Alegan crisis por escasa oferta local y resaltan el mejor estatus sanitario del país vecino y las condiciones favorables de precio y oferta.
La Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu) le solicitaron al gobierno la posibilidad de importar ganado para faena desde Brasil, algo que ya se lo habían planteado al gobierno anterior, confirmó en Agronegocios Sarandí el presidente de la CIF, Daniel Belerati.
Los industriales señalan que para que esto se concrete el país de origen debe tener un estatus igual o mejor al de Uruguay, y que las condiciones están dadas, tanto desde el punto de vista de precio como de la oferta.
Belerati señaló que en mayo la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), en París (Francia), ratificará a una decena de estados brasileños como libres de fiebre aftosa sin vacunación, “cerrando así un cono de estados que tienen una cantidad de ganado que supera los 30 millones de cabezas, y que ha conquistado ya prácticamente todos los mercados que tiene Uruguay”.
“No hay riesgo sanitario de importar animales en pie de Brasil, porque serían cuarentenados y vendrían en las condiciones adecuadas”
“Brasil el año pasado exportó una cantidad muy importante de ganado en pie, y además es el primer exportador de carne del mundo. Entonces, es una posibilidad latente”, expresó.
El representante de la industria aseguró que “no hay riesgo sanitario de importar animales en pie de Brasil, porque serían cuarentenados y vendrían en las condiciones adecuadas”. Confirmó que “hay gente interesada en poder armar esa corriente”, y que esos animales “vendrían con todas las condiciones higiénico-sanitarias y las cuarentenas necesarias como para estar absolutamente tranquilos”.
Sostuvo que “estamos sufriendo esta carencia de ganado”, que varios frigoríficos que están cerrados y algunos están con problemas, algo que reconoció el nuevo ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti.
Belerati afirmó que el gobierno es consciente del problema que implica la capacidad ociosa en la industria frigorífica, que está generando problemas de desocupación, con más de 1.800 trabajadores en seguro de paro. “Hay que ir buscando soluciones”, reclamó.
Exigencia de los mercados
Si bien hay países que exigen que el origen de la carne que se exporta sea de animales nacidos en Uruguay, también hay países que no lo exigen, dijo el presidente de la CIF. Y destacó que “afortunadamente tenemos un sistema de trazabilidad”.
Señaló que, si esto se concreta, los animales “van a entrar con trazabilidad, se les va a poner la caravana identificatoria, y eso va a seguir con su corriente, independiente. Entonces, no debería haber problemas”.
Avance de la competencia
Además, manifestó su preocupación porque en los últimos 15 años los países competidores han conquistado mercados, mientras que Uruguay se quedó estancado. “Uruguay tenía las joyas de la corona, pero ahora Paraguay, Argentina y Brasil también exportan a Estados Unidos, a Canadá, a México”, señaló.
Reconoció que a Uruguay solo le están quedando Corea del Sur y Japón, “que para nosotros son un terrible problema, porque si bien tenemos las habilitaciones, nuestro producto es perfectamente aceptado, los importadores están muy conformes, pero Uruguay es el único país que paga el 100% del arancel”.
Recordó que los países que más les venden carne a Japón y Corea son Australia, Estados Unidos y Nueva Zelanda, que ocupan 95% del mercado y tienen tratados de libre comercio (TLC), mientras que Uruguay paga el 38% de aranceles en Japón y 38,5% en Corea.
“Australia, por ejemplo, paga dentro del TLC un 9%. Un 29% es mucha de diferencia en materia de carne. El 2% ya es un montón, 29% es prácticamente imposible. Y no hablemos de la de la ventaja geográfica”, planteó el representante de la industria.
“Uruguay tenía las joyas de la corona, pero ahora Paraguay, Argentina y Brasil también exportan a Estados Unidos, a Canadá, a México”
“Entonces, cuando hay que ver los números, nuestra exportación a Japón y Corea funciona, pero con volumen muy pequeño. En producto bien de nicho, dado que el importador no puede absorber una diferencia arancelaria y nosotros no estamos en condiciones de tener el ganado a un precio competitivo tan bajo como para absorber ese 29% de diferencia”, agregó.
Belerati analizó que en este momento el mercado está “absolutamente convulsionado” por la guerra arancelaria que planteó Estados Unidos, donde el precio de la carne “está por las nubes”, por una reconversión del sector ganadero.
