Los vendedores que aceptaron ofertas por debajo de lo que pretendían, permitieron que se armara el mercado y los negocios se realizaran con fluidez, a valores satisfactorios.

Plaza Rural comercializó 89% de la oferta que puso a disposición del mercado en su remate 225°, realizado este miércoles y jueves de forma 100% virtual, y con la venta Plaza Hereford.

“Este remate se hizo muy próximo al que se hizo en los primeros días de setiembre. Por otra parte, hay un forraje muy justo, con un clima que viene amagando desde la primavera, con una seca, un invierno que fue bastante intenso, y ahora hay escasez de agua, días que siguen muy fríos, los verdeos en un momento se pusieron muy lindos y ahora están de nuevo bastante bajos”, analizó José de Freitas, director del escritorio José de Freitas Gestión Ganadera.

Al ser consultado por Agronegocios Sarandí, el consignatario agregó que “estamos esperando que se instale bien la primavera y poder tener un forraje importante, para una dotación ganadera que está con un buen número”.

Destacó que “había muy buenos lotes, estos remates de fines de invierno son de menor volumen y de no tan buena calidad, pero Plaza Rural ha venido manteniendo muy buenos volúmenes y calidad de ganados, con lotes grandes y definidos”.

Señaló que, “aunque los valores de este remate fueron un poquito más bajos al kilo en las categorías de hembras, al bulto no fue tan así, porque las vaquillonas hicieron U$S 552. Me gusta hablar de precios al bulto porque los kilajes a veces difieren”.

“Pero el dinamismo que tuvo la hembra me sorprendió. Costó armar el mercado. Sabíamos que en este remate esto iba a pasar. Había gente que tenía la idea de arrancar sus terneras a U$S 2,20 o U$S 2,30 livianas, pero no había demanda a esos valores”, dijo.

“Nos pasó con tres lotes que los tuve que sacar sin vender y después volver a pasar, con una oferta de U$S 2,05, y los ganados que eran buenos llegaban a U$S 2,20 y hasta superaban ese precio, y los que no eran tan buenos se vendieron a precios lograron U$S 2,08, U$S 2,10, U$S 2,15, pero se armó el mercado, y cuando se armó tuvo dinamismo. Incluso hubo más dinamismo por terneras y vaquillonas que por las categorías de machos”, remarcó.

Consultado sobre las perspectivas del negocio, dijo que “el optimismo a futuro se vio en los vientres preñados, se vendieron casi 2.000 a U$S 713 de promedio”.

Escuche a José de Freitas:

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