El negocio fue realizado por Agrofin SA y ejecutado por el laboratorio Origen que, a través de la tecnología de congelado, envió genética Brangus que fue implantada en vacas de la isla del Caribe; el objetivo es abastecer con carne de calidad a los hoteles de alto nivel turístico.

La empresa Origen, dedicada a ofrecer servicios de reproducción animal en Uruguay, lleva adelante la operativa de un proyecto para la producción de carne de alta calidad en Cuba, para el cual se exportaron fundamentalmente embriones de la raza Brangus.

La operación con el Ente Cubano fue generada por la empresa Agrofin SA, de destacada trayectoria en Uruguay a través de su establecimiento La Santina, ligada a
la evolución genética en vacunos.

El acuerdo se enmarca en un convenio mayor con el gobierno de la isla, que en los próximos meses se extenderá a la provisión de embriones Aberdeen Angus y de otras razas lecheras presentes en Uruguay.

El objetivo final es abastecer de carne de alta calidad a los hoteles de la isla, para atender al turismo de alto nivel, informó en Agronegocios Sarandí uno de los directores de dicha empresa, el Ing. Agr. Patricio Cortabarría.

“Uruguay es conocido desde hace muchísimos años con el eslogan Cabaña de América, y hoy esta tecnología nos ha permitido poder llegar a muchos países”, dijo el empresario especializado en genética bovina.

Productores cubanos con los profesionales uruguayos en el proceso de fertilización

Señaló que el equipo de Origen fue a Cuba a implantar esos embriones, “llamamos a este tipo de proyectos llave en mano, para lograr excelentes resultados y estamos muy conformes”.

Destacó que “lo interesante de todo esto es que, en vez de mandar a un animal que tiene que adaptarse a un medioambiente, lo que mandamos es un embrión, que nace de una vaca adaptada al medioambiente y ese ternero nacido allí va a calostrar de esa vaca. Por lo tanto, termina repercutiendo de muy buena manera en la sanidad y vigor de ese ternero”.

Agregó que ya están naciendo los primeros animales en Cuba, y que se habían logrado muy buenos índices de preñez, en condiciones tropicales de producción. “Estamos muy contentos con el resultado y esperando viajar en breve para ver cómo están esos terneros”, comentó.

Embriones congelados

Origen mantiene un convenio con la empresa Vytelle, de capitales ingleses pero que opera fundamentalmente en Estados Unidos, donde cuenta con cinco laboratorios.

“Utilizamos sus medios de producción de embriones, con una alianza estratégica que permite tener embriones congelados, para desestacionalizar la producción del embrión. En definitiva, se pueden colectar embriones de una buena vaca a lo largo del año, y congelarlos para ser transferidos e implantados y que las pariciones se concreten en un momento de buena disponibilidad de pasto, por ejemplo en primavera”, comentó Cortabarría.

Esta tecnología ha permitido que origen pueda realizar importantes operaciones comerciales en todo Uruguay y exportar Cuba, pero también a cabañas de Argentina, Paraguay y Brasil.

Origen

Origen es un centro de reproducción animal, enfocado en la producción de embriones a través de la fertilización in vitro, tecnología que en Uruguay y en el mundo se está adoptando cada vez más.

Se trata de “una tecnología muy amigable con la vaca donante, de alto valor, la idea de la fertilización in vitro es que esa vaca pueda tener más de un hijo por año, que es lo que permitiría la naturaleza, en condiciones normales. Un animal sometido a un proceso de aspiraciones frecuentes, durante un año, en vez de dar un ternero natural por año puede dar 30 o 40 terneros”, remarcó Cortabarría.

La empresa está ubicada en Trinidad, con el objetivo de racorrer cortas distancias hasta los establecimientos de sus clientes, de forma rápida y ágil, y evitar problemas con estos productos biológicos de alto valor.

La compañía ha trabajado con las razas Hereford, Angus, Brangus y Wagyu, en genética de carne, y en Holando como raza lechera, para diferentes clientes en todo el país.

Origen está integrada por seis socios: los veterinarios Sebastián Albanell, Santiago Dutra y Juan Martín Carrau; los ingenieros agrónomos Bernardo Mendiola y Patricio Cortabarría; y el economista Francisco Mendiola.

Además, cuenta con ocho técnicos a nivel de laboratorio y campo. “Intentamos dar un servicio de alta calidad, con respaldo técnico en los establecimientos, cuidando a cada donante para que produzca la mayor cantidad de embriones”, comentó Cortabarría.

Agregó que “el objetivo es que las receptoras estén en buenas condiciones para lograr muy buenas preñeces y productos de calidad para las cabañas y productores comerciales. En el caso de la lechería hacemos especial hincapié en reproducir a esas vacas que han defendido al tambero, tanto en calidad como en lactaciones y sólidos, capacidad de preñez, sanidad y calidad de leche. Buscamos que esos vientres superiores puedan reproducirse más de lo que la naturaleza lo permite, a nivel de todas las razas”.

En la entrevista, Cortabarría también se refirió a su emprendimiento La Ceferina, donde se preparan reproductores para competir en exposiciones.