En el acto conmemorativo de los 150 años de la industria cárnica, el presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) reclamó una definición estratégica del país sobre el rol del complejo frigorífico. Con capacidad ociosa de casi 1 millón de cabezas por año y más mercados disponibles que producto, el sector ve una oportunidad histórica.
Ciento cincuenta años después del inicio de la industria frigorífica uruguaya, el sector celebró su aniversario no con un discurso de autocomplacencia sino con una pregunta incómoda: ¿cuál es el perfil industrial que quiere el Uruguay?
El Lic. Eduardo Urgal, presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), eligió el momento fundacional del sesquicentenario para plantear lo que calificó como una reflexión de “luces largas”, mirando más allá de los problemas cotidianos del precio de la hacienda, los costos y la inserción comercial, hacia las preguntas estratégicas que el país posterga. “Hay momentos en la historia de los países en los que es necesario tomar definiciones estratégicas mirando las próximas generaciones”, señaló.
Una oportunidad que se mide en empleos
El diagnóstico de Urgal parte de un dato concreto: Uruguay tiene hoy una capacidad industrial instalada con una ociosidad cercana a 1 millón de cabezas por año. No es un indicador negativo de productividad, es –según el presidente de la CIF– una oportunidad social de dimensiones significativas.
“500.000 cabezas más por año son entre 15.000 y 20.000 puestos más de trabajo, a razón de cinco jornales por semana. Es muchísimo para nuestro país, más considerando que son trabajos descentralizados, especializados y de los mejor remunerados”
“Cada res faenada en nuestro país representa casi dos jornales directos y varios más en forma indirecta”, explicó en el acto. Y llevó el argumento a su consecuencia lógica: si el país pudiera industrializar 500.000 o 1 millón de cabezas adicionales a los 2 millones que hoy faena, estaría generando cerca de 40.000 nuevos puestos de trabajo distribuidos en todo el territorio nacional. Empleo descentralizado, especializado, bien remunerado, que es parte de la identidad productiva del país.
En diálogo con Agronegocios Sarandí, Urgal puso la cifra en perspectiva: “500.000 cabezas más por año son entre 15.000 y 20.000 puestos más de trabajo, a razón de cinco jornales por semana. Es muchísimo para nuestro país, más considerando que son trabajos descentralizados, especializados, que son parte de nuestra identidad y que además son de los mejor remunerados”.

La exportación de ganado en pie y la caja de herramientas desigual
El discurso de Urgal abrió un debate que en el sector se viene postergando. Sin nombrarlo directamente, apuntó al fenómeno de la exportación de ganado en pie como uno de los factores que drena la materia prima disponible para la industria local. Pero su posición fue más matizada que una crítica frontal al libre mercado.
“Somos los principales defensores del libre mercado, pero no tenemos posibilidades para importar ganado. Los países que hoy nos demandan ganado compiten con una caja de herramientas totalmente desigual a la nuestra”, explicó en la entrevista.
“en la medida en que nosotros no nos ocupemos de nuestra industria, alguien lo va a hacer por nosotros, y no va a ser alineado a nuestros intereses”
“Si hay alguien del otro lado del océano capaz de crear políticas para incentivar la importación de ganado en pie, nosotros tendríamos que tener razonable creatividad para hacer una medida espejo, o algo equivalente, y lograr competir genuinamente contra esas exportaciones”, reclamó.
Y advirtió: “en la medida en que nosotros no nos ocupemos de nuestra industria, alguien lo va a hacer por nosotros, y no va a ser alineado a nuestros intereses”.
Contra la resignación de exportar materias primas
Uno de los momentos más contundentes del discurso fue la respuesta de Urgal a quienes sostienen que en Uruguay agregar valor industrial es demasiado costoso y que más vale exportar materias primas para que las industrialice otro.
En la entrevista dijo: “Esto es como decir que perdimos contra el narcotráfico y vamos a legalizar las drogas, porque no podemos con ellas. Yo me niego a pensar y a defender que nuestro país se tiene que entregar, a decir que no podemos industrializar de ninguna manera”.
“La historia está llena de países ricos en recursos naturales que no lograron prosperidad para su gente. Y también está llena de ejemplos de países que, sin grandes recursos, lograron desarrollarse, porque entendieron que proteger el trabajo no es solo un derecho, es una responsabilidad nacional”
El presidente de la CIF afirmó que va a estar siempre en la vereda de enfrente a esa posición. “Cuando hablamos de este tema, van a tener a la Cámara siempre buscando de qué manera podemos tener diálogo con el Poder Ejecutivo para crear políticas que incentiven la manufactura en Uruguay”, sostuvo.
El argumento de fondo que empleó en el discurso tiene raíces en la economía política clásica: la riqueza de las naciones no depende de sus ventajas naturales, sino de su capacidad de generar trabajo genuino, fortalecer la industria y agregar valor.
“La historia está llena de países ricos en recursos naturales que no lograron prosperidad para su gente. Y también está llena de ejemplos de países que, sin grandes recursos, lograron desarrollarse, porque entendieron que proteger el trabajo no es solo un derecho, es una responsabilidad nacional”, expresó Urgal.

