La crisis del coronavirus paralizó la actividad financiera, comercial y logística en el país asiático, lo que impacta directamente en la cadena cárnica uruguaya.

Este viernes el Instituto Nacional de Carnes (INAC) realizó una conferencia de prensa para actualizar la información sobre la situación del mercado de China para las carnes de Uruguay.

El presidente de la institución, Ing. Agr. Federico Stanham, señaló que se puso en evidencia la grave situación sanitaria en ese país como consecuencia de la diseminación del coronavirus en la población.

“Se ha demorado, hasta fecha aún imposible de predecir, la reanudación de la actividad comercial. Las medidas de prevención que el gobierno de China ha tomado para controlar la diseminación del coronavirus está teniendo un impacto muy significativo en el nivel de actividad interno, donde muchos lugares de trabajo no han reanudado sus actividades, o la han hecho parcialmente”, dijo el jerarca. 

Agregó que esto afecta, entre otros, a la actividad gastronómica, la actividad de producción en plantas que utilizan carne como materia prima y la actividad de la logística portuaria, lo que afecta el normal funcionamiento de la cadena comercial de carnes.

Actividad bancaria y logística paralizada

Además, la actividad bancaria demoró muchos días en reiniciar sus actividades y lo ha hecho de forma parcial, afectando las posibilidades de transferencias al exterior

Por lo tanto, los grandes volúmenes de carne en depósitos portuarios, en proceso de ser desembarcada y en viaje a China, demorarán mucho más de lo esperado en ser absorbidos por las cadenas de abastecimiento internas y el consumo.

En diciembre y enero ocurrió un fuerte proceso de renegociación de una parte de la mercadería, ya en destino, en viaje o aún en Uruguay a la espera de ser embarcada, que implicó ajuste de valores y diferimiento de pagos. 

Renegociación y baja de precio

En base a los registros parciales que INAC tiene de esta situación, las quitas llegaron, en los casos donde hubo renegociación, al 20% del valor unitario, aunque aún no se tiene una evaluación global que permita establecer el valor medio del ajuste.

Simultáneamente, según consta en los registros de negocios que se dispone en el INAC, los nuevos negocios que se han realizado desde los primeros días de diciembre han sufrido bajas significativas de valor, que en promedio oscilan en un 30%, afectando los productos que aún estaban o están en inventario y los negocios nuevos. 

“Las condiciones en las que se negocia actualmente las nuevas exportaciones significan un ajuste importante para el negocio cárnico a lo largo de toda la cadena”, afirmó el presidente del INAC.

Números de la crisis

Al 15 de febrero, y en comparación con la misma fecha de 2019 por concepto de exportaciones totales a China (carnes, subproductos y menudencias), se ha facturado 28,1% menos y se ha embarcado un 35% menos de volumen, mientras que para las exportaciones de carne bovina la reducción del volumen en lo que va del año llega al 43,1%.

En comparación con el promedio del cuatrimestre setiembre-diciembre de 2020, al 15 de febrero se ha embarcado a China 60% menos en volumen y 65% menos en monto facturado.

La reducción de precios de los negocios que se van cerrando en febrero son 27% menores a lo que se estaban cerrando en promedio en noviembre de 2019.

Además de la pérdida económica para las empresas exportadoras y las menores expectativas futuras en el corto plazo para el sector en su conjunto, es de resaltar que el impacto actual mayor se da en el diferimiento muy significativo de los pagos de los embarques que están en curso y embarques que ya han arribado a puertos de China, que afectan seriamente las previsiones financieras de las empresas exportadoras.

Los embarques de carne bovina realizados durante noviembre y diciembre con destino a China totalizan unos U$S 220 millones, y son los que están siendo afectados por la demora en los pagos mencionada.

Pagos a ritmo lento y cae la faena

“Si bien en los últimos días se ha informado que se estaba reiniciando el pago de embarques, el ritmo al cual se está haciendo está muy por debajo del necesario para alcanzar la normalización en el corto plazo”, dijo Stanham.

Agregó que el sector logra mantener un nivel de actividad razonable, pero por debajo de lo esperado, siendo el impacto en el volumen de significativa consideración.  

Reflejo de esto es la disminución en la faena, que alcanza una caída del 31%  hasta el 16 de febrero. 

La actividad se basa en negocios para China, (50% de la carne bovina embarcada a todos los mercados en lo que va del año 2020), que corresponde a previsiones que los importadores hacen esperando una reactivación parcial para los meses de abril o mayo en adelante, que es la fecha en la cual estos embarques llegarán a China. 

Por otro lado, como contrapartida se han incrementado los volúmenes de carne hacia el mercado local y a otros mercados, principalmente a Canadá y Estados Unidos (27% de lo embarcado a todos los mercados en lo que va del año 2020, frente al 20% del periodo anterior).

Foto principal: Reuters