marca de McDonald’s en cada mercado también inciden en el precio final, más allá del tipo de cambio.