Pasó de ser el CEO de una de las mayores empresas cárnicas del mundo, a dedicarse a la producción ganadera en Achar, Tacuarembó

“Fue un cambio grande desde todo punto de vista, familiar y personal”, dijo el Lic. Martín Secco, quien hace algunos meses dejó el cargo de CEO de Marfrig Global Foods, una de las responsabilidades empresariales más importantes que le ha tocado a un ejecutivo uruguayo a nivel mundial, y pasó a desempeñarse como productor ganadero en su establecimiento ubicado en la zona de Achar, en el departamento de Tacuarembó.

En entrevista con Agronegocios Sarandí, comentó que “con el tiempo aprendí que no hay nada ni nadie imprescindible. Tengo muchos afectos en la compañía, muy especialmente por la planta de Tacuarembó, que fue donde me desarrollé profesionalmente”.

Secco comentó que Marfrig “está yendo muy bien, y algunas decisiones que tomamos con otros directores resultaron muy positivas, como el negocio del frigorífico en Estados Unidos, que le permitió a Marfrig tener un foco muy importante en el negocio madre, que lo sabíamos hacer”.

El empresario hacía referencia a la compra de National Beef, la cuarta mayor industria cárnica del país norteamericano, y considerada la más eficiente en ese territorio.

“No debemos de estar todo el tiempo pensando en los problemas de las porteras para afuera, porque la incidencia que tenemos es poca”

Consultado sobre cómo vive este proceso, respondió: “estoy muy contento con el cambio, con esta nueva vida, con nuevos grupos de relacionamiento. He encontrado un grupo fantástico de productores, es el segundo año consecutivo, en la zona de Estación Francia, que me ponen a prueba, me hacen pensar y mejorar cada día”.

Agregó que “los negocios tienen ritmos distintos, volúmenes distintos, son cosas totalmente diferentes, pero uno trata de hacerlo lo mejor posible, que sea cuantificable, que es algo en lo que insisto mucho en este negocio agropecuario. Muchas veces uno escucha y conversa cosas muy interesantes, pero me gusta llevarlas a la realidad, a los números y poder tener una percepción clara de las cosas y poder medirlas. Ha sido una etapa muy positiva, muy linda”.

Relató que “en cada reunión, después del buen día me preguntan cuánto va a valer el novillo gordo, como si yo alguna vez lo hubiera sabido, ¡imagínate si lo voy a saber ahora!”.

El problema de la comercialización

“Más allá de la problemática de la comercialización de los ganados con los frigoríficos, también se escucha que vender los granos no es fácil, que las condiciones de recepción no son las que les dijeron, y no hay certezas de los resultados. Que hace dos años que no pueden vender la lana, porque ni siguiera tienen precio. También hay arroceros que tienen sus dificultades. Así que los problemas no solo están a la hora de vender un novillo, vaca gorda o ternero, sino que es un rubro que a la hora de comercializar todos los negocios tienen sus desafíos”, señaló el ex CEO de Marfrig.

Secco opinó que “el productor debería de estar menos preocupado por esas cosas, porque en realidad no incidimos en el mundo, no lo dominamos, y si decidimos estar en este negocio agropecuario hay que entender que suceden cosas que escapan a nuestro día a día, y lo único que podemos hacer es producir bien. No debemos de estar todo el tiempo pensando en los problemas de las porteras para afuera, porque la incidencia que tenemos es poca. Hay que definir un modelo productivo, en base a lo que el productor sabe o le gusta hacer, y hacerlo bien, de forma cada vez más eficiente, con todas las dificultades que tiene Uruguay y los productores en general”.

Consideró que “los avatares comerciales siempre existieron y van a existir. Si se miran solo los últimos dos años, vemos un sector arrocero con dificultades, ahora con alguna perspectiva de mejora. Ha sido tremendamente cambiante para la industria, que ha pasado varios problemas en los últimos años, de vender y no cobrar, o de vender y después renegociar precios de carne, cosas que son ilógicas, pero es una realidad que aconteció”.

Señales y acuerdos anticipados de precios

Secco remarcó que “el único negocio que ha permitido a la industria pactar negocios hacia adelante con los productores fue la cuota 481. Uno encierra el ganado y sabe el precio que va a recibir a los 90 días, y lo puede hacer porque la industria sabe a qué precio va a vender”.

Ante el reclamo de los productores por la falta de señales de parte de la industria frigorífica, Secco sostuvo que “si hay un negocio que tiene información como para emborracharse, es el de la carne. Si no quiere mirarlo en internet hay revistas, hay programas de radio. Está lleno de información. No conozco ningún otro negocio agropecuario, o de otro rubro, que tenga tanta información como este. Somos la envidia en muchos lugares del mundo, por la cantidad de información que tenemos”.

