El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, participó del almuerzo de trabajo “Uruguay 2026: Desafíos y oportunidades. Visión de las cámaras empresariales”, organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM). Durante su exposición, subrayó que el desarrollo social del país es indisoluble del éxito del sector productivo, que hoy representa el 78% de las exportaciones de bienes con un total de U$S 10.500 millones.
La alocución de Ferber estuvo basada en una hoja de ruta que contiene en tres ejes estratégicos: la evolución del uso del suelo, la ganadería de carne y la situación de la cuenca del río Santa Lucía.
Respecto a la evolución del uso del suelo, el dirigente rural señaló que el país tiene un potencial de crecimiento de U$S 2.000 millones adicionales en su producción si los estímulos se enfocan correctamente.
En este sentido, afirmó que el objetivo debe ser aumentar el área destinada a la forestación, la agricultura y las pasturas artificiales, transformando campos de menor rendimiento en sistemas más intensivos y eficientes que dinamicen la economía nacional.
En cuanto a la ganadería de carne, destacó que las exportaciones bovinas alcanzaron un récord histórico en 2025, con ingresos medios en los niveles más altos de las últimas décadas. Del total exportado por el agro, el bloque compuesto por carne, subproductos y animales en pie representó U$S 3.700 millones.
Ferber hizo una defensa cerrada de la exportación de ganado en pie, definiéndola como una herramienta esencial y un «regulador» indispensable para el mercado
En ese sentido, enfatizó que mantener esta vía de comercialización abierta es fundamental para garantizar la libre competencia y asegurar que el productor reciba un precio justo por su hacienda, evitando distorsiones que afecten la rentabilidad del eslabón primario.
Por último, Ferber abordó la situación de la Cuenca del Santa Lucía, una zona de 1,3 millones de hectáreas donde el 71% se dedica a la ganadería y lechería, generando el 28% del PIB agropecuario (U$S 1.500 millones).
Así fue que expresó su profunda preocupación por las restricciones ambientales vinculadas al Proyecto Casupá, denunciando que las zonas de exclusión de hasta 100 metros —donde se prohíbe el laboreo y uso de agroquímicos— junto con la suspensión de nuevas inversiones en engorde a corral, actúan como un fuerte desestímulo que topea los rendimientos.
Consideró que una caída de apenas el 10% en el producto de la cuenca (del río Santa Lucía) debido a estas prohibiciones representaría una pérdida de U$S 150 millones
Como alternativa, propuso considerar la opción de (extraer agua del río de la Plata a la altura de) Juan Lacaze, señalando que podría estar operativa en tres años sin castigar la capacidad productiva de la región.
Según los datos de la ARU, si se levantaran las actuales restricciones productivas, el incremento de la actividad permitiría cubrir el costo de traer toda el agua desde Juan Lacaze en un plazo de solo cinco años, transformando un escenario de limitaciones en una oportunidad de crecimiento sostenible y aprovechamiento de la infraestructura disponible.
Fuente y foto: ARU








