Las demás gremiales lecheras apoyan la iniciativa; hay preocupación por la falta de lluvias y la situación de Calcar.

La Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) presentó a las demás gremiales del sector el proyecto que está siendo estudiado por el Instituto Nacional de la Leche (Inale), que crea una especie de fondo con distintas vertientes de financiamiento, para solucionar los problemas que está generando el Fondo de Financiamiento de la Actividad Lechera (FFAL III) y el Fondo de Garantía Lechero (Fogale).

Varios productores consideran que el FFAL fue “un salvavidas de plomo”, porque muchas empresas ya terminaron de pagar su parte, pero al ser un fondo colectivo y solidario, tienen que seguir pagando hasta que se salde la totalidad.

El aporte es descontado de la remisión de leche a las plantas industriales, y los productores afirman que la tasa de interés que están pagando por ese crédito alcanza el 7%.

Recuerdan también que en el momento de su creación, le plantearon al entonces ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, que esa no era la solución que necesitaban.

Falta de lluvias

La falta de lluvias es uno de los principales motivos de preocupación de los productores lecheros en este momento. Si bien se han remitido grandes volúmenes de leche en los últimos meses a las plantas industriales, y también mejoró el precio, se considera que esta situación es un espejismo.

Aunque sirvió para demostrar el poder de resiliencia del sector cuando tiene algo de viento a favor, también hay mucho miedo por los pronósticos climáticos adversos. Hay falta de humedad en el suelo y no se están viendo los rebrotes de praderas y verdeos que debería haber a esta altura de la primavera.

Ante remisiones de leche récord en Conaprole, los productores esperan que la cooperativa vuelva a mejorar el precio que paga por la materia prima cuando se presenten las cifras definitivas del ejercicio que cerró recientemente.

Calcar en CTI

La situación financiera de la industria láctea Calcar (Cooperativa Láctea de Carmelo) es extremadamente complicada, y hay quienes aseguran que estuvo al borde de declarar el concurso de acreedores en estas semanas, algo que no ocurrió porque se encontró una salida transitoria pero que no soluciona la grave situación, ni mucho menos.

La empresa tiene deudas que suman los U$S 6,2 millones, y créditos vencidos por U$S 4,9 millones, cifra que representa casi un tercio de la morosidad total de la industria láctea, según informó El Observador en base a datos del Banco Central del Uruguay.

Su principal acreedor es el Banco República, que le otorgó préstamos por U$S 4,6 millones, de los cuales U$S 3,3 millones ya vencieron.

La empresa está calificada en la categoría 5 en la Central de Riesgo del Banco Central del Uruguay.

En la reciente edición de la Expo San José, el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, manifestó su preocupación por este caso, así como el de otras industrias del sector que enfrentan serios compromisos financieros y de viabilidad.

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