En Estados Unidos, la Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, anunció una estrategia integral de mil millones de dólares para frenar la influenza aviar altamente patógena (HPAI), proteger la industria avícola estadounidense y reducir los precios de los huevos.
Este anuncio se suma a la financiación que ya se está proporcionando para indemnizar a los productores por las bandadas despobladas.
Rollins informó que 500 millones de dólares se destinarán a fortalecer la bioseguridad en las explotaciones avícolas y a mejorar la vigilancia epidemiológica, ya que el 83% de los casos detectados provienen de la transmisión desde aves silvestres.
Otros 400 millones irán destinados a compensaciones económicas para los productores avícolas, quienes han sufrido importantes pérdidas debido a la expansión del virus en sus granjas.
Desde 2022, más de 100 millones de gallinas ponedoras fueron sacrificadas en EE.UU. para frenar la propagación de la enfermedad
Finalmente, 100 millones de dólares se invertirán en el desarrollo de nuevas vacunas contra la gripe aviar, con el objetivo de prevenir futuras crisis sanitarias en el sector avícola.
Además de la inversión en control sanitario, el Gobierno ha señalado que explorará alternativas para incrementar la importación de huevos y reducirá las exportaciones, con el fin de aumentar la disponibilidad del producto en el mercado nacional.
El impacto del brote en la oferta ha provocado un aumento sin precedentes en los precios: la docena de huevos alcanzó un récord de 8,11 dólares, cuadruplicando su valor con respecto a inicios de 2024, cuando costaba 2 dólares.
CAMBIO DE ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL
Rollins criticó la gestión de la administración anterior, asegurando que el Gobierno de Joe Biden no tomó las medidas necesarias para contener la crisis sanitaria y su impacto en los precios.
“Los agricultores necesitan apoyo y los consumidores requieren precios accesibles. Estamos trabajando para solucionar el problema y la ayuda está en camino”, afirmó la flamante secretaria de Agricultura.
“Los agricultores necesitan apoyo y los consumidores requieren precios accesibles”
La situación sigue siendo crítica para el sector avícola en EE.UU., y estas medidas buscan garantizar mayor estabilidad para los productores y consumidores en medio de una crisis sanitaria sin precedentes.
El enfoque de cinco puntos del USDA para abordar la gripe aviar pasa por:
*Invertir en medidas de bioseguridad de primera calidad para todos los productores avícolas de EE. UU.
*Aumentar la ayuda para ayudar a los agricultores y acelerar la repoblación
*Eliminar las cargas regulatorias innecesarias sobre la industria del pollo y del huevo para promover la innovación y reducir los precios al consumidor
*Explorar vías para el desarrollo de vacunas, terapias y otras estrategias para proteger a las gallinas ponedoras y reducir los casos de retirada de las aves.
*Considerar opciones de importación y exportación temporales para reducir costos para los consumidores y evaluar las mejores prácticas internacionales.






