“Las señales están, pero la reacción del sector primario no”, dijo Marcelo Secco, presidente de ADIFU, este miércoles en Agronegocios Sarandí.

Marcelo Secco, CEO Cono Sur de Grupo Marfrig y presidente de la Asociación de la Industria de Frigorífica del Uruguay (ADIFU), manifestó este miércoles su preocupación por el estancamiento de la ganadería a pesar de las fuertes señales positivas del mercado, que se presenta con gran demanda y precios históricamente altos.

“Nuestra principal preocupación pasa por saber cómo sigue esto”, dijo en entrevista con Agronegocios Sarandí.

Agregó que es una película que “ha sido bastante tenebrosa” en los últimos 10 años, en referencia a la disponibilidad materia prima que la industria tiene capacidad de procesar.

Consideró que “no solo fue por el efecto de la exportación de ganado en pie, sino que a pesar de un nuevo escenario, más allá del último año, con una relación sostenida del precio de la reposición, del valor del ternero, los procreos no reaccionan. Hay una estabilidad en los vientres, y hablando con los productores hay una preocupación de todos”.

Dijo que la nueva baja en el stock ganadero consolida una tendencia preocupante, por lo menos en los animales faenables, y en un índice de procreo demasiado estable frente a las señales del mercado.

Secco destacó que la carne de Uruguay tiene una posición preferencial en el mundo, que está usufructuando de muy buenos niveles de exportación y por ende de precio para el ganado. “Preocupa que las señales están, pero la reacción del sector primario no”, dijo, aunque aclaró que “no es solo un tema de voluntad, porque toda la agroindustria exportadora está sometida a una estructura de costos muy pesada. Quizá sea ese el saco pesado que la producción también tiene y no la deja moverse”, planteó.

Admitió que esta era una alarma previsible, “la veíamos venir. ¿Qué le pasa a toda la agroindustria cárnica nacional? Hay otras cadenas que están iguales o peores, pero tenemos la obligación de pensar en nuestro negocio como cadena para los próximos 10 años”.

No hay ganado para faena

“La preocupación de corto plazo es que la materia prima no está. Uno mira la oferta faenable o la capacidad que podemos generar, siempre y cuando se puedan generar negocios. No nos olvidemos que Uruguay ha generado negocios de ciclo corto, que han permitido acelerar la edad de faena, sobre todo con la terminación de corral o las posibilidades de suplementar, sobre todo este año que los precios fueron bastante buenos”, dijo Secco.

Agergó que en esa relación suplemento-precio, enfrentados a un área de disponibilidad de pasturas mayor, “uno mira cómo va a reaccionar el sector primario en el mediano plazo, porque ninguna de estas empresas (frigoríficos) se puede estructurar o pensar sin mirar los próximos cinco o 10 años”.

La posición de los criadores

Desde los criadores muchas veces se dice que si la producción e terneros sube los precios bajan, y que además necesitan vacas de invernada, para engordarlas y hacer caja en otro momento del año.

“Me crié escuchando eso, pero muchas veces es una gran excusa para defender una actitud. En los últimos ocho años eso no tiene sentido; no puede validarse con una información objetiva. Si uno mira la relación flaco-gordo, con años de mayor o menor exportación en pie, con más corral o menos corral, con años en que el ganado de pasto llegó a superar o igualó el precio del ganado de corral (invierno de 2015) por un efecto de demanda”, analizó el industrial.

Pero destacó que hubo productores que fueron muy inteligentes y reconvirtieron sus sistemas rápidamente.

“Hay criadores que ahora también son recriadores o que hacen ciclos completos abiertos, y tienen la opción de valorizar un ternero pesado o un novillito para un corral o invernador. Y el propio invernador vio afectado su negocio en esa relación flaco-gordo, porque solo el negocio de la invernada se veía más comprometido. Está más que demostrado que la gente ha tenido la oportunidad, la tecnología, el acceso al crédito, la dinámica, quizá no tuvo la capacidad de trabajo o la actitud de modificar su sistema”, remarcó.

La tasa de procreo

Un elemento que preocupa es la tasa de procreo, insistió Secco. “No hay barreras tecnológicas, es un tema de costo-beneficio o se da porque menos de la mitad de la cría está entre pequeños criadores, y quizá a ellos la aplicación de los paquetes tecnológicos le sea más dificultosa, por costos y escala”, analizó

También se refirió a los resultados de las empresas ganaderas. “Hay empresas que independientemente de la particularidad del sistema tienen muy buenos resultados y otras que no tanto. Entonces hay un contexto que no escapa a nadie, sabemos que estamos bajo presión, como impuestos ciegos, costos de estructura, de familia, de funcionar e intentar producir en este país. Creo que la oportunidad está y seguirá estando, por eso tenemos la intriga de ver cómo se dinamiza esto”, concluyó al respecto.

Escuche la entrevista completa con el Dr. Marcelo Secco: