El 109° Congreso Anual cerró este sábado en Salto con una declaración que combina diagnóstico de coyuntura y reclamos estructurales: combustibles caros, caminería deteriorada, garrapata fuera de control y un Estado que crece mientras el sector primario financia el ajuste. La presencia del presidente Orsi y la vicepresidenta Cosse marcó el tono político del encuentro.
Con la Asociación Agropecuaria de Salto como sede —que celebró este año sus 125 años de trayectoria—, y la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, la vicepresidente, Carolina Cosse, y los ministros de Ganadería y Economía, Alfredo Fratti y Gabriel Oddone, la Federación Rural aprobó este sábado 30 de mayo la declaración final de su 109° Congreso Anual.
El documento, que llevaba el lema “La fuerza del agro, el motor del país”, resume la visión del gremialismo rural sobre la coyuntura productiva y lanza advertencias directas al sistema político en su conjunto.
La declaración arranca reconociendo una asimetría climática entre regiones: el norte del país fue bien acompañado por las lluvias, mientras el sur atravesó zonas de emergencia. Sobre ese telón de fondo, la ganadería aparece como el sector más firme, “los precios de exportación son históricamente altos y han derramado en los diferentes eslabones de la cadena”, mientras la agricultura enfrenta una zafra marcada por alta variabilidad en rendimientos y precios, y la lechería continúa con sus problemas estructurales de escala y márgenes estrechos.
El Estado crece, el productor paga
El núcleo político de la declaración retoma y profundiza lo dicho en el congreso anterior, celebrado en San José. En aquella oportunidad la Federación Rural había alertado sobre el costo de vivir en “un país caro, con una burocracia estatal hipertrofiada”. Un año después, el diagnóstico empeoró: “A un año de ese evento y ley de presupuesto mediante, el Estado sigue creciendo, la deuda pública también y el sector primario se sigue haciendo cargo de este desajuste”.
La declaración apunta con nombre propio al sistema político: “El sistema político en su conjunto, no intenta —y menos logra— los cambios necesarios que el país productivo requiere”.
El planteo de fondo es que el esfuerzo antiinflacionario del agro —que transfiere recursos al resto de la economía a través de precios internacionales que no se trasladan plenamente al consumidor— no está siendo correspondido con una racionalización equivalente del gasto público.

El 1% de semovientes: el reloj corre
Uno de los puntos más concretos de la declaración refiere al impuesto del 1% sobre la venta de semovientes, que la Federación Rural califica de burocrático, injusto y discriminatorio.
La gremial recuerda que hace un año el propio ministro Fratti coincidió con ese diagnóstico, y que una comisión fue encargada de estudiar su derogación. Con el plazo de esa comisión a punto de vencer, el texto de la Federación Rural sostiene que “estamos expectantes por la concreción de su derogación.”
El tema fue uno de los planteados también el viernes, cuando el Congreso de Federación Rural y el Congreso de Intendentes sesionaron en simultáneo en un hecho sin precedentes en la historia gremial.
El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, reconoció que “las preocupaciones que nos trae la Federación Rural son nuestras preocupaciones”, aunque admitió que con los recursos que administran las intendencias resolver la caminería es imposible. La declaración final valora la reunión, pero no la considera satisfactoria: “No nos convencieron, ni nos conformaron las explicaciones recibidas”.
Caminería: plata, eficiencia y ninguna tasa nueva
La caminería rural fue el tema más votado por las entidades federadas en el trabajo interno del viernes. La declaración propone tres líneas: mayor participación de los privados en la definición de las obras, el traspaso al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) de los caminos de uso intensivo, y la transparencia en los aportes que realizan los distintos sectores productivos para saber si existe un equilibrio razonable entre lo que cada rubro contribuye y el uso que hace de la red vial.
Sobre ese último punto, la posición de la gremial es terminante: “Nos opondremos y no permitiremos nuevas tasas o precios por su uso”, y “reafirmamos que es inconstitucional la prohibición de la libre circulación de personas, bienes y servicios”.

Garrapata: emergencia sanitaria sin resolver
El tema sanitario que más espacio ocupa en la declaración es la garrapata. El congreso había dedicado los días previos —miércoles y jueves— a un simposio internacional sobre el tema, con referentes públicos y privados de varios países.
El presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, señaló que del simposio “quedó claro que la situación está lejos de estar controlada”, y que en el corto plazo la estrategia es ganar tiempo con las herramientas disponibles, mientras se espera el desarrollo de paquetes tecnológicos que ofrezcan soluciones estructurales.
La declaración exige “la actuación extraordinaria de todos los actores involucrados”, al tiempo que aplaude la concreción del cargo de agente sanitario departamental por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y (MGAP), una demanda histórica de la propia gremial. También menciona los ensayos nacionales en curso sobre la mosca de la bichera, cuya evolución sigue siendo monitoreada con atención.
El ovino y los problemas del norte
Sesionando en el norte del país, la declaración dedica un párrafo específico al sector ovino, cuya importancia en la región es mayor que en el promedio nacional. La recuperación de los valores de la lana y la carne ovina es reconocida como una buena noticia, pero la gremial advierte que ese repunte exige resolver tres problemas concretos que lo frenan: el abigeato, los perros sueltos y los predadores.

Casupá: freno de urgencia
Uno de los puntos más contundentes de la declaración refiere a la represa de Casupá. La Federación Rural ya había expresado públicamente sus objeciones al proyecto antes del congreso, y el texto no deja margen de ambigüedad: “Exigimos con urgencia al gobierno detener los avances antes de completar los estudios independientes de viabilidad social, ambiental y económica de la obra.”
Combustibles y salud mental
La declaración retoma el reclamo histórico del sector sobre el precio de los combustibles. Reconoce que la coyuntura internacional del petróleo es compleja, pero insiste en que el subsidio al transporte metropolitano financiado con el precio del gasoil no es justo, y que tampoco son aceptables los subsidios a las ineficiencias de Ancap, que absorben los consumidores de combustible.
El último punto sustantivo, antes del cierre es la salud mental en el medio rural. La declaración la ubica como un tema que debe estar en la agenda nacional y reclama una coordinación de esfuerzos público-privados para abordarlo.
El congreso cerró con un reconocimiento a los 125 años de la Asociación Agropecuaria de Salto y con la frase que el sector eligió como lema de este año: “La fuerza del agro es el motor del país”.









