La cartera investiga a los productores involucrados y trabaja en la respuesta formal a Pekín.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ya identificó de qué caja salió la muestra de carne cuestionada por las autoridades chinas, investiga a los productores involucrados y trabaja en la respuesta formal, que se enviará a Pekín próximamente.

La autoridad sanitaria china observó a Frigorífico Tacuarembó tras detectar residuos del antiparasitario Imidocarb hacia ese mercado este año, confirmaron fuentes del MGAP a revista Verde.

También se aclaró que esa industria no está suspendida para continuar con sus negocios de exportación de carne y otros productos.

En entrevista con Agronegocios Sarandí, el Dr. Carlos Fuellis, coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, explicó que el procedimiento ante este tipo de notificaciones es siempre el mismo: Uruguay recibe la observación, tiene un plazo para responder, investiga las causas, propone medidas correctivas y espera que el cliente —en este caso la autoridad sanitaria china— las acepte y mantenga la confianza en el producto uruguayo.

Al tiempo que destacó que todas las notificaciones recibidas desde diciembre de 2024 han sido publicitadas por el MGAP.

Producto para el tratamiento de la tristeza parasitaria

Fuellis explicó que en este caso se trata de un producto utilizado en el tratamiento de la tristeza parasitaria, una enfermedad que en el caso de la babesiosis es transmitida exclusivamente por la garrapata, y en el caso de la anaplasmosis también puede transmitirse por otras vías —instrumental mal desinfectado en procedimientos como descorne o castración—, aunque la garrapata actúa como el principal vector.

El problema de fondo es estructuralmente el mismo: esos fármacos, que son necesarios para evitar la muerte de animales con tristeza parasitaria clínica, tienen un tiempo de espera superior a los 200 días.

“Se requiere mucha conducta, mucha cultura de respetar los tiempos de espera y de tener buenas prácticas de uso de los productos veterinarios”, señaló Fuellis

“Los animales tratados no podrían enviarse a faena por más de 200 días, y eso es una dificultad importante. Se requiere mucha conducta, mucha cultura de respetar los tiempos de espera y de tener buenas prácticas de uso de los productos veterinarios”, señaló Fuellis.

Frigorífico Tacuarembó es uno de los mayores exportadores del sector cárnico. Recientemente concretó una inversión de U$S 70 millones e incorporó 570 nuevos trabajadores, y le significaría un golpe muy duro perder la posibilidad de exportar a China.

Consultado sobre el antecedente de San Jacinto —que sufrió primero un apercibimiento y luego una sanción de cese temporal para el mercado chino—, Fuellis aclaró que se trató de dos eventos distintos, en momentos diferentes, y que los servicios oficiales uruguayos están trabajando para levantar ese cese temporal.

Una etiqueta como herramienta de prevención

Para Fuellis, la solución de fondo pasa principalmente por la conducta del productor. “El productor tiene que tener bien claro que con la sola adopción de buenas prácticas de uso de los productos veterinarios se resuelve prácticamente el 100% del problema”, aseveró.

En esa línea, destacó el trabajo de la Cámara de Especialidades Veterinarias, que impulsó que los productos garrapaticidas incluyan ahora un octógono visible que resalta los tiempos de espera hasta que el animal puede enviarse a faena.

“Esa actitud de buenas prácticas tiene un efecto inmediato sobre la aparición de resultados no conformes en los mercados que tenemos como clientes, y también en el abasto interno, que no es menos importante”, concluyó.