El informe del USDA había incendiado las pizarras entre lunes y martes, pero el resultado del encuentro entre Trump y Xi Jinping las volvió a enfriar.

La semana terminó con el mercado de granos en modo de corrección. Los grandes catalizadores que habían incendiado las pizarras entre el lunes y el martes —el informe del USDA con su proyección histórica de caída en la producción de trigo, y la expectativa de compras chinas masivas— cedieron ante la realidad de una cumbre Trump–Xi que el sector agrícola calificó abiertamente como decepcionante.

Mientras tanto, el petróleo Brent volvió a superar los U$S 109 por barril, sostenido por la imposibilidad de reabrir el estrecho de Ormuz. Una semana de alta volatilidad cerró con un saldo bajista para los granos y alcista para la energía.

Una decepción para el mundo agrícola

El veredicto del sector llegó sin rodeos. John Zanker, analista senior de Farmer’s Keeper, fue directo: “La cumbre vino y se fue, y para ser completamente honestos, fue decepcionante para el mundo agrícola. No me sorprende que no hayan lanzado un hueso para la soja de la vieja cosecha, pero sí tenía altas esperanzas de que China diera un paso al frente y comprara algo de maíz”.

El balance de lo acordado fue vago en términos agrícolas. Trump llamó a China a intensificar las compras de productos agrícolas estadounidenses, y Xi solicitó una cooperación más profunda en temas económicos, comerciales, agrícolas y de turismo.

Ambos líderes acordaron que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para restaurar los flujos de energía. Pero los números concretos —volúmenes de compra, calendarios, precios de referencia— no llegaron durante las horas de operación del mercado. Lo que Trump dijo a Fox News después del cierre, sobre compromisos de Xi en soja y energía, no alcanzó a cambiar la tendencia del día.

Con la cumbre concluida, el foco del mercado granario volvió a desplazarse hacia la guerra entre Estados Unidos e Irán, y el ritmo de siembra de primavera, que avanza a buen paso en todo el Medio Oeste del país norteamericano.

La soja: tercera caída consecutiva, acumulando –19 USD/t en la semana

La soja julio cerró en U$S 432,55 por tonelada, con una baja adicional de U$S 5,58 por tonelada que marca la tercera jornada bajista consecutiva desde el pico del martes. En solo tres días el contrato perdió aproximadamente U$S 19 por tonelada desde sus máximos semanales.

El trasfondo es conocido: los traders y analistas consideran que cualquier acuerdo con China en soja estará limitado por la escasa disposición de Beijing a comprar más allá de los compromisos del acuerdo de octubre pasado, dado que la demanda china es débil y las alternativas brasileñas son más baratas. En cambio, el mercado apostaba por nuevos acuerdos en maíz, sorgo y trigo molinero, productos donde Estados Unidos tiene mayor ventaja competitiva. Tampoco llegaron.

El dato que sigue siendo estructuralmente alcista para la soja es el del informe del USDA del pasado martes: los stocks finales 2026/27 quedaron en 8,4 millones de toneladas, por debajo de las expectativas del mercado. Y la demanda de aceite de soja para biocombustibles se proyecta en niveles récord por sexto año consecutivo. Pero en el corto plazo, la ausencia de compras chinas concretas pesa más que cualquier fundamento de mediano plazo.

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 100

El maíz: cuarta baja en cinco días, lejos de los máximos de la semana

El maíz julio perdió otros U$S 4,80 por tonelada y cerró en U$S 179,20. Desde el máximo del martes, posterior al informe del USDA, el contrato acumula una caída de aproximadamente U$S 14 por tonelada. El mercado había descontado con anticipación la posibilidad de que China anunciara compras de maíz como parte de la cumbre, y la ausencia de ese catalizador generó ventas ordenadas pero sostenidas durante toda la semana.

El cuadro de oferta también presiona. La siembra de maíz en Estados Unidos avanzó al 57% completado al 11 de mayo, superando el promedio histórico del 52%, con estados clave como Iowa llegando al 72%, muy por encima del promedio de cinco años del 63%.

El clima seco en el cinturón maicero esta semana permitió continuar con la siembra sin interrupciones. Las proyecciones de lluvias para la semana del 19 al 25 de mayo podrían dar un respiro al mercado si se confirman.

El trigo: el más golpeado de la jornada, pero con piso firme

El trigo diciembre fue el que más cedió en la jornada, con una baja de U$S 7,94 por tonelada, para cerrar en U$S 245,89 por tonelada. En la semana, sin embargo, el balance sigue siendo positivo: el contrato terminó por encima de los niveles del lunes, sostenido por el shock del informe del USDA del martes.

