Este lunes se caracterizó por ventas generalizadas de todos los commodities.
La de este lunes fue una jornada de ventas generalizadas en todo el complejo de commodities, con el petróleo como detonante.
El Brent se desplomó U$S 12,85 hasta U$S 85,29 por barril, borrando en una sola rueda buena parte de la suba que lo había llevado a superar los U$S 100 el jueves pasado.
La cadena de noticias CNBC reportó que el crudo cayó con fuerza después de que Irán señalara que suspendería sus ataques mientras se mantenga la pausa de Estados Unidos, en la distensión más significativa del conflicto desde que escaló a comienzos de mes.
Asesores militares le advirtieran al presidente estadounidense Donald Trump que la fuerza aérea se estaba quedando sin objetivos viables que atacar. Fue la señal de distensión más concreta desde que el conflicto escaló a comienzos de julio, y el mercado la tomó como el fin —al menos temporal— de la amenaza sobre el estrecho de Ormuz.

La velocidad del ajuste es la novedad: en cuestión de una rueda, el crudo pasó de cotizar la posibilidad de una escalada mayor a descontar una desescalada sostenida.
El riesgo para los alcistas es que cualquier retroceso en la tregua —un nuevo ataque, una ruptura de las conversaciones— puede reactivar la volatilidad con la misma velocidad con la que hoy se retiró la prima.
El desplome del crudo se trasladó de lleno a los granos. La soja julio 2027 perdió U$S 11,76 por tonelada, el maíz setiembre cedió U$S 5,12 y el trigo diciembre retrocedió U$S 7,13, pese a haber tocado un máximo de dos años el viernes. Mientras que la colza Matif perdió 13,50 euros por tonelada.
Los granos
Business Recorder señaló que la soja y el maíz cayeron este lunes presionados por el derrumbe del petróleo, en medio del optimismo diplomático por una desescalada del conflicto en Medio Oriente.
El canal de transmisión es doble: por un lado, un petróleo más barato le quita competitividad al biodiésel elaborado con aceite de soja y de colza, golpeando directamente la demanda de esos aceites; por otro, la desescalada geopolítica reduce el apetito por posiciones de cobertura en todo el complejo de commodities, granos incluidos.

El trigo corrige pese a que el Mar de Azov sigue cerrado
El trigo diciembre cedió U$S 7,13 por tonelada. Fue la mayor baja relativa del complejo después de haber tocado un máximo de dos años el viernes pasado. La corrección de hoy responde más al arrastre generalizado del petróleo y al ajuste de posiciones tras el rally que a un cambio en los fundamentos: el estrecho de Kerch sigue cerrado al tránsito de granos rusos desde el 10 de julio, cuando Rusia suspendió la navegación tras los ataques con drones ucranianos sobre el Mar de Azov.
SovEcon recortó el 20 de julio su previsión de exportaciones rusas de trigo para el mes a apenas 1,5 millones de toneladas, la mitad del promedio de cinco años para julio y el peor registro para el mes desde 2017.
Esa restricción de oferta rusa —el mayor exportador mundial de trigo— sigue vigente pese a la baja de hoy, y es la razón por la que el mercado no interpreta esta corrección como el fin del ciclo alcista, sino como una pausa técnica dentro de él.

Colza: la más golpeada por la conexión directa con el petróleo
La colza febrero 2027 perdió 13,50 euros por tonelada, la mayor caída porcentual del complejo. El vínculo con el crudo es el más directo de todo el tablero: la colza había subido fuerte la semana pasada, exclusivamente empujada por el cruce de los U$S 100 del Brent, y hoy revirtió ese movimiento en la misma proporción en que cayó el petróleo.
A esto se suma el fundamento de fondo que ya venía presionando el contrato: una superficie sembrada ampliada en la Unión Europea, que mantiene a los crushers europeos cómodamente abastecidos.

Perspectivas para los próximos días
La pregunta central para lo que resta de la semana es si la pausa entre Estados Unidos e Irán se sostiene. Un nuevo incidente o una ruptura de las conversaciones podría devolverle al petróleo —y por arrastre, a la soja y la colza— buena parte de la prima perdida hoy.
En el trigo, la vara sigue puesta en el Mar de Azov. Mientras el estrecho de Kerch permanezca cerrado, el mercado tiene un piso estructural aun en las jornadas de corrección generalizada.
En el plano climático, el Cinturón Maicero de Estados Unidos sigue transitando la etapa reproductiva del maíz y de floración de la soja, el tramo más sensible para la definición de rendimiento, con pronósticos que anticipan un retorno a condiciones más cálidas y secas.
Fuentes: CNBC, Business Recorder, Euromaidan Press, SovEcon.








