La Dirección General de Servicios Ganaderos dispuso que las aplicaciones preventivas a la salida de los remates feria en la zona de control deberán hacerse exclusivamente con productos cuyo tiempo de espera sea menor al período mínimo de permanencia en destino.

La Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) emitió el pasado 9 de junio la Resolución N° 132/026, que entró en vigencia este martes y establece que los remates feria y exposiciones ubicados en la zona de control de garrapata deberán utilizar, en los tratamientos sanitarios oficiales que se realizan a la salida del evento, exclusivamente medicamentos veterinarios cuyo tiempo de espera sea inferior al período mínimo de permanencia que los animales deben cumplir en el predio de destino antes de ser enviados a faena.

Detrás de la formulación técnica hay un problema concreto y específico, que el coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, Dr. Carlos Fuellis, explicó en detalle a Agronegocios Sarandí.

Animales se envían a faena sin que el productor sepa sobre tiempos de espera

La operativa habitual en los remates feria de la zona de control —el norte del río Negro, la región con mayor presencia de garrapata del país— funciona así: el funcionario del servicio oficial recibe los animales, controla la documentación, realiza una inspección sanitaria minuciosa y, al finalizar el evento, aplica un tratamiento precaucional contra la garrapata a los animales que salen de la feria.

El problema surge con un tipo particular de animal: aquellos que llegan al remate en buen estado corporal, lo que en el campo se conoce como “carne blanca”, animales que no están terminados, pero están cerca de completar su terminación para faena. Si ese animal es comprado por un productor con buena disponibilidad forrajera y buen manejo de invernada, puede estar en condiciones de embarcarse a faena apenas se cumple el período mínimo de permanencia en el predio de destino, que actualmente es de 46 días.

Ahí está el problema. “Si el tratamiento precaucional a la salida de la feria fue con un garrapaticida que tiene más de 46 días de residualidad, ese productor lo envía a faena, porque en su estancia no hizo ningún tratamiento garrapaticida que tenga que cuidar. Esa información está disponible en el control oficial de tropa digital o en el permiso especial que emite el funcionario del ministerio a la salida de la feria, pero puede ser que no se revise a la hora de cargar la faena”, explicó Fuellis.

El resultado: un animal técnicamente “limpio” desde la perspectiva de su comprador, que cumplió religiosamente el período de permanencia exigido, que puede llegar a faena con residuos del tratamiento aplicado en la feria, simplemente porque ese tratamiento tenía un tiempo de espera mayor al período de permanencia que se le exige al destino.

La lista de productos compatibles

La resolución 132/026 ataca directamente ese punto. A partir de ahora, en las ferias de la zona control, el tratamiento precaucional a la salida del evento solo podrá hacerse con productos de la lista de zooterápicos aprobados por Dilave —actualizada el 15 de abril—, que tengan un tiempo de espera inferior a los 46 días de permanencia mínima exigidos. Existen tratamientos de inmersión, inyectables y pour-on que cumplen esa condición, según indica la etiqueta de cada producto.

“De esa manera, uno de los problemas que tenemos en cuanto a residuos lo estaríamos resolviendo: el que se genera con el tratamiento precaucional de la feria”, afirmó Fuellis.

El comprador del animal seguirá teniendo como referencia el control oficial de tropa digital y su guía, donde figurará con qué producto fue tratado el animal y cuál es su tiempo de espera, pero ahora con la garantía de que ese tiempo de espera nunca podrá superar el período de permanencia mínimo exigido para faena.

Son 30 años de evolución en las prácticas

Fuellis aportó una perspectiva histórica que ayuda a entender por qué este problema emergió ahora. Hace 30 años, cuando ingresó al ministerio, el único tratamiento precaucional aceptado a la salida de feria era el baño de inmersión, incluso en los puestos de paso hacia zona limpia. Con el tiempo, aparecieron nuevas herramientas: inyectables y pour-on con acción garrapaticida, que el MGAP fue habilitando progresivamente.

La ventaja práctica de esos productos es evidente: mientras el funcionario inspecciona y revisa la documentación, puede ir aplicando el tratamiento, lo que agiliza la operativa de feria. Por eso, gradualmente, la mayoría de los locales de feria del interior fueron migrando del baño de inmersión hacia inyectables o pour-on. Pero esa modernización trajo consigo el problema de los tiempos de espera diferenciales que la nueva resolución busca resolver.

Escuche la entrevista con Fuellis: