Se dispersó el 93% de las casi siete mil cabezas que finalmente se ofrecieron, en venta ágil y con categorías que mejoraron en sus valores con respecto al mismo remate del año pasado.
“El gran mérito tanto de la alta colocación como de los precios finalmente obtenidos fue de la calidad de los ganados que ofrecimos”, dijo Alejandro Zambrano tras la venta, en diálogo con Agronegocios Sarandí.
“Con las particularidades del momento en que estamos viviendo, pasamos unos siete mil animales, todos Angus, y hubo un premio tanto en el interés de los compradores como en los precios que se pagaron por ellos, lo que le confirió al remate mucho dinamismo”, estableció el director de Zambrano y Cía.
Dijo que el remate comenzó con los terneros, “con mucho lote de animales livianos y con mucha calidad. Eso hizo que se vendiera el 94% de los mismos, así como pasó luego con los más pesados, y esa misma calidad también llevó a una muy buena venta, y valores, de los novillos, acompañados por las vacas de invernada”.
“Hay que recordar que se estuvieron vendiendo animales que habitualmente se rematan en abril o en mayo, pero que por razones de lo que estamos viviendo se ofrecieron bastante antes y tuvieron buena demanda”, reflexionó.
Zambrano señaló que las terneras también se colocaron muy bien, “con un promedio que incluso fue mayor al de los terneros”.
Destacó la buena venta que lograron con las vaquillonas y con las piezas de cría, reconociendo que con los vientres preñados “fue más complicado, porque es una categorías que debe pasar el invierno y recién parirán sus terneros en la primavera”.
Indicó que “fue un remate muy bueno, muy animado, incluso con mucho comprador que vino hasta el Centro de Convenciones a participar”.
Por último, dijo que “hubo interés por todos los lotes. Si algunos no lograron venderse, fue por el elevado precio de base que algunos vendedores le pusieron a sus ganados”.
Los precios obtenidos y otros detalles del remate se ofrecen en el siguiente cuadro:









