“Estamos todos prevenidos de que será un año complicado”, advirtió el consignatario de ganado Gustavo Basso.

El próximo año estará pautado por una oferta muy escasa, en función de la demanda que tenga la industria frigorífica y su estrategia para atender el programa de negocios. “Estamos todos prevenidos de que será un año complicado”, advirtió el consignatario Gustavo Basso, director del escritorio Gustavo Basso Negocios Rurales.

Al ser consultado por Agronegocios Sarandí, el intermediario destacó que la faena de este año es de un volumen totalmente inesperado (hasta el 1° de diciembre iban 2.186.890 bovinos, según el INAC), un volumen muy superior al de los pronósticos más optimistas. “Es raro ver dos años seguidos con faenas tan altas, además de haberse dado junto con la exportación en pie más alta de la historia”, señaló.

“Estamos en un momento del año en que el productor hace un ajuste de carga en sus campos, siempre a fin de año crece la oferta y hay un desequilibrio entre oferta y demanda, con un ajuste de precios a la baja. Este año fue más demorado que otros, porque tuvimos la poszafra más larga que recuerdo, comenzando en abril y terminando en octubre. Fueron muchos meses con valores muy altos”, repasó.

Basso consideró que aunque se haya dado una baja sostenido durante varias semanas, los precios “no son de catástrofe ni mucho menos”.

Indicó que en la semana anterior y en esta ya no está la presión de oferta que había, porque el productor prefiere esperar un mejor momento para vender sus ganados, apoyado en la buena disponibilidad forrajera.

El consignatario consideró que es lógico que varias plantas cierren a fin de año, por el impacto que tienen las fiestas en la actividad; y consideró que es probable que la faena se frene el 21 de diciembre.

“La industria ya sabe que faltarán vendedores en esas fechas, el que tenía necesidad de vender ya vendió y empieza a haber una situación diferente, y el clima jugará un papel protagónico en la formación de los precios y en la presión de oferta”, opinó.

En cuanto a la reposición Basso analizó que este año no hubo precios espectaculares, que podrían haberse dado por la buena oferta forrajera de la primavera, pero destacó que hubo una consistencia muy fuerte en el precio, en buenos niveles, pautando una operativa muy equilibrada.