La corrección es técnica y esperable. El mercado había operado dos días con límites máximos de suba y necesita encontrar un nuevo equilibrio. Lo que no cambia son los fundamentos: solo el 28% del trigo de invierno en Estados Unidos está en condiciones buenas a excelentes, tres puntos menos que la semana anterior, una cifra que StoneX ubica entre los dos peores cultivos de la última década. La sequía en las grandes llanuras de Estados Unidos no cede.

A nivel global, la FAO advirtió que la producción mundial de trigo 2026 bajará levemente a 817 millones de toneladas, citando el encarecimiento de insumos provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, que elevó el costo de los fertilizantes. Según la Comisión Europea los precios de la urea subieron 55% desde el inicio del conflicto en febrero. Estas presiones sobre los costos de producción se traducirán en menor área sembrada en varias regiones del mundo durante la próxima campaña.

La colza: la excepción alcista de este viernes

La única nota positiva del cierre de hoy fue la colza Matif. El contrato febrero 2027 subió 4,25 euros por tonelada para cerrar en 525 euros por tonelada, recuperando parte del terreno perdido en la jornada anterior y cerrando la semana en terreno positivo.

El movimiento refleja la tensión entre dos fuerzas que operan en sentidos opuestos sobre la colza. Por un lado, la suba del petróleo Brent —que llegó hoy a U$S 109,19 por barril— sostiene la demanda de biocombustibles y, con ella, el precio del aceite de colza.

Por el otro, Oil World proyecta que la producción de colza en la Unión Europea subirá a 20,97 millones de toneladas en 2026/27, desde 20,52 millones en la campaña actual, lo que sugiere una oferta más holgada hacia adelante. Por ahora, el efecto energético domina.

El petróleo Brent vuelve a cotizar a más de U$S 109

Mientras los granos caían, el petróleo volvía a subir. Los futuros del Brent se fortalecieron por encima de los U$S 106 el viernes y se encaminaron a una suba semanal de más del 5%, mientras los intentos diplomáticos para poner fin al conflicto Estados Unidos–Irán continuaban estancados, dejando el estrecho de Ormuz efectivamente cerrado.

El contraste de la jornada fue notable: el Brent sube empujado por la geopolítica, pero esa misma suba no alcanza para sostener a los granos, que deberían beneficiarse de ella vía biocombustibles.

La razón es que el mercado está procesando dos noticias simultáneas: el crudo sube porque la paz con Irán parece más lejos, pero los granos caen porque China no compró maíz ni soja de la cosecha anterior. La decepción de Beijing pesa más que el soporte energético.

La IEA había advertido esta semana que los flujos de crudo y combustibles a través del estrecho de Ormuz cayeron alrededor de 4 millones de barriles diarios en marzo y abril, y que el mercado global podría mantenerse materialmente desabastecido hasta octubre, incluso si el conflicto se resuelve el mes próximo.

El balance de la semana: un lunes en llamas y viernes frío

Fue una semana de extremos. El lunes llegó con el petróleo Brent por encima de U$S 104 y la soja en U$S 444 por tonelada, el maíz en U$S 189 y el trigo a U$S 260 por tonelada.

El martes el informe del USDA encendió el mercado triguero con una proyección histórica, que llevó al trigo a operar en su límite de suba por primera vez en meses.

El miércoles y el jueves fueron de corrección. Y el viernes selló la tendencia bajista con la confirmación de que la cumbre Trump–Xi no produjo los compromisos agrícolas que el mercado había descontado.

Qué mirar la semana que viene

Irán: las negociaciones seguirán siendo el factor dominante. Cualquier señal de avance hacia la reapertura del estrecho de Ormuz presionará al crudo y, con él, a los biocombustibles y los granos. Una escalada militar haría lo contrario.

China: Trump afirmó a Fox News que Xi comprometió compras de soja, energía y jets Boeing. Si en los próximos días se confirman esos compromisos con números concretos, la soja podría recuperar parte del terreno perdido esta semana. Si el silencio continúa, la presión bajista se mantendrá.

Siembra: el avance acelerado en Estados Unidos es bajista para maíz y soja. El mercado monitoreará el reporte semanal de progreso del USDA y el clima en el cinturón maicero de Estados Unidos.

Trigo: las condiciones del cultivo de invierno siguen siendo críticas. Un nuevo deterioro en el rating semanal del USDA podría reactivar la prima de riesgo climático.