Una amplia delegación de productores y técnicos oficiales del país norteamericano estuvieron viendo en Uruguay todos los eslabones de un sistema al que consideran como el ejemplo a seguir en su país
Para apreciar en detalle lo que Uruguay ha desarrollado en materia de trazabilidad bovina, elemento que ha sido decisivo para que el país abriera las puertas de importantes mercados del mundo para sus carnes, una delegación de ganaderos mexicanos estuvo unos días abordando todos los aspectos del sistema.
Los visitantes pertenecían a la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) y el grupo se conformó también con técnicos vinculados al sistema de trazabilidad oficial de ese país, que fueron recibidos por diferentes entidades oficiales y privadas en Uruguay.
“Vinimos a ver los avances del Uruguay, que le permitieron alcanzar nuevos mercados y agregarle valor a su carne”, dijo Homero García de la Llata, presidente de la CNOG a Agronegocios Sarandí para informar sobre la visita.
Además de García de la Llata, el grupo se conformó con el gerente general CNOG, Juan Robles Negrete, acompañados por equipo de la Confederación, así como por autoridades y técnicos del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA) y de MSD México.
“URUGUAY ES UN EJEMPLO”
“De alguna forma llegamos para abrevar datos del sistema tan confiable que tienen Uds. aquí, y que les ha permitido asegurar la calidad y la sanidad de sus carnes en mercados tan exigentes como Japón o Corea. Uruguay es un ejemplo”, señaló.
La recorrida incluyó encuentros con jerarquías y funcionarios del MGAP y del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), del Instituto Nacional de Carnes, de la Asociación Rural del Uruguay y de la industria cárnica, así como visitaron una feria ganadera donde pudieron aquilatar la lectura de los animales que entraban a la pista para rematarse.
“llegamos para abrevar datos del sistema tan confiable que tienen Uds. aquí, y que les ha permitido asegurar la calidad y la sanidad de sus carnes en mercados tan exigentes como Japón o Corea”
En INAC, en una actividad que contó con la presencia de su vicepresidente, Guido Machado , se les realizó una presentación del Instituto Nacional de Carnes que recorrió la evolución del Sistema de Trazabilidad Industrial de Uruguay en la que participaron el gerente de Información Jorge Acosta, el coordinador interinstitucional Rafael Sarno y los técnicos Guzmán Bessio y Fernando Reich.
En la Asociación Rural del Uruguay, por su parte, la delegación mexicana tuvo como anfitrión al vicepresidente Guzmán Tellechea, junto a otros directivos y técnicos de la institución, donde se intercambió información también sobre aspectos productivos y temas vinculados a aspectos regionales y gremiales.
García de la Llata contó que su país debe avanzar en la identificación animal, ya que cada vez la competencia es una limitante para la apertura de mercados y para captar un mejor valor por sus carnes.
EL MÉXICO GANADERO
En México cuentan con unos 35 millones de cabezas bovinas, que están mayormente en manos de productores que tienen, como promedio, 30 vacas en predios que dependen mucho de su geografía. “Hay lugares donde hay una vaca cada 10 o 20 hectáreas y en otros hay una por hectárea”.
En cuanto a la cantidad de afiliados que tiene la CNOGA informó que son 800 mil y “por eso mismo es tan difícil encarar acciones que comprendan a todos los ganaderos. Somos 32 estados y para muchas cosas se hace difícil que lo que decida uno lo decida también otro. Afortunadamente lo de la trazabilidad viene de 2015 y es una norma nacional que comprende a todo el país”.
En tal sentido, señaló que mayormente la identificación de los vacunos “se hace con aretes (caravanas) visuales, habiendo ya un número importante de vacunos identificados. Cada año se identifican los nueve millones de becerros (terneros) que nacen, y se van sumando también vaquillonas y vacas. Solo un estado, Chihuahua, que exporta becerros en pie hacia Estados Unidos utiliza aretes de lectura electrónica”.
En México la identificación de los vacunos “se hace con aretes (caravanas) visuales, habiendo ya un número importante de vacunos identificados. Cada año se identifican nueve millones de becerros (terneros)”
García de la Llata dijo en Agronegocios Sarandí que el esquema productivo y exportador cambió mucho en su país en los últimos 20 años.
“Ya no exportamos aquellos dos millones de terneros en pie hacia Estados Unidos. Actualmente ese número apenas alcanza o pasa por poco el millón de cabezas. Hoy México exporta unas 350 mil toneladas de carne, el 85% de las cuales va precisamente para Estados Unidos. Y a su vez importamos carne también de allí, no ya el medio millón de toneladas de años atrás, sino unas 250 mil toneladas”, puntualizó.

“Nosotros queremos mejorar y tomamos a Uruguay como modelo. Nosotros, la CNOG, somos los responsables del sistema y con el apoyo oficial queremos avanzar. Estos días aquí en Uruguay nos dejaron muchas enseñanza y vamos a ver cuántas de ellas podremos aplicar nosotros en México”, aseguró.
HAY CARNE, PERO FALTAN LÁCTEOS
Asimismo señaló que su país va camino a ser autosuficiente en carne vacuno para alimentar a su población, pero que aún están muy lejos en hacerlo con la carne suína (importan 1,2 millones de toneladas al año) y con leche en polvo (compran 300 mil toneladas al año, especialmente en Estados Unidos).
“En carne aviar también nos defendemos, producimos las cuatro millones de toneladas que se consumen en el país y nos da para exportar un millón”.
En México “tenemos ciertas reservas con la decisión del gobierno (de autorizar el ingreso de carne desde Argentina y Brasil), por lo que suponen los riesgos de que pueda ingresar a su territorio la fiebre aftosa o el mal de la vaca loca”
En relación a la reciente habilitación para importar carne desde Argentina y Brasil, el presidente de la CNOG contó que la organización que preside “tenemos ciertas reservas con la decisión del gobierno, por lo que suponen los riesgos de que pueda ingresar a su territorio la fiebre aftosa o el mal de la vaca loca”.
“Uruguay hace muchos años, por sus muy buenas condiciones sanitarias, a exportar a México, pero no se ha generado una corriente fluida, porque en México la carne tiene un precio módico y no justifica comprar un producto de tanta calidad. Habrá que ver entonces cuánta carne podrá ingresar desde Argentina o Brasil”, afirmó.