Mercados, cantidad y el dilema de China
La coyuntura comercial también tuvo lugar en la reflexión de Urgal. La vicecanciller Valeria Csukasi, presente en el conversatorio organizado por CIF el pasado viernes 29 de mayo, mencionó que en algunas negociaciones internacionales los interlocutores manifiestan voluntad de comprar carne uruguaya, pero el país no tiene suficiente volumen para responder.
Urgal lo confirmó y lo contextualizó: “Si nuestra fortaleza es poder ofrecer un producto que hoy lo tengo y mañana no lo tengo, solo vamos a vender cuando somos más baratos. Con 500.000 o 1 millón de cabezas más te puedo asegurar que se hace todo más fácil”.
Sobre el mercado chino —donde San Jacinto, uno de los dos frigoríficos que Urgal preside, tiene suspendida su habilitación— el empresario reconoció que el primer semestre fue “la pendiente más empinada”, pero valoró el trabajo del Ministerio de Ganadería y el equipo que viajó a China, liderado por el subsecretario Matías Carámbula. “Todo lo que podían hacer nuestros servicios oficiales lo hicieron, y de la mejor manera. Ahora la pelota está del lado chino”, comentó.
“Si nuestra fortaleza es poder ofrecer un producto que hoy lo tengo y mañana no lo tengo, solo vamos a vender cuando somos más baratos. Con 500.000 o 1 millón de cabezas más te puedo asegurar que se hace todo más fácil”
Respecto a la posible eliminación de aranceles por parte de Estados Unidos —anunciada por el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, para junio—, Urgal fue cauto.
Advirtió que el inventario de producto uruguayo en ese mercado podría sufrir una presión a la baja de precios en el corto plazo, dado que quienes compraron a precio con arancel incluido verán ese costo desaparecer y tenderán a buscar un punto medio. “El primer tiempo habrá que ver cómo se acomodan las piezas. El segundo y el tercer tiempo serán mejores”, consideró.

La pregunta que queda en el aire
Urgal cerró su discurso volviendo a la pregunta inicial y elevando la apuesta: “¿Cuál es el perfil industrial que queremos para el Uruguay? Debemos volver sobre esa pregunta, porque el perfil industrial de nuestro país lo determinamos nosotros o lo determinan los de afuera. Y en ese caso no será en beneficio uruguayo”.
La industria frigorífica, dijo, quiere ser parte de la solución. Pero no puede hacerlo sola: necesita al Poder Ejecutivo, a la producción primaria, a los trabajadores y a Adifu (Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay) para construir acuerdos duraderos. “Para hacer la torta más grande, y no discutir por un pedacito más grande de una torta que hace años que no crece”, dijo el presidente de CIF en su discurso.
Escuche la entrevista con Eduardo Urgal:







