Con las dos ventas que el consorcio realizó en el mes de abril, sumó 42.539 cabezas, lo que fue destacado por sus integrantes. La vedette del último día fueron los vientres preñados y, en especial, las piezas de cría.
“Terminó siendo un remate muy bueno, más allá de que en la semana previa, por ciertas circunstancias, había una expectativa mayor por lo que podría ocurrir”, dijo Alejandro Zambrano evaluando lo acontecido en el remate 247 durante tres jornadas.
“Nos generaba cierta inquietud la falta de precipitaciones de la semana anterior, teniendo en cuenta la gran oferta que se había logrado para esta oportunidad. Por otro lado, la cosecha de soja venía más demorada que el año pasado y quedaban algunas dudas sobre rendimientos y calidades”, explicó, más allá de considerar el buen momento de precios en el ganado gordo por la faena alta que se mantiene.
“Pero llovió y el remate tuvo un desarrollo espectacular ya desde el primer día, con la venta de los terneros”, consideró.
En términos generales, “vimos un tremendo desarrollo de ventas de todas las categorías relativas a los negocios más cortos. Lo único que estuvo un poco más conversado fue la venta de terneras, en muchos casos por las bases que algunos vendedores les pusieron, y eso hizo que se vendiera el 85% de lo ofrecido”.
“El resultado termina convalidado por una situación de momento y de futuro inmediato inmejorable”, opinó.









