Según ACG, el precio promedio del novillo en los negocios realizados la semana pasada fue de US$ 3,42 por kilo a la carne; la vaca US$ 3,10; y la vaquillona US$ 3,26.
El mercado ganadero “continúa con una firmeza de valores interesantes, a pesar de la adversidad (climática)”, dijo Gustavo Basso, principal de Basso Negocios Rurales, este lunes en Agronegocios Sarandí.
En la semana que concluyó, la faena de bovinos aumentó a 37.988, un 17,17% más que en la semana previa; mientras que los ovinos faenados fueron 33.020, 63,83% más que en la semana anterior.
El consignatario expresó que “quien quiere vender coloca, sin ningún tipo de limitante y los valores se mantienen bastante estables”.
Según la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), el precio promedio del novillo en los negocios realizados la semana pasada fue de US$ 3,42 por kilo a la carne; la vaca US$ 3,10; y la vaquillona US$ 3,26. “En el caso del ganado que no tiene la calidad de terminación que el mercado espera o está acostumbrado a valorar, se ajusta a algún centavo”, explicó Basso.
Sobre la evaluación de enero, dijo que “fue un mes con características diferentes a lo habitual, con un nivel de actividad de faena sensiblemente menor al del año pasado”.
Agregó que, a diferencia de otros años, hubo déficit forrajero y un bajo nivel de actividad de faena, el mercado se mantuvo firme, con algunos ajustes leves a principios de mes. “Creo que el mercado sorprende en cuanto a su conducta comercial, asociada con la realidad forrajera que se está viviendo”, comentó.
Ovinos
Basso, quien además dirige Frigorífico Paso de los Toros, analizó que “tuvimos un año en el cual se administró mejor la colocación de toda la oferta. No hubo lo que estábamos acostumbrábamos a ver a finales de año, donde habían colocaciones sin fecha de entrada. Este año estamos con muy buena fluidez para la colocación en pleno enero, cuando en otros años a esta altura todavía teníamos lanares, sin saber cuándo se iban a faenar”.
ACG informó que el precio promedio del cordero pesado se ubicó en US$ 3,11; el capón a US$ 2,85; y la oveja a US$ 2,63 por kilo a la carne.
“Estamos en una mejor situación desde el punto de vista del equilibrio del mercado, y eso favorece la fluidez de negocios”, agregó.
Impacto de la sequía
Basso recordó que a esta altura del año pasado habían caído cerca de 200 milímetros, y más en algunos lugares, siendo la diferencia de precipitaciones bastante pronunciada, y también las expectativas de la gente en este y en aquel momento.
Agregó que “estamos con un mercado que todavía tiene una resistencia de muchos productores”, que no toman los precios que se ofrecen y consideró que “no se pueden catalogar de malos”. En definitiva, para Basso “el nivel de expectativa de la gente está muy por encima de la realidad del mercado que hoy tenemos”.
El empresario también se refirió a la utilización de “tecnologías alternativas, que permiten sostener los ganados de forma diferente a lo que sucedía tiempo atrás”. Explicó que no solo es un tema de ajuste de carga, sino también de la utilización de reservas estratégicas, granos, no solo encerrando sino también como forma de suplementación. “Todo esto le da al mercado otro tipo de comportamiento, diferente a lo que estamos habituados”, destacó.
La exportación como válvula de escape
Basso expresó que el mercado de la exportación de ganado en pie siempre “es una válvula de escape, un alivio para este momento”, porque “se está encontrando una posibilidad de colocación para los productores que hoy quieren vender”.







