La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) informó que la industrialización de soja alcanzó un récord histórico en el presente año, con más de 2,3 millones de toneladas procesadas hasta agosto
Raúl Valdez, presidente de la entidad afirmó que este repunte consolida la tendencia positiva del sector y refleja un uso de la capacidad instalada cercano al 82 %, el nivel más alto desde 2018 y podría decirse de la última década.
“La mejora en la industrialización demuestra el avance del país en la generación de valor agregado, empleo e ingresos fiscales derivados del complejo sojero”, se aseguró.
Sin embargo, desde el gremio advierten que aún persisten desafíos estructurales, como la falta de devolución del IVA a productos industriales, la competencia desigual con plantas de países vecinos y la escasez de materia prima local debido a la exportación de soja en grano.
Valdez destacó que Paraguay tiene la oportunidad histórica de ampliar su capacidad industrial y posicionarse como un actor relevante en la producción global de alimentos
Impulsar la industrialización de la soja como eje estratégico para el crecimiento económico del país es la visión clara con la que Valdez asumió en junio pasado como nuevo presidente de Cappro.
Cuando asumió, Valdez habló sobre los desafíos actuales, las oportunidades del sector y las condiciones necesarias para consolidar una agroindustria fuerte y competitiva.
Desde su punto de vista, Paraguay enfrenta una oportunidad histórica, pues actualmente solo el 25% de la soja producida en Paraguay se industrializa en el país, mientras que el mayor comprador de la oleaginosa paraguaya, Argentina, esta cifra supera el 70%.
“Eso significa que estamos perdiendo oportunidades concretas de generar valor agregado, fortalecer la economía y multiplicar empleos de calidad”, señaló. Desde Cappro, la meta es clara: aumentar la industrialización para fomentar el desarrollo económico sostenible.
Foto: El Nacional








