Agronegocios Sarandí le consultó sobre este asunto a Gustavo Basso, director de Conexión Ganadera, quien analizó el tema.

En setiembre El Observador informó que inversores denunciaron por estafa a la empresa Grupo Larrarte, dedicada a la capitalización en ganadería. En principio fueron cuatro los inversores denunciantes, por U$S 650.000, pero luego se sumaron muchos más y el monto asciende a unos U$S 20 millones.

El caso pasó a la Fiscalía de Delitos Económicos y la justicia cerró las fronteras para Jairo Larrarte, director de la empresa.

¿Cómo impacta esta situación en la actividad de las demás empresas que se dedican a la capitalización de inversiones en ganadería? Fue una de las preguntas que Agronegocios Sarandí le formuló al empresario Gustavo Basso, director de Conexión Ganadera.

Basso respondió que “no es la primera vez que se suscita una situación de estas en los 25 años que llevamos de actividad. Estos casos provocan la desconfianza respecto al rubro, perjudica a todos y nadie queda libre de responsabilidad o de las consecuencias que esto determina”.

Pero también valoró que este hecho “afirma a la gente que tiene un comportamiento profesional, que no es solo Conexión Ganadera, hay otras empresas que también están en el mercado, que ya tienen una trayectoria y tienen un cumplimiento estricto del negocio, de acuerdo con las expectativas que genera previamente en los inversores”.

“Son de las cosas que uno lamenta que se den, pero que a veces son necesarias en el mercado para poder diferenciar lo que hace uno y lo que hace otro, y darle valor en un mercado libre al profesionalismo y la responsabilidad que cada uno asume en sus tareas”, concluyó.