En el marco del XX° Taller de diagnósticos de gestación vacuna de INIA, se determinó que el porcentaje de preñez promedio se ubica en 80% a nivel nacional.

En el marco del XX° Taller de diagnósticos de gestación vacuna, realizado este martes en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) se determinó que el porcentaje de preñez promedio se ubica en 80% a nivel nacional.

“Fue una sorpresa para mucha gente. Este año teníamos la predicción de un año malo, la duda era si la lluvia de enero sería capaz de sacar adelante esto. Había mucha vaca complicada y esa lluvia no iba a solucionar las cosas en el basalto, donde la historia estaba prácticamente terminada”, comentó el Dr. Santiago Bordaberry luego del taller.

El veterinario dijo en Agronegocios Sarandí que “los productores han escuchado a los técnicos, a los extensionistas, a los investigadores o al mercado, que les está diciendo que un ternero vale una fortuna y que vale la pena producir. Gran parte del éxito del entore se debe a que mucha gente la peleó”. 

Además del estímulo de los precios están las herramientas tecnológicas que se han difundido en estos años para mejorar los resultados. “Hay técnicos nuevos en el campo, muchos mirando a la cría. Se ha dinamizado el porcentaje de vaquillonas de 2 años entoradas respecto a otros años, que ya no es caro preñarlas”, dijo Boradaberry. 

A propósito, mencionó a Pablo Caputi, gerente de Conocimiento del Instituto Nacional de Carnes, quien en el marco del taller expresó que si bien se está esperando invernar vaquillonas, esa categoría está en la cría. 

Bordaberry destacó que “estos valores y esta extracción han dinamizado todo de una manera tal que el stock se ha modernizado muchísimo, la extracción ha subido muchísimo y todo eso contribuye a que la gente se anime a dar pasos para mejorar estos índices”. 

Pérdidas del 10%

La contracara son las pérdidas de esas preñeces, que rondan el 10%. “Hay alarmas que hace tiempo el taller empezó a medir, que son las perdías. En Uruguay perdemos un 10% por el camino, entre abortos, pérdidas del parto o al pie de la madre. En eso hay que trabajar, hay herramientas vinculadas con la importancia de la recría, por ejemplo. En lo temprano que tienen que parir las vaquillonas para evitar pesos muy altos al nacer, o potenciar al máximo el área pélvica, otras de las cosas que son causa de pérdidas al parto, por no recriar bien la vaquillona”, detalló.

El veterinario agregó que “hay una cantidad de cosas que tenemos que hacer para recuperar esas 300.000 gestaciones que no culminan, y eso es una lástima. Hay mucho por hacer, hay herramientas, hay que publicitarlas, salir a buscarlas, hay que escuchar a las personas que saben para pescar todo eso y seguir dinamizando”.

Entorar vaquillonas a los 15 meses

Otro tema que se plantea con frecuencia para dinamizar la cría es entorar las vaquillonas a los 15 meses de edad, pero Bordaberry señaló que eso “no es fácil, porque requiere mucha inversión en comida y en manejo”. 

Destacó que eso sería importante para “ponerle otro piso a la ganadería y lo podemos hacer con una generación más de animales dándonos terneros”, pero advirtió que “eso implica también un aspecto nutricional que no termina con el parto, sino con el segundo servicio y hasta con el tercero”. 

Señaló que “hay más o menos 2% o 3% de productores que lo están haciendo”, y que “no todos quedan convencidos”, porque “tiene un costo importante”. Pero agregó que “en un país ganadero, como este, que está al tope del mundo en materia de valores de exportaciones de carne, es un camino que tenemos que recorrer casi con seguridad, que va a ser más despacio que el otro que fue pasar de vaquillonas de 3 años a las de 2 años, en un período de 20 años más o menos”. 

“Va a llevar tiempo, pero inevitablemente va a tener que venir”, concluyó sobre este punto.

Nuevo método del taller

En el XX° Taller de diagnósticos de gestación vacuna de INIA se propuso estandarizar la información desde la recolección de datos, que luego se procesó por departamento e incluso por seccional policial, juntando los diagnósticos de distintos veterinarios que hayan trabajado en las mismas zonas.

“La información tuvo una mejora sustancial, porque es mucho más jugosa al ser más estandarizada. Se puede analizar mucho más en profundidad respecto a la condición corporal, tipo de manejo, la lluvia. Coincidió que fuera mejor la sustancia, y el hacerlo en una sola presentación permitió ir más a fondo en el tema”, destacó Bordaberry. 

Explicó que esa fue una de las razones por las que “este año se hicieron menos diagnósticos”, priorizando la información bien discriminada y estandarizada, con datos que iban más allá de los resultados de diagnósticos de preñez. 

El profesional también valoró que “hay un grupo trabajando intensamente para una mejora en la información”, y que “incluso empezaron a trabajar con modelos estadísticos predictivos. Es algo muy novedoso, que va a ayudar a pronosticar situaciones de preñez mucho antes que todo esto. Hay una esperanza muy grande en eso”, dijo.

Escuche la entrevista:

 

 

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