Esta vez se notó mayor interés por los negocios cortos, en las categorías de ganados formados, algo propio de esta época del año.

Plaza Rural comercializó 21.355 vacunos, 91% de la oferta, en su remate 234°, realizado este miércoles, jueves y viernes de forma virtual.

Allí se notó mayor demanda por los ganados formados, que implican un negocio corto para el inversor, algo propio de esta época del año. De todos modos, también hubo buen interés por comprar vientres, sobre todo los de buena calidad, que se ofrecieron en el marco de Plaza Angus.

José de Freitas, director de José de Freitas Gestión Ganadera, integrante de Plaza Rural, dijo en Agronegocios Sarandí que en general el mercado estuvo “firme”. Admitió que las categorías de terneros livianos, terneras livianas y vaquillonas de sobreaño livianas, tuvieron “un pequeño descenso en los precios y menos dinamismo”.

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Pero, por otro lado, “los novillos formados, las terneradas medias, prolijas, castradas, las vaquillonas preñadas, las vacas de invernada y ganados preñados buenos, tuvieron demanda firme y una pequeña suba. Ahí vemos cómo incide el forraje, porque en la entrada al invierno hay categorías que se comportan diferente”, analizó.

Agregó que “las terneras, vientres y ganados preñados Angus anduvieron muy bien. Hay un interés especial por la raza, sobre todo por los vientres. En estos remates suelen ofrecerse lotes especiales, que cuesta conseguir en negocios particulares. Tenemos clientes que se arriman, pujan y hacen justicia con esos ganados de buena genética”.

Precio Justo

En esta edición, Plaza Rural puso en marcha su herramienta Precio Justo, que busca compensar la relación entre los precios invertidos al kilo y los pesos de los ganados en el momento de las entregas, considerando la diferencia de kilos respecto al momento de la certificación de los lotes.

De Freitas comentó que la idea surgió como una “inquietud de ir buscando herramientas que mejoren el mercado, un mercado que va evolucionando como todo, que tiene cambios importantes”.

“Veíamos que los kilos muchas veces no dejaban conformes a compradores y a vendedores. Con este sistema, entre la fecha de inspección y la de entrega pasan 10, 15 o 20 días, y las diferencias de kilos muchas veces son importantes”, señaló.

Fue así que Plaza Rural contrató al estadístico Diego Vallarino, quien “hizo un estudio en base a la información del historial de remates, para analizar cómo incidía la relación entre los kilos y los precios. En ese estudio vio que hasta 350 kilos había una fórmula que ajustaba el precio en la suba de kilos”, explicó De Freitas.

El consignatario admitió que, “como toda herramienta nueva, sabemos que vamos a tener que transitar un camino para que la gente lo entienda, pero estamos convencidos de que le dará al mercado lo que precisaba, para evitar discusiones”.

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