“Ese es el precio que está tirando del novillo uruguayo, desde el punto de vista de los precios de exportación y de la hacienda”, afirmó.
Acusaciones de dumping en China
China pone la lupa en los proveedores de carne vacuna por posibles existencias de dumping. A propósito, el presidente de la CIF dijo que “ya hace varios meses que Uruguay tomó medidas, ha contratado a unos estudios de abogados muy prestigiosos, que están llevando adelante la defensa de nuestro país”.
Pero señaló que el mercado chino está “bastante convulsionado” y con la guerra comercial “todos los días tenemos que estar viendo para dónde va la pelota”.
Exportación en pie
Belerati lamentó que, mientras los competidores ganaron terreno en los mercados de la carne, Uruguay abrió mercados para la exportación de ganado en pie. “Lo que Uruguay conquistó no fue en la dirección correcta, sino en la de perder valor agregado, exportando ganado en pie”, subrayó.
“Sacando el caso de Filipinas, el resto de los mercados que Uruguay ha conquistado en los últimos dos años son para la exportación de ganado en pie. Y la frutilla de la torta fue la habilitación del mercado de Israel para la exportación de ganado uruguayo, estrictamente para faena. O sea, ya en condiciones corporales para faena, animales de más de 450 kilos”, lamentó.
Consideró que ese “es un golpe muy grande para el país, porque estamos dejando que el valor agregado uruguayo se vaya. Estamos perdiendo la colocación de un producto como es la carne kosher, que tiene un premio por las razones del propio rito, y por la calidad de nuestra carne”.
“Lo que Uruguay conquistó no fue en la dirección correcta, sino en la de perder valor agregado, exportando ganado en pie”
Recordó que hace algunos años Adifu y CIF contrataron a la consultora CPA Ferrere, que hizo un análisis y concluyó que Uruguay deja de percibir US$ 417 por cada cabeza de ganado que exporta en pie. Al año siguiente se planteó que este trabajo se hiciera con técnicos del Instituto Nacional de Carnes, y el resultado fue aún mayor, de US$ 495.
“El 50% de esos US$ 495 lo pierde el país a través del sector pecuario, puesto que el Uruguay no convierte en carne ese ganado. Y de los otros US$ 260, US$ 130 los pierde la industria, con la absorción de gastos de funcionamiento y la mano de obra; y US$ 130 pierde el Uruguay desde el punto de vista de recaudación de impuestos, fabricación de envases, transporte y logística”, detalló Belerati.
“En síntesis, esos US$ 500 —números más, números menos—, siguen estando vigentes y, lamentablemente, con el retraso cambiario se ha se ha agravado. Es un lujo demasiado grande regalar el valor agregado”, lamentó.
“Estamos perdiendo la colocación de un producto como es la carne kosher, que tiene un premio por las razones del propio rito, y por la calidad de nuestra carne”
También rememoró que en 2009, cuando el ministro de Ganadería era José Mujica, se planteó que al llegar a 3 millones de terneros la industria tendría más ganado para faenar, y que la exportación de ganado lo único que iba a hacer era favorecer al criador, el eslabón más relegado de la cadena.
“Todo eso que los en los dichos parecía que iba a funcionar, en los hechos no funcionó, y estamos todos perdiendo. El Uruguay, los trabajadores, los productores y la industria tenemos que agregar valor y ganar competitividad”, reclamó.
“Todos sabemos que aquella ilusión que habíamos tenido en 2009, cuando se dijo que al habilitar la exportación de ganado en pie el Uruguay iba a pegar un salto en la cría, que el índice de procreo pasaría de 62% o 63% a valores mayores al 80%, y eso nos permitiría faenar 3 millones de cabezas anualmente si se mantuviera la exportación en pie, eso fracasó”, enfatizó el presidente de la CIF.
El dirigente pidió “buscar soluciones” que no sean “dejar por el camino a empresas”, sino “agrandar la torta”.
Reunión con Fratti
Las dos gremiales de la industria están preparando una agenda para reunirse con el ministro Fratti. Además de estos asuntos, se planteará la falta de competitividad, los altos costos, devolución de impuestos, el atraso cambiario y “esta terrible capacidad ociosa que es como un ancla que nos está hundiendo”, enfatizó Belerati.
Escuche a Daniel Belerati:







