El consorcio finalizó su venta 175 con la colocación del 94,6% de la oferta, que se integraba por 11 mil vacunos, tras dos jornadas donde se obtuvieron valores promedio que tuvieron ajustes con respecto a la comercialización del mes pasado, pero donde se mantuvo la dinámica en las transacciones.
“Como ocurre siempre, hubo ganado que por su calidad y condiciones obtuvieron precios muy llamativos en todas las categorías, más allá de que las cotizaciones medias tuvieron correcciones propias que acompañan lo que está sucediendo con el ganado gordo”, dijo Nelson Martínez Benia, principal del escritorio del mismo nombre.
En ese sentido, dijo que si bien el promedio para los terneros bajó de los tres dólares, “hubo un máximo de U$S 3,45 y varios lotes que estuvieron en precios bastante arriba de esos tres dólares, con gente que pagó la uniformidad y la buena calidad genética que mostraban”, señaló.
También estableció que “yo valoraría la firmeza que tuvo el mercado, con demanda sostenida y precios que siguen siendo muy buenos”.
Reconoció que la de las terneras fue una categoría “que mostró dificultades para ser vendida, con una demanda más selectiva, pero en otros casos, como en el de las vaquillonas, mostraron otro comportamiento”.
Martínez Benia también destacó la búsqueda de los compradores por las categorías donde se pueden hacer negocios más cercanos, así como el de los vientres preñados, de alta demanda y buenos precios.
La venta se cumplió presencialmente en el Club de Golf, y contó con la financiación de Banco Santander, que desde hace un año se sumó a Lote 21 en esta actividad mensual.
El resumen de ventas fue el siguiente









