El del cannabis medicinal es un negocio que podría ser más importante que la celulosa y la ganadería para el país, consigna un informe elaborado por el periodista Héctor Luna en el portal www.seragro.com.uy, donde se analizan declaraciones, informaciones y números sobre la realidad y la proyección del sector. Por entender que el mismo tiene elementos novedosos, lo compartimos con los lectores de este portal.

El gobierno decidió “facilitar dentro del marco jurídico la instalación de los distintos emprendimientos” relativos a la industria del cannabis, que “es incipiente” pero “tiene gran potencial”, afirmó el prosecretario de la Presidencia de la República, Rodrigo Ferrés.

“La idea es impulsar el cannabis medicinal y el cáñamo en general, y que Uruguay pueda tener una industria más, con más fuentes de trabajo, más inversión, que sea destaque en el mundo, como sucede con las carnes”, anunció el funcionario, citado el 7 de julio en el portal 180.

“La idea es impulsar el cannabis medicinal y el cáñamo en general, y que Uruguay pueda tener una industria más… que sea destaque en el mundo, como sucede con las carnes”

Agregó que nuestro país “tiene una marca destacadísima en el mundo por la calidad de sus carnes y tenemos un INAC (Instituto Nacional de Carnes) que promociona e impulsa eso junto al Poder Ejecutivo. Nosotros queremos algo similar a eso en esta industria, con el IRCCA (Instituto de Regulación y Control del Cannabis), la Secretaría Nacional de Drogas y con los ministerios de Ganadería, Salud e Industria”.

OPORTUNIDADES DE INVERSIÓN

El soporte de los dichos de Ferrés es el documento “Oportunidades de inversión – CANNABIS”, elaborado por Uruguay XXI y presentado en mayo.

Allí se señala que “el negocio es muy atractivo para Uruguay, tanto por los precios como por el fuerte crecimiento en la demanda. Asimismo, muchos países autorizan la importación de cannabis medicinal pero no su producción, con lo que se vuelven estructuralmente importadores”.

“Podría afirmarse que se trata de la cadena de más valor agregado posible de la agricultura uruguaya”

Y se detallan las ventajas competitivas de Uruguay en el rubro:

* “Haber sido pionero en la regulación”.

* “Ubicación privilegiada – a una latitud comparable a las mejores zonas productivas, permitiendo una producción a contraestación del Hemisferio Norte”.

* “El buen funcionamiento de la industria hasta ahora”.

* “Su apuesta histórica a exportaciones originadas en la tierra y de alto valor agregado”.

* “Su pequeñez y facilidad para controlar a un sector que tiene en la seguridad un factor competitivo importante”.

* “Los sistemas de trazabilidad ya implementados”.

“La capacidad para evitar que dineros provenientes del pasado ilegal del cultivo se infiltren en un marco regulado por el Estado”

* “El grado inversor del país”.

* “El trabajo de la promoción de la Marca País, como país natural”.

EMPLEOS POR DÓLAR INVERTIDO

Tras reunirse con el presidente Luis Lacalle Pou, el presidente de la Cámara de Empresas de Cannabis Medicinal (CECAM), Marco Algorta, dijo en rueda de prensa que “la calidad está, las vías comerciales están, falta la adecuación de la normativa”.

“Es el rubro con mayor potencialidad agroindustrial del país. Podríamos ser más grandes que la celulosa y que la ganadería. El cannabis genera mucha mano de obra por dólar invertido” resaltó, citado por 180.

“Podríamos ser más grandes que la celulosa y que la ganadería. El cannabis genera mucha mano de obra por dólar invertido”

La CECAM fue creada en octubre de 2018 y está integrada por 15 empresas: Bcbd, Yvy, Blooming Frenital SA, Greenfields, Innovaterra, Caillon Hanonet, Inverell, Nube Serena, Uruguaycan, Heluz, Cannapur, Cannabis Conference, Phytoplant Research, Medic Plast SA y Raíces.

El 27 de agosto de 2019, en una nota de la diaria se indicaba que había, además, “dos  empresas grandes que no integran la Cámara (Aurora y Fotmer)”, que “mayoritariamente son de capitales extranjeros y exportan su producción”.

Y –mencionando declaraciones de Algorta- se consignó que empleaban entonces “de manera fija” a 650 personas, que la inversión era de 100 millones de dólares y que “la proyección” era que “en 2022 el sector ofrezca E5.000 puestos de trabajo, entre zafrales y no zafrales”.

Foto: Fotmer