La firma también trabaja con China en la posibilidad de concretar algún negocio de exportación de vaquillonas de razas carniceras, similar al de años anteriores.
Este jueves la empresa exportadora Di Santi & Romualdo Ltda terminó de cargar 7.000 vaquillonas Holando en un barco que zarpó en las primeras horas del sábado y que llegará al puerto chino en unos 35 días.
El último embarque de estas características se había realizado en 2013, y “el año pasado pudimos concretar la reapertura del mercado, y esperamos mantener la corriente exportadora», dijo Federico Di Santi, director de la firma, en entrevista con Agronegocios Sarandí.
Anunció que «venimos trabajando desde hace tiempo en nuevos negocios. Toda esta situación internacional complejiza las negociaciones, pero hay posibilidades de que antes de fin de año se concrete otro negocio similar a este”.
Además, la empresa también ha realizado negocios de vaquillonas de razas carniceras que fueron enviadas a China. El año pasado se cargaron casi 7.000 vaquillonas Angus y Hereford, y el año anterior fueron dos barcos de Angus.
“Estamos conversando, pero el tema de los ganados de carne está un poco más difícil. Tenemos algunas dificultades, estamos un poco abajo en competitividad con Australia. Pero estamos trabajando, y hay posibilidades de que podamos hacer algo”, comentó Di Santi.
El empresario señaló que, al no tener Tratado de Libre Comercio con China, Uruguay debe pagar 14% más de aranceles respecto a los países que sí tienen acuerdos comerciales, como Australia, Nueva Zelanda y Chile.
“Esperamos que el nuevo gobierno mejore las posibilidades en ese sentido. Estuvimos conversando con el ministro Uriarte, y compartimos esa visión”, señaló.
Oxígeno para la lechería
El sector lechero viene de varios años con dificultades, y la exportación es una posibilidad de generar caja y le brinda oxígeno a los productores. Además, el negocio es de una categoría “con excedente en el país, porque el tambero es muy buen criador, muy bueno preñando sus vacas, y se generan excedentes que no tienen colocación en el mercado interno”, destacó Di Santi.
Recordó que, en un principio, el negocio era por 5.000 cabezas, y después, como se consiguió muy buena oferta, y el barco tenía espacio para cargar más ganado, se amplió el negocio en un 40%, para llevarlo hasta 7.000 animales.
Di Santi señaló que participaron más de 500 productores, más de un productor vendió una, dos o tres terneras, y hubo quienes vendieron 300 animales.
El precio promedio que recibió cada productor fue de U$S 500, contado y libre de gastos, pero la compra estuvo operativa durante cuatro meses, y hubo ganados de poco tamaño, que se compraron el año pasado, y que se pagaron U$S 400; mientras que los que se compraron al final, en los que no hubo que gastar para su mantenimiento, se pagaron U$S 600.
El coronavirus generó un solo contratiempo
Federico Di Santi comentó que la base del negocio no tuvo ningún problema a raíz del coronavirus, aunque “sí tuvimos algún problema con los seleccionadores chinos, empleados de la empresa compradora, que vinieron a Uruguay”.
Explicó que llegaron al país dos días antes de que el gobierno anunciara las primeras medidas en el marco de la Emergencia Sanitaria, en un contexto bastante incierto. “Cada día se anunciaban nuevas medidas, que eran más severas que las del día anterior. Les tuve que pedir que se fueran sin completar el trabajo. Pero conocían la situación que se estaba viviendo y supieron entender”, señaló Di Santi.
Explicó que se buscaron mecanismos de selección del ganado que fueran amigables, ya que existe una relación con la empresa, ya que se han hecho negocios anteriores, y un técnico de la Sociedad de Criadores de Holando del Uruguay y uno de los funcionarios del escritorio se encargaron de la selección en conjunto.
Di Santi informó que los ganados van a un solo establecimiento lechero, con el objetivo de ser madres. Recordó que tiene por costumbre ir a esperar la llegada de los barcos cada vez que realiza una exportación, pero dado el actual contexto, esta vez no podrá ir.
Escuche la entrevista con Federico Di Santi:








