Había una preoferta de U$S 300 la hectárea, que a través de pujas de U$S 10 llegó a U$S 430 cuando cayó el martillo, unos 40 minutos después de iniciada la subasta.

El remate fue llevado adelante por la firma del uruguayo Rodrigo Artagaveytia en la sede de la Asociación Rural del Paraguay, transmitiéndose por canal cable y sin citarse la identidad de los que estaban habilitados previamente para pujar ni el del finalmente adquiriente.

El establecimiento, llamado San Nicanor y ubicado en el Alto Chaco, muy próximo a la frontera con Bolivia, consta de 24.338 hectáreas, de las cuales 3.750 están ya en desarrollo ganadero, teniendo un potencial para continuar desarrollando de otras ocho mil hectáreas.

En esa ubicación, solo se puede explotar  productivamente el 50% de la superficie, debido a que esa región es zona de reserva de Biósfera, según explicó el propio Artagaveytia previo el inicio de la operación.

También precisó que el stock de ganado así como las herramientas serán negociadas aparte con el comprador o irán a remate.

“Somos conscientes de que el valor inicial es muy bajo teniendo en cuenta el desarrollo y el gran potencial que tiene el establecimiento por  extensión, ubicación, reservas de agua, por el volumen de lluvia anual que tiene (de mil a mil doscientos milímetros) y por su cercanía (90 kms.) del puerto de Bahía Negra, por donde en pocos años saldrá buena parte de la soja boliviana”, agregó.

El establecimiento integra la Asociación de Productores de Agua Dulce, que se conforma por unos 70 productores que tienen allí sus establecimientos.

“Quien compre la estancia, sabe que ya tiene infraestructura lista, sede, corrales, alambrados, pozos de agua, caminería, comunicación y todo bien desarrollado. En definitiva, estarán comprando tierra y un negocio productivo funcionando”.

La puja estuvo centrada por pocos oferentes, finalizando entre los dos más interesados.

Artagaveytia se mostró orgulloso de haber innovado en las ventas inmobiliarias con este remate abierto, cumpliendo la voluntad de sus propietarios, como lo hizo veinte años atrás inaugurando las ventas de ganado por pantalla en ese país.