Agregó que, a través del Instituto Nacional de Carnes (INAC), “puedo saber lo que rinde mi ganado, el precio de la tonelada de carne de exportación de la semana, la cantidad de ganado que se faenó, las categorías”.

Planteó que “lamentablemente, la industria no hace más ese tipo de negocios porque no tiene condiciones. Pero tampoco las tiene el que planta una hectárea de arroz; y el que planta una hectárea de soja. Lo que puede hacer es un seguro contra un mercado a futuro, pero en los otros rubros agropecuarios no existe”.

“No conozco ningún otro negocio agropecuario, o de otro rubro, que tenga tanta información como este”

Consideró que “si no logramos canales comerciales parecidos a la cuota 481, la ganadería perderá un ejercicio que para mí fue excelente en los últimos años. Independientemente de los resultados económicos de ese negocio, el mecanismo ha sido fantástico. Es la primera vez que Uruguay vende carne en el mundo a un precio superior que Argentina”.

Ante la propuesta de una parte del sector ganadero que insiste en que Uruguay debe priorizar la carne de animales alimentados a pasto, Secco comentó: “no he escuchado qué piensan nuestros clientes, que es a quien finalmente nos debemos. Los clientes dicen que ese producto (de carne terminada a grano) es espectacular, excelente. El otro producto que tenemos, a pasto, que también tiene características únicas y fantásticas, hay países que lo venden mejor que nosotros, porque son más eficientes y tienen una marca o producción mejor que la nuestra”.

Comentó que, “así como la cuota 481 llegó inesperadamente a Uruguay, porque el país muy profesionalmente se metió en ese negocio, tengo la esperanza de que exista una oportunidad parecida, porque ha sido un avance muy bueno. También en la relación entre productores, porque unos producen para otros ese tipo de animal. Deseo que eso no se pierda, porque sería un retroceso”.

Importación de ganado

Consultado sobre la propuesta de importar ganado para faenar con destino al mercado interno, Secco admitió que “no me embarcaría en un proceso de ese tipo, porque no veo beneficios para el consumidor”.

Agregó que “la carne importada vino para quedarse, como en todos los mercados del mundo, y creo que está sustituyendo muy bien el faltante, entregando a un mejor precio que el que los frigoríficos exportadores podrían. Así que no creo que sea necesario embarcarnos en un proceso de ese tipo, porque posiblemente los riesgos sean mayores que el beneficio”.

Sin embargo, opinó que “traer ganado para el campo, cumpliendo los requisitos con los que Uruguay se comprometió y los que pueda llegar a negociar, es algo que hay que trabajar de forma profunda y acelerada, porque para los productores puede ser importante y dentro de un tiempo la industria tendrá más ganado para faenar”.

“Si no logramos canales comerciales parecidos a la cuota 481, la ganadería perderá un ejercicio que para mí fue excelente en los últimos años… Es la primera vez que Uruguay vende carne en el mundo a un precio superior que Argentina”

“Lo único que no me imagino es que, como país, vayamos a jugar al achique, que cuanto menos ganado tengamos más va a valer o mejor nos va a ir”, enfatizó.

Por lo tanto, señaló que “si se pueden traer vacas preñadas, vientres que se puedan identificar y no se puedan faenar, traer terneros y que haya una cláusula que demuestre que ese ternero estuvo al menos 24 meses en el territorio”, se debería hacer.

“Uruguay ha dado muestras al mundo muchas veces de que la seguridad alimentaria y la seguridad de sus sistemas productivos son extremadamente confiables. Tenemos que trabajar pensando en dejar todo pronto, y no pensar en que hoy es más caro, porque mañana puede ser más barato”, sostuvo.

Abrir el abanico de productos cárnicos en los mercados

El mismo razonamiento hizo para los productos cárnicos en los distintos mercados. “Le digo al gobierno que pida todo: carne con hueso, sin hueso, enfriada, congelada, ovina con hueso –que nunca más tuvimos después de la aftosa–. También quiero la posibilidad de faenar animales enteros de hasta dos dientes, como tienen algunos países. Quiero que me den el mayor abanico de posibilidades”.

“la carne importada vino para quedarse, como en todos los mercados del mundo, y creo que está sustituyendo muy bien el faltante, entregando a un mejor precio que el que los frigoríficos exportadores podrían”

“Si después internamente quiero decidir que esto en Uruguay no se va a hacer, es un tema interno de las autoridades, que se puede discutir en la mesa de INAC. Pero antes de conseguir las cosas discutir si es bueno o es malo, me parece un reverendo error”, opinó.

Planteó que Uruguay sigue “dando ventajas” al no tener agregados agrícolas en el mundo. “Solo hay uno en China, a través de un esfuerzo del INAC, que creo que financia ese cargo. Pero la gente que vende frutas también tiene que tener a una persona que sepa del tema, así como de los demás productos”, subrayó.

Escuche la entrevista completa con Martín Secco:

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