Desde este lunes 27 y por un lapso de dos semanas, técnicos de la autoridad sanitaria de Canadá estarán auditando la cadena cárnica uruguaya, actividad que se hace periódicamente para supervisar diferentes aspectos de la producción uruguaya.

Tan importante como lograr nuevos mercados para la producción cárnica es el de mantener los que ya están vigentes. Y en ese sentido, cada auditoría que una de dichas naciones viene a realizar en Uruguay supone un nuevo examen que se debe salvar con buena nota, no solo para que la fluidez de la actividad comercial se mantenga, sino para sostener también el buen nombre que tiene el país en el exterior.

Si bien Canadá no tiene la relevancia de su vecino Estados Unidos en la compra de carne uruguaya, sí juega un rol importante en el contexto de los negocios del país con América del Norte.

En lo que va del año, ha sido el destino de 10.047 toneladas peso canal, por las que pagó U$S 24,151 millones, cifras que prácticamente constituyen la mitad de lo vendido en el mismo período pero de 2016, cuando adquirió 21.325 toneladas, por U$S 48,04 millones.

Canadá, al igual que Estados Unidos y México, reconocen que Uruguay es un país libre de aftosa con vacunación, y si bien se trata América del Norte de una región libre de aftosa sin vacunación, igual han admitido la carne uruguaya en mérito a lo que Uruguay ha demostrado en materia de ausencia de virus de la enfermedad y a las garantías sanitarias que el país le ha dado en la materia.

En lo que para la Dirección de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca supone la auditoría técnicamente más importante del año, los técnicos canadienses habrán de visitar cuatro plantas frigoríficas, un depósito de carne, una planta de productos cárnicos, una tripería, las oficinas de certificación y la oficina central del MGAP.