Se ocuparon los espacios que dejaron Paraguay y Brasil por sus malas cosechas.
“El destino más novedoso que tenemos, y que ha requerido trabajo del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para agilizar la operativa en barcazas, fue Argentina”, comentó en Agronegocios Sarandí el director de Servicios Agrícolas, Ing. Agr. Leonardo Olivera.
Esto se explica por la producción que tuvieron Paraguay y parte de Brasil, proveedores tradicionales de la industria argentina.
La operativa de estas exportaciones fue a través de barcazas, y esto requirió que no se realizaran algunas fumigaciones que se suelen hacer previo a los embarques en buques oceánicos, explicó Olivera.
De esta forma, se evitó el riesgo en la salud de trabajadores y operadores, considerando además el corto viaje de esa mercadería hasta el país vecino.
En ese sentido, el MGAP realizó certificaciones de libre de fumigación, en el caso que no la requiera, y se permitió exportar más de 250.000 toneladas hacia Argentina.
“En Argentina no tenemos los requisitos de malezas, como en otros mercados, y eso permite que en esa segregación previa que se da en los checkpoints se pueda cargar”, explicó el jerarca del MGAP.
Además, comentó que hacia China la exportación “viene muy bien, con mucha prolijidad, con una fluidez pese a aquellos paros y alguna problemática que hubo en el puerto, se pudo seguir trabajando, tanto en Montevideo como en Nueva Palmira”.
También informó que algo de soja uruguaya fue para Bangladesh, como es tradicional.






