Un documento del movimiento, dado a conocer este miércoles 30, contiene un resumen de las propuestas que se le plantearon a la ministra Azucena Arbeleche en la reunión mantenida el pasado 10 de setiembre, y abarcan seis puntos: comercio, turismo, comercialización de productos agropecuarios, refinanciación, captación de inversión extranjera y repatriación de capitales. El mismo está signado por los voceros de USU, Federico Holzman, Guillermo Franchi y Marcelo Nougué.
El texto del mismo establece lo siguiente:
- Medidas para el comercio
Más allá de la pandemia, el sector comercio venía sufriendo dificultades económicas y financieras importantes. Con el efecto de la pandemia esta situación se agudizó, por lo que entendemos pertinente y necesario implementar un conjunto de medidas que ayuden a paliar la situación de muchos emprendimientos que ven comprometido su futuro y su presente.
En el entendido que hoy es tan importante crear una fuente de trabajo como mantener las ya existentes, es fundamental bajar los costos fijos de aquellos que siguen con las puertas abiertas.
Las medidas planteadas para este sector son las siguientes:
- Eliminación de la tarifa comercial para los servicios públicos.
- Eliminación de la obligatoriedad de la facturación electrónica
- Flexibilizar los plazos para el cambio de categoría de DGI ante la expectativa de menor facturación de miles de empresas.
- Medidas para el turismo
Como es sabido, el turismo de la próxima temporada estival tiene un alto componente de incertidumbre, lo que hace suponer que muchos comercios y servicios focalizadas en esta actividad no abran si no tienen certeza de que el riesgo a asumir no será contemplado por el Estado.
En ese sentido, tanto a nivel del gobierno nacional (a través de la DGI), como de algunos gobiernos departamentales, se ha mantenido en los últimos años una política de recaudación pre actividad económica, se entiende que en estas circunstancias es necesario cambiar de estrategia para que se mantengan las fuentes laborales del sector, y alentar a que se abran la mayor cantidad de comercios posibles.
Las medidas solicitadas son las siguientes:
- Al igual que el comercio, eliminar la tarifa diferencial que existe para esta actividad en las tarifas públicas.
- Cobrar los impuestos nacionales una vez terminada la temporada y de acuerdo a la facturación real de las empresas, cambiando la estrategia utilizada hasta el momento de estimación de ingreso de acuerdo a uno o dos días de enero.
- Comercialización de productos agropecuarios
En general, la comercialización de cualquier producto agropecuario vinculado a la exportación tiene un tiempo de pago de la mercadería al productor que, en muchos casos, excede el tiempo entre que el producto se vende y el consumidor final lo tiene servido en su mesa.
Como ejemplo de esto puede ser la carne, donde el productor cobra el ganado vendido a frigorífico más de 45 días después del embarque, los cereales y oleaginosos tienen una variación importante dependiendo de la empresa, generando que el mercado se esté concentrando básicamente en pocas empresas multinacionales.
Tratando de poner en contexto esta situación aceptada como normal en Uruguay, es necesario buscar los mecanismos para que el productor no sea quien financie la operativa industrial y además no tenga que asumir el costo financiero de la misma. Ya es suficiente la financiación de la operativa productiva y de mantenimiento de las empresas en rubros donde los reintegros son a mediano y largo plazo.
La “nueva normalidad” debe poner este tema a discusión y virar la lógica aceptada y que sean las grandes empresas exportadoras que busquen sus medios de financiamiento para la adquisición de materia prima y deben ser las propias industrias las que incentiven y financien la producción de las mismas para que le lleguen en tiempo y forma.
- Entendemos que es necesario generar canales de prefinanciación de exportaciones que permita que los plazos de pago al productor se puedan hacer al contado o, por lo menos, que sea lo normal, y luego de esto cada empresa evalúe tomar el riesgo de financiar o no a las grandes empresas, cualquiera sea su rubro. En esto deberá jugar un rol fundamental del BROU como banco país, que marque el camino al resto de la banca privada. O, por ejemplo, que las AFAP entren en este mercado en vez de especular en sistemas productivos.
- Refinanciación
En general, el nivel de endeudamiento dela economía uruguaya es alta en muchos de los sectores de actividad empresarial e, incluso, a nivel familiar.
Más allá del endeudamiento, es importante el endeudamiento vencido y lo acotado delos vencimientos de créditos que empiezan a pesar en la actividad cotidiana del país.
Se entiende imprescindible el desarrollar algunas herramientas de refinanciación en los distintos sectores económicos, con tres objetivos: I) mantener las fuentes laborales, II) mantener las empresas activas y III) que aumenta el circulante en el mercado.
Para esto se proponen dos líneas de trabajo.
- Realización de un sistema igual o parecido al cupón 0, implementado durante la crisis del 2002 para aquellas empresas con alguna capacidad de pago al contado, pero que necesitan más plazo para pagar las inversiones que hicieron en su momento y que se han desvalorizado muchos en estos últimos años.
- Refinanciación de deudas a largo plazo (varios ciclos productivos según rubro), con un ciclo de gracia para permitir que empresas ahogadas financieramente pueda volver a poner a funcionar sus motores, volcando los dineros que tenían destinados para el pago de deuda al mercado de consumo.
En ambos casos se puede apuntar a que las empresas que se acojan a cualquiera de estas dos líneas no pierdan la calificación actual delos bancos y que la calificación actual no sea un lastre para acogerse a sistemas de reperfilamiento.
- Captación de inversión extranjera
Todos sabemos la importancia de la inversión para el crecimiento del país, en este marco la captación de inversión extranjera juega un rol fundamental en el corto y mediano plazo. Ante las medidas adoptadas de beneficios fiscales como estrategia para lograr captar esos capitales, entendemos necesario no volver a cometer los errores realizados en el pasado reciente.
Es por eso que entendemos necesario que esa captación venga atada a una visión de desarrollo del Gobierno, donde se definan en qué áreas de la actividad se prioriza la inversión y, por ende, sedarán los beneficios fiscales necesarios para que las mismas lleguen. A modo de ejemplo, se puede hablar de inversiones en la industria textil, en el desarrollo de cuencas lecheras, en la instalación de parques temáticos pensando en el turismo, etc.
- Repatriación de capitales
Como es sabido, existen capitales nacionales que por motivo de los cambios de regla que existieron en el pasado, optaron por irse del país o por el descreimiento en el sistema bancario, producto de la crisis financiera del 2002, están guardados en cofres de seguridad o en los hogares.
Uruguay podría desarrollar herramientas que permitan que esos capitales vuelvan a estar en el mercado como fuente de inversión, a través del pago de un impuesto y por un plazo acotado, en planes del estilo de los desarrollados oportunamente por Argentina y Brasil.
Al mismo tiempo, se puede pensar en que esto sirva como herramienta para impulsar algunos planes nacionales que aún no cuentan con financiación pero que son fundamentales para la atención de sectores relegados como en el caso de la vivienda o de infraestructura básica para el desarrollo económico, como son la realización de rutas.
La propuesta concreta es la habilitación de estos fondos, con un impuesto del 12%, donde dos tercios de este impuesto vayan a rentas generales y el otro tercio a formar parte del fondo para el desarrollo, el cual podría ser gestionado por una comisión integrada por el gobierno y sectores dela sociedad civil.









