La pantalla de venta del Escritorio Gustavo Basso Negocios Rurales tuvo como sede el local de la Asociación Rural de Florida, y en dos horas y media se despachó prácticamente todo lo que se puso a consideración de la demanda.

La venta, según el propio Gustavo Basso, “tuvo un mercado muy ágil y un nivel de precios realmente satisfactorio”.

A su entender, “se superaron las expectativas y se hizo justicia con los lotes significativos en volumen y calidad genética, porque no estaban con un estado demasiado bueno, eso motivó mucho a los compradores”.

La base de la venta estaba compuesta por casi 1.900 vaquillonas de uno a dos años, “en donde hubo lotes grandes que se iniciaron con 12 y 14 preofertas. Eso habla”, estableció, “del gran interés que facilitó la colocación casi total”.

Las 1.892 vaquillonas hicieron un valor medio de U$S 2,16, unos U$S 535 al bulto.

“El comportamiento del mercado que veníamos trayendo, marca un proceso de mejora de valores que se da por una situación de mercado que la oferta está chica frente a una demanda que viene creciendo en la medida que muchas zonas del país recibieron agua y hay buena disponibilidad de forraje. El desequilibrio se invierte: estamos en un mercado con más demanda que oferta y se nota en la puja del remate”, dijo Basso.

Solo un lote de vientres preñados no encontró demanda en pista, pero se negoció luego del remate, en forma particular.