El CEO de la compañía, Esteban Turic, visitó la Expo Prado y analizó la situación sanitaria en la región y el mundo.
“Hay que asumir que la fiebre aftosa es una enfermedad que todavía no está controlada y que está muy lejos de ser erradicada a nivel global. Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, y con chances cada vez más altas de transmitir enfermedades de un continente a otro, a través del flujo de gente, del transporte ilegal y el contrabando de alimentos”, advirtió el CEO de Biogénesis Bagó, Esteban Turic.
El jerarca de la compañía visitó la Expo Prado, donde fue consultado sobre el programa brasileño para dejar de vacunar contra la enfermedad.
“Primero hay que ver cuál es la situación de esta enfermedad epidemiológica a nivel global. El 70% de los cerdos, de los bovinos, ovinos y caprinos, todas las especies susceptibles a fiebre aftosa, están distribuidas en Asia, Medio Oriente y África; son zonas endémicas de fiebre aftosa”, dijo.
Por lo tanto, planteó que la primera conclusión que hay que sacar es que “la fiebre aftosa es una enfermedad que no fue controlada a nivel global y que estamos en riesgo de poder contraerla. Tenemos que ver que el Mercosur hizo un esfuerzo enorme, en campañas, en vacunaciones, esfuerzo de los productores, de los veterinarios, de la industria y de los servicios sanitarios para controlar la enfermedad en la región”.

Agregó que la región goza de este buen estatus sanitario que le permite exportar 35% de la carne del mundo.
“Este estatus sanitario nos permite aprovechar las oportunidades que se generan a partir de crisis como la de la peste porcina, que va a permanecer por cinco o 10 años más. No sé si es el momento oportuno para pensar en esto, sino en seguir sosteniendo estas puertas de la exportación abiertas, y poner los recursos en ser más eficientes y producir más”, dijo.
Consideró que “este es un momento único para la ganadería del Mercosur, que hay que cuidar y aprovechar. Es una oportunidad que se dio, a consecuencia de una crisis para esa región, que nos benefició, así como en otros momentos crisis que tuvimos en esta zona del mundo beneficiaron a otras regiones”.
Planteó que “hay que saber aprovechar este contexto, ser eficientes, producir el máximo, mantener la mesa de los ciudadanos del Mercosur abastecida con los productos que están acostumbrados a consumir, y a la vez generar desarrollo a través de las exportaciones”.
Presencia de Biogénesis Bagó en China
Biogénesis Bagó tiene un pie en Sudamérica y el otro en China, porque en Asia está el 70% de los animales de consumo en el mundo. “Tenemos un pie puesto en cada lugar donde la producción animal es muy importante”, remarcó Turic.
Señaló que en China, además de la planta productiva, hay un equipo comercial, y que la compañía seguirá invirtiendo en desarrollo, innovación, tecnología, en cada vez más servicios y productos para la ganadería.
“Tener un pie en Asia nos permitió entender mejor estas dinámicas, estar mejor informados y más atentos a estas oportunidades que quisimos transmitir a los productores, para mandarles un mensaje claro y optimista de lo que está sucediendo”, comentó.
La fiebre porcina
Biogénesis Bagó está monitoreando de cerca la situación de la fiebre porcina en Asia, desde la aparición de la enfermedad. “Viví cuatro años en China, estaba el año pasado cuando empezó la epidemia y recorrí todo el país. Hoy esta enfermedad afecta a toda el área productiva de cerdos de China e incluso se extiende más allá, a otros países del Sudeste Asiático, como Vietnam, Tailandia, Laos, Camboya, Filipinas”, indicó el CEO de la empresa que desarrolla, fabrica y comercializa productos veterinarios.
Agregó que esa “es una enfermedad que se está diseminando rápidamente, que afecta a gran parte de la producción de cerdos, y genera una crisis importante en la disponibilidad de carnes para el consumo en esa región del mundo”.
Señaló que China siempre trabajó con un stock de seguridad en cerdos, y lo incrementó cuando aparecieron los primeros brotes. Pero luego tuvo que salir al mundo a buscar carne de otros países, primero carne de cerdo, intentó reemplazarla con otras carnes, más económicas o de igual valor, y por último tomó la opción de la carne bovina, como una fuente alternativa para suplir la falta de carne de cerdo, que se extenderá al menos por cinco o 10 